En 2024 hubo 81.040 robos con fuerza en hogares en España. Y la mayoría de víctimas descubre demasiado tarde que su seguro no cubre lo que pensaba
No, tu seguro de hogar no cubre todo lo que te roban. Depende de tres cosas: si fue robo o hurto (no es lo mismo en derecho ni en póliza), de cómo entraron (con fuerza o sin ella) y de los límites concretos para joyas, efectivo y objetos de valor que tu póliza fije, límites que casi nadie conoce hasta que pasa algo. En esta guía te explicamos qué cubre de verdad tu seguro de hogar ante un robo en casa, qué pasa con técnicas como el bumping cuando no hay rotura visible, y los errores frecuentes que dejan a mucha gente sin indemnización.
Robos con fuerza en domicilios cerrados en España durante 2024, un 4,3% menos que en 2023. La cifra desciende a nivel nacional, pero no en todas las provincias: Castilla y León subió un 11,3%, con repuntes en Valladolid (+45,3%), Palencia (+24,8%) y Salamanca (+20%). El primer trimestre de 2025 confirmó la tendencia general a la baja con 18.125 hechos registrados (-13,3% interanual), pero el riesgo sigue concentrado en periodos vacacionales.
Detrás del balance frío hay un patrón que vemos en la correduría cada vez que entra un parte de robo: el cliente da por hecho que tras un robo en casa, con tener seguro de hogar, lo perdido se recupera. La realidad es bastante más matizada. Y la diferencia entre cobrar una indemnización razonable o quedarse a medias depende de detalles que la mayoría de pólizas explican en letra pequeña.
Los que más nos llaman son quienes han sufrido un robo «limpio», sin puerta forzada ni ventana rota, porque al peritaje le cuesta acreditar la fuerza. Y sin fuerza, hablamos de hurto, no de robo. El cambio de palabra cambia la indemnización entera.
- Lo que dicen las cifras: dónde y cuándo se está robando
- Robo o hurto: la diferencia que cambia tu indemnización
- Bumping y ganzúas: cuando no hay puerta forzada y la aseguradora duda
- Cerraduras antibumping: qué pedirle al cerrajero
- Joyas, dinero y objetos de valor: los límites que casi nadie revisa
- Qué hacer en las 72 horas siguientes a un robo
- Errores frecuentes que dejan sin cobertura
- Por qué un corredor cambia el desenlace en un siniestro de robo
- Preguntas frecuentes
Lo que dicen las cifras: dónde y cuándo se está robando
El último Balance de Criminalidad publicado por el Ministerio del Interior cerró 2024 con 81.040 robos con fuerza en domicilios en toda España, un 4,3% menos que el año anterior. La tendencia descendente continuó en el primer trimestre de 2025 con 18.125 hechos registrados, un 13,3% por debajo del mismo periodo de 2024.
El descenso global esconde realidades muy diferentes por territorio. Las cifras absolutas se concentran en las comunidades más pobladas:
Castilla y León es la comunidad con mayor incremento interanual en 2024. Valladolid (+45,3%), Palencia (+24,8%) y Salamanca (+20%) son los focos. Para una correduría con oficina en Palencia son cifras que conocemos bien: las llamadas por daños a vivienda y robo han crecido en paralelo a esos balances.
En cuanto a estacionalidad, los robos en domicilio se concentran en tres ventanas: vacaciones de verano (julio y agosto), Semana Santa y los puentes largos del calendario. La razón es operativa: viviendas cerradas durante varios días, persianas bajadas y patrón de luces y entradas claramente identificable desde fuera. Es exactamente lo que hace que abril y mayo sean meses críticos cuando se acumulan los puentes.
Robo o hurto: la diferencia que cambia tu indemnización
En el lenguaje cotidiano usamos «robo» para casi cualquier sustracción. El Código Penal español hace una distinción muy clara, y esa distinción es exactamente la que determina si tu póliza cubre o no el siniestro.
Robo (artículo 237 CP): apoderarse de cosas muebles ajenas empleando fuerza en las cosas para entrar o salir, o violencia o intimidación sobre las personas. Aquí entran la puerta forzada, la ventana rota, el escalamiento, el uso de llaves falsas o de instrumentos análogos.
La inmensa mayoría de pólizas de hogar del mercado español cubren el robo. No cubren el hurto, o lo cubren con sublímites tan bajos que en la práctica es como no tenerlo. El motivo es estadístico: el hurto suele indicar negligencia del titular (puerta abierta, ventana sin cerrar) y la aseguradora no quiere asumir el coste de descuidos cotidianos.
Por eso el peritaje en un siniestro de robo tiene un objetivo muy concreto: acreditar que hubo fuerza. Si el perito no la acredita, la compañía recalifica el siniestro como hurto y la indemnización se reduce drásticamente o desaparece.
El peritaje no busca medir el daño: busca acreditar la fuerza. Sin fuerza acreditada, la mayoría de pólizas de hogar no indemnizan.
Bumping y ganzúas: cuando no hay puerta forzada y la aseguradora duda
Aquí está uno de los mayores quebraderos de cabeza para quien ha sufrido un robo en casa «limpio». Cada vez son más frecuentes las técnicas de apertura de cerraduras que no dejan signos visibles de fractura: bumping, picking con ganzúa, impresión, resbalón con tarjeta. El ladrón entra como si tuviera llave, llena una bolsa y se va. La puerta queda intacta. La cerradura, aparentemente, también.
Qué dice la ley (y qué dice la póliza)
El artículo 238 del Código Penal incluye expresamente entre las modalidades de «fuerza en las cosas» el uso de llaves falsas. Y el artículo 239 deja claro qué se considera llave falsa: las ganzúas u otros instrumentos análogos. Las herramientas de bumping (bump keys), las ganzúas tradicionales y cualquier instrumento usado para vencer una cerradura sin la llave legítima encajan en esa categoría.
Es decir: legalmente, abrir una cerradura con bumping es robo, no hurto. La denuncia debe presentarse como tal y el atestado policial recogerlo así.
Cómo se mitiga: tres acciones concretas tras el robo
- Denunciar como robo, no como hurto. En el atestado debe constar la sospecha de uso de instrumentos. Si el agente solo apunta «no hay signos de fractura», es complicado revertirlo después.
- No tocar la cerradura. Antes de cambiarla, dejar que el perito de la compañía la examine. El bumping deja microfracturas internas en los pernos del bombín y rastros muy específicos: hay que poder analizarlos en condiciones, no después de tirar el cilindro a la basura.
- Pedir informe pericial propio si la aseguradora se resiste. Un perito de cerrajería independiente puede certificar la apertura forzada por instrumento análogo y aportar la prueba que el peritaje de la compañía a veces no recoge.
Cerraduras antibumping: qué pedirle al cerrajero
La mejor estrategia es no llegar a esa pelea pericial. Una cerradura mecánicamente preparada para resistir el bumping cierra el problema de raíz, prueba documental incluida, porque su instalación se factura y esa factura sirve ante la aseguradora.
La referencia técnica es la norma UNE-EN 1303, que clasifica los bombines de seguridad en grados del 1 al 6. Para protección efectiva contra técnicas de apertura sin destrucción, el grado mínimo razonable es el 4. Los grados 5 y 6 son los que se piden en viviendas con joyas o equipamiento sensible.
Lo que conviene preguntarle al cerrajero antes de instalar:
- Bombín certificado UNE-EN 1303 grado 4 o superior, con protección antibumping y antiganzúa.
- Sistema de pernos contrapeso o pin antibumping específico (no todos los grados 4 lo tienen).
- Tarjeta de propiedad para copia de llaves restringida (que solo puedan duplicarse con autorización).
- Escudo magnético o de alta seguridad protegiendo el bombín por la cara exterior.
Algunas compañías aplican descuentos en la prima de hogar al acreditar instalación de cerradura certificada. No es automático: hay que comunicarlo a la aseguradora con la factura del cerrajero y, en pólizas con capitales altos para joyas, suele rebajar la prima un porcentaje apreciable.

Joyas, dinero y objetos de valor: los límites que casi nadie revisa
Aunque el siniestro se acredite como robo, la indemnización tiene techos. Y son techos que rara vez se revisan al contratar.
Joyas y objetos de especial valor
Casi todas las pólizas estándar fijan un sublímite para joyas que oscila entre el 5% y el 15% del capital de contenido. En una póliza con 30.000 € de contenido eso significa entre 1.500 y 4.500 € totales para todas las joyas de la casa. Si te roban un anillo de 6.000 €, no cobras 6.000.
Para superar ese sublímite hay que declarar las joyas individualmente con tasación profesional, fotografía y, en algunos casos, con la condición de guardarlas en caja fuerte fija a obra. No es engorroso: es la diferencia entre cobrar y no cobrar.
Dinero en efectivo
El dinero en efectivo dentro del domicilio está cubierto en cantidades muy limitadas, normalmente entre 200 y 600 €. Con caja fuerte fija el límite sube. Si está suelto en un cajón, la indemnización es testimonial. Por eso recomendamos no acumular efectivo en casa.
Infraseguro: la trampa silenciosa
El artículo 30 de la Ley 50/1980 de Contrato de Seguro establece que si el capital asegurado es inferior al valor real de los bienes, la aseguradora indemniza solo en proporción. En la práctica:
Imagina que tienes el contenido de tu vivienda asegurado por 20.000 €, pero su valor real es de 40.000 €. Si te roban bienes por valor de 10.000 €, la aseguradora indemniza solo el 50%: 5.000 €. La regla aplica aunque el robo sea por una cantidad menor que la asegurada. Es uno de los mecanismos más desconocidos y de los que más sustos provocan.
El infraseguro suele aparecer cuando se reforma la cocina, se compran muebles nuevos o se hereda algo de valor y no se actualiza el capital. Una revisión cada dos o tres años evita el problema.
Qué hacer en las 72 horas siguientes a un robo
El protocolo importa. Lo que se hace, y lo que se deja de hacer, en los tres primeros días determina la indemnización casi tanto como las cláusulas de la póliza.
1. Llamar al 091 o 112 antes de tocar nada
No empieces a recoger ni a limpiar. La policía científica necesita la vivienda como la dejaron los ladrones para tomar huellas, recoger evidencias y documentar el método de entrada. Una vivienda recogida es una vivienda sin pruebas.
2. Denunciar formalmente en comisaría o cuartel de la Guardia Civil
La denuncia se puede presentar inmediatamente o en las horas siguientes. No esperes más de 72 horas: la aseguradora exige copia de la denuncia y la dilatación injustificada complica el expediente. En la denuncia debe figurar el listado de bienes sustraídos lo más detallado posible, con marca, modelo, número de serie cuando se tenga, y valor estimado.
3. Comunicar el siniestro a la aseguradora en 7 días
El artículo 16 de la Ley 50/1980 establece un plazo máximo de siete días desde el conocimiento del siniestro para notificarlo a la aseguradora, salvo que la póliza fije un plazo mayor. Pasarse de plazo no anula automáticamente la cobertura, pero la compañía puede reclamar daños y perjuicios y endurece todo el expediente. Mejor abrir el parte cuanto antes, aunque el inventario completo se aporte después.
4. Documentar todo con fotos y vídeo
Antes de tocar nada, ni siquiera la cerradura, foto y vídeo de todo: puntos de entrada, daños, habitaciones removidas, objetos sustraídos. Cuanto más material visual, más sólido el expediente.
5. Conservar facturas, tasaciones y pruebas de propiedad
La aseguradora pide acreditar que los bienes existían y su valor. Las facturas originales, tasaciones de joyas, fotos previas con los objetos en casa y certificados de garantía son las pruebas que más peso tienen.
¿Tu póliza de hogar está dimensionada para un robo en casa real?
Te revisamos los sublímites, declaración de joyas, capital de contenido y posibles infraseguros. Si encontramos huecos, te decimos cómo cerrarlos. La revisión es gratuita y sin compromiso.
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Errores frecuentes que dejan sin cobertura
De todos los partes de robo en hogar que vemos en la correduría, casi todos los problemas vienen de uno de estos cinco errores. Ninguno es complicado de corregir antes del siniestro. Casi todos son irreversibles después.
- No actualizar el capital de contenido tras una reforma o compras importantes. La regla proporcional reduce la indemnización al porcentaje declarado.
- No declarar joyas individualmente cuando superan el sublímite genérico. Las joyas heredadas o regaladas son las que más se quedan fuera por este motivo.
- No conservar facturas ni tasaciones. Sin prueba documental de existencia y valor, la aseguradora aplica baremos genéricos a la baja.
- Tocar la cerradura antes del peritaje. Cambiarla por seguridad es comprensible, pero hay que avisar a la compañía y guardar la cerradura original como prueba.
- Aceptar un peritaje que recalifica el siniestro como hurto sin discutirlo. Si hubo entrada con bumping, ganzúa o instrumento análogo, la calificación es robo. Hay margen pericial para defenderlo, y un corredor lo hace por ti.
Por qué un corredor cambia el desenlace en un siniestro de robo
El robo en hogar es uno de los siniestros donde más se nota la diferencia entre tener un corredor o haber contratado directo con la aseguradora, un tema que tratamos en detalle en nuestra comparativa entre corredor, banca, agente y compañía directa. Por tres motivos.
Antes del siniestro: dimensionar bien la póliza
Un corredor revisa los sublímites de joyas, el capital de contenido, la declaración de objetos especiales y las cláusulas de cobertura efectiva. Te avisa de cuándo conviene actualizar capital, cuándo declarar bienes individualmente y qué condiciones específicas pedirle a la compañía. La mayoría de pólizas heredadas que vemos tienen al menos uno de los cinco errores anteriores.
En el momento del peritaje: defensa pericial
Cuando el perito de la compañía intenta recalificar el siniestro como hurto, el corredor interviene. Conoce la póliza al detalle, conoce las cláusulas de fuerza en las cosas, sabe cómo argumentar el uso de bumping o ganzúa. La aseguradora trata distinto al asegurado solo que al asegurado con corredor detrás.
En la indemnización: negociar el cobro
El primer ofrecimiento de la aseguradora rara vez es el final. Hay margen para discutir baremos, valor de reposición frente a valor venal, sublímites mal aplicados. El corredor negocia hasta el cobro razonable. Y según la Memoria del Servicio de Reclamaciones 2024 de la DGSFP, las reclamaciones contra corredurías son una mínima fracción de las que reciben las aseguradoras directas: 368 frente a 9.202 en 2024.
Preguntas frecuentes sobre robo en vivienda y seguro de hogar
¿Mi seguro de hogar cubre el robo en casa si entraron sin forzar la puerta?
Depende de cómo entraron. Si usaron bumping, ganzúa o cualquier instrumento similar, legalmente es robo (artículos 238 y 239 del Código Penal) aunque no haya rotura visible, y la mayoría de pólizas lo cubren. El problema práctico es probarlo: hace falta peritaje técnico de la cerradura. Si no se acredita la fuerza, la aseguradora puede recalificar el hecho como hurto, que casi ninguna póliza estándar cubre.
¿Cuánto cubre el seguro por las joyas robadas?
Las pólizas estándar fijan un sublímite para joyas que suele estar entre el 5% y el 15% del capital de contenido. Si tu contenido está asegurado en 30.000 €, hablamos de entre 1.500 y 4.500 € totales. Para joyas de valor superior hay que declararlas individualmente con tasación, fotografía y, en algunos casos, con condición de guardarlas en caja fuerte fija a obra.
¿Cubre mi seguro el dinero en efectivo robado de casa?
Sí, pero con límites bajos. La cobertura habitual de efectivo en domicilio sin caja fuerte está entre 200 y 600 €. Con caja fuerte fija el límite sube. Por eso recomendamos no acumular efectivo en casa: el riesgo no compensa la cobertura efectiva.
¿En cuánto tiempo tengo que comunicar el robo a mi aseguradora?
El artículo 16 de la Ley 50/1980 de Contrato de Seguro establece un plazo máximo de siete días desde que conoces el siniestro, salvo que tu póliza fije un plazo mayor. Pasarse del plazo no anula la cobertura automáticamente, pero la aseguradora puede reclamar daños y perjuicios. Mejor abrir el parte cuanto antes y completar el inventario después.
¿Qué es el infraseguro y cómo me afecta en un robo?
Es tener el capital asegurado por debajo del valor real de los bienes. Si el contenido vale 40.000 € y lo aseguras por 20.000 €, la aseguradora aplica regla proporcional (artículo 30 Ley 50/1980): te indemniza solo el 50% de cualquier siniestro. Es la trampa silenciosa más frecuente: aparece tras reformas, mudanzas o herencias y nadie revisa.
¿Hay descuento en el seguro si pongo cerradura antibumping?
Algunas compañías sí lo aplican al acreditar instalación de cerradura certificada UNE-EN 1303 grado 4 o superior. No es automático: hay que comunicarlo con la factura del cerrajero. En pólizas con capitales altos para joyas, el descuento puede ser apreciable. Tu corredor puede gestionarlo.
Fuentes: Ministerio del Interior — Balances de Criminalidad 2024 y 1T 2025 · Código Penal (BOE), artículos 234, 237, 238 y 239 · Ley 50/1980 de Contrato de Seguro (BOE), artículos 16 y 30 · DGSFP — Dirección General de Seguros · Norma UNE-EN 1303 sobre bombines de seguridad.
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