Saltar al contenido principal
Seguros para startups
Correduría independiente desde 1985

Seguros para startups: los que te van a exigir antes de que te hagan falta

Casi ninguna startup contrata su primer seguro porque le apetezca. Lo contrata porque un cliente no firma sin él, porque un inversor lo pide en la due diligence o porque lo exige una certificación. Y cuando llega ese momento hay prisa. Con prisa se firma mal.

Cuéntanos qué te piden
41 años
de experiencia
+30
compañías
0 €
de asesoramiento
Madrid · Palencia
oficinas propias

Trabajamos con las principales aseguradoras

AdeslasAegonAllianzAragAsisaAXABerkleyCaserChubbCignaDivina SegurosDKVERGOEurop AssistanceFIATCGeneraliHDIHelvetiaHiscoxMapfreMarkelMetLifeMMTOccidentPelayoPreventivaQBEQualitas AutoRealeSanitasZurichAdeslasAegonAllianzAragAsisaAXABerkleyCaserChubbCignaDivina SegurosDKVERGOEurop AssistanceFIATCGeneraliHDIHelvetiaHiscoxMapfreMarkelMetLifeMMTOccidentPelayoPreventivaQBEQualitas AutoRealeSanitasZurich

Los cuatro momentos en que te piden un seguro

Una startup rara vez se despierta pensando en pólizas. Lo que ocurre es que alguien de fuera le pone una condición, y entonces hay una semana para resolverlo. Estos son los cuatro casos, y en este orden aparecen casi siempre.

Vas a firmar con un cliente grande

El contrato exige una RC profesional con un límite concreto por siniestro y anualidad. A veces pide además figurar como asegurado adicional o una retroactividad determinada. Si tu póliza no da exactamente eso, el certificado que entregas no sirve y la firma se retrasa.

Entra un inversor

El D&O aparece en la due diligence, y no por desconfianza: quien se sienta en el consejo responde igual que los fundadores. Es la póliza que más se contrata durante una ronda y la que menos se mira antes de que la ronda exista.

Te certificas o entras en un concurso

Un cliente corporativo pide el certificado de ciberriesgo antes de conectarte a sus sistemas. Una licitación pide RC y a veces caución. Y en ambos casos revisan lo que declaras: doble factor, copias de seguridad, control de accesos.

Contratáis a los primeros

Con el primer empleado aparecen el seguro de convenio, que es obligación de la empresa y lo fija el convenio que os aplique, y la responsabilidad civil patronal. Es lo último en lo que piensa un equipo fundador y lo primero que mira una inspección.

Las cuatro pólizas que sostienen casi todo

Estas son las que de verdad se contratan en fase temprana. No hacen falta las cuatro desde el primer día, y quien te diga lo contrario está vendiendo, no asesorando.

RC profesional

Cuando el fallo es tuyo

Responde del perjuicio económico que tu producto o tu servicio causa a un cliente: un error de cálculo, una entrega que no cumple lo prometido, un retraso con consecuencias. Es la que exigen los contratos.

RC general

Cuando el daño es material

Cubre los daños a personas o cosas derivados de tu actividad, incluidos los de tu local, tus equipos y tus visitas. Es distinta de la profesional y hacen falta las dos: cubren cosas que no se solapan.

D&O

Cuando responde tu patrimonio

Protege a fundadores y administradores frente a reclamaciones por decisiones de gestión. El administrador responde con su patrimonio personal, y eso no cambia por ser una empresa de tres personas.

Ciberriesgo

Cuando el problema son los datos

Cubre el incidente propio y el de tus clientes: la brecha, la parada del servicio, la notificación a los afectados y la defensa ante la AEPD. Si guardas datos de usuarios o procesas pagos, entra pronto en la lista.

Una startup no es sólo una empresa de software

Esa confusión la dan por buena casi todas las páginas del sector, y deja fuera a la mitad de las empresas que asesoramos. Aseguramos empresas emergentes de biotecnología, industriales, tecnológicas con y sin inteligencia artificial dentro, y de diseño de moda. El patrón de contratación se repite en todas, un tercero exige y hay que responder deprisa, pero el riesgo grande cambia de sitio en cada una.

Biotecnología y ciencias de la vida

El riesgo vive en el laboratorio y en el ensayo: la responsabilidad frente a los sujetos, el material biológico, el equipamiento y la propiedad industrial de lo que se está desarrollando. Añade que muchas trabajan con financiación pública o consorcios, y ahí el seguro deja de ser opcional porque lo exige la convocatoria.

Industriales y de hardware

Aquí el riesgo sale por la puerta: el producto que fabricas responde ante quien lo usa, y una serie defectuosa se convierte en una retirada del mercado. Súmale el prototipo, la maquinaria, la nave y los ensayos de campo. Es el perfil que peor encaja en un seguro pensado para oficinas.

Tecnológicas, con IA y sin ella

El riesgo es el error de servicio y los datos de terceros: un fallo que cuesta dinero a tu cliente, una brecha, una parada. Si además hay modelos de por medio, aparecen exposiciones que las pólizas clásicas todavía no contemplan bien.

Diseño y moda

La producción suele estar externalizada, el muestrario vale mucho más de lo que parece y la mercancía pasa media vida en tránsito. A eso se añade la propiedad intelectual del diseño y, si vendes tú, la responsabilidad por el producto que llega al cliente final.

Podríamos seguir, porque el patrón se repite en cualquier sector emergente. Lo que no cambia es el trabajo: entender qué haces de verdad antes de decidir qué póliza necesitas.

Trabajamos con producto pensado específicamente para empresas emergentes, sobre todo en biotecnología y en tecnología. No es un pack cerrado: es un paquete de inicio bien diseñado, con las coberturas que casi siempre hacen falta al principio, y desde ahí se personaliza y se negocian las condiciones de tu caso. Lo que cambia el resultado no es el catálogo, es qué actividad se declara, qué se amplía y qué se deja fuera.

Y hay un límite que preferimos decir en voz alta: la prima tiene que caber en la facturación que prevés. No todo lo asegurable es contratable el primer año, así que ordenamos por lo que te están exigiendo ahora en lugar de venderte el programa completo. Si en tu fase no necesitas una póliza todavía, te lo decimos.

Ya tienes bastante con levantar la empresa

Montar algo desde cero se lo lleva todo: las horas, el dinero, la cabeza y una parte del sueño. Los seguros son de esas cosas que importan mucho y no apetecen nada, y no tienes por qué saber de ellas. Nadie funda una empresa para aprender qué es un sublímite.

Preguntárselo a una IA está bien. Hasta cierto punto

Lo vemos cada vez más: fundadores que llegan con una lista de coberturas que les ha preparado un modelo de lenguaje. Y no nos parece mal, al contrario. Es un buen sitio para entender los conceptos y para llegar con las preguntas ya hechas, que es más de lo que trae mucha gente.

El problema aparece después. Un modelo no sabe cuánto vas a facturar este año ni qué está dispuesto a aceptar el mercado español para una empresa de tu tamaño. Así que te propone el programa de una multinacional: límites de varios millones y coberturas que sólo tienen sentido con una estructura detrás. Para una empresa que va a facturar 20.000 o 50.000 euros en su primer ejercicio, eso no es sólo caro.

Es una barrera. Cuando pides límites desproporcionados para tu tamaño, hay aseguradoras que directamente no te cotizan, y las que lo hacen devuelven una prima imposible. Acabas pensando que tu startup no es asegurable, cuando lo que pasaba es que estabas pidiendo algo que no necesitas.

Las tres preguntas que sí importan

¿Lo necesito de verdad o me lo piden por costumbre? No es lo mismo. Hay cláusulas de contrato copiadas de plantilla que exigen límites sin relación con el trabajo que vas a hacer, y hay exigencias que se quedan cortas frente al riesgo real. Leemos lo que te piden y te decimos en cuál de los dos casos estás. A veces la respuesta es que con menos vas servido.

¿Cuándo lo contrato? Ni antes ni después. Antes de tiempo pagas por un riesgo que todavía no existe, y en una empresa que cuenta los meses de caja eso se nota. Tarde significa firmar con prisa lo primero que aparezca, que es como se contratan las pólizas que luego no cubren. El momento lo marca casi siempre un tercero: la firma del contrato, el cierre de la ronda, la certificación.

¿Qué mira el que me lo exige? Un cliente corporativo mira el límite, la vigencia y si la actividad declarada incluye lo que vas a hacer para él. Un inversor mira que exista D&O, que su límite tenga sentido con la valoración y que no haya declaraciones falsas en los cuestionarios, que es lo que anula una póliza el día que hace falta. Saber qué van a mirar ahorra dos semanas de correos.

Para responder a esas tres hay que conocer tres cosas a la vez: el ecosistema de las startups, el tecnológico y el asegurador. Los tres juntos, que es lo raro.

Cuéntanoslo con tus palabras

No traduzcas nada ni lo simplifiques. Usa el vocabulario con el que trabajas a diario, sea un lote piloto, un tech pack o una arquitectura multi-tenant. Nosotros lo convertimos en la actividad declarada, el cuestionario y los límites que la aseguradora entiende y acepta. Esa traducción es el trabajo por el que existe un corredor.

Y vais a cambiar. La póliza también

Lo que empieza siendo una RC profesional modesta acaba siendo un programa con D&O, ciber y coberturas fuera de España. Esa transformación sale mejor con alguien que sabe qué declarasteis al principio y por qué. Acompañamos el recorrido entero, desde la empresa que cabe en una mesa hasta la que factura millones. Si acaba en unicornio, encantados. Pero el trabajo que de verdad cuesta es el de antes, cuando cada euro de prima se nota en la caja.

¿Tu startup es tecnológica o lleva IA dentro? Entonces hay una conversación más larga que tener, sobre RC profesional tecnológica, exclusiones de IA generativa en las pólizas y quién responde de lo que escribe un asistente de código. Verlo en seguros para empresas TIC y tecnología →

¿Te han pedido un seguro y no sabes si el que te ofrecen sirve?

Mándanos la cláusula del contrato o lo que te pide el inversor. Te decimos qué cubre de verdad lo que te están ofreciendo, qué falta y qué sobra. Sin coste y sin compromiso.

Cuéntanos a qué se dedica la empresa y qué pólizas tenéis. Si nos las mandas, las comparamos contra lo que hay en el mercado para vuestro sector.

Cómo te localizamos
Qué seguros te interesan

Marca los que quieras. Si no lo tienes claro, déjalo en blanco y cuéntanoslo abajo.

Cuéntanos
Tus pólizas actuales

Si nos las mandas, comparamos contra lo que ya tienes en vez de a ciegas: así vemos qué te falta y qué estás pagando de más. PDF o imagen, hasta 10 MB por archivo.

Responsable: Correduría de Seguros Sure Service S.A. · Finalidad: estudiar tus seguros y responderte. · Base: tu consentimiento, que puedes retirar cuando quieras. · Destinatarios: las aseguradoras a las que pidamos precio, si nos autorizas a cotizar. · Derechos: acceso, rectificación, supresión, oposición, limitación y portabilidad escribiendo a attcliente@sureservice.es, y reclamación ante la AEPD.

Te contestamos en 24 horas laborables. Si tienes prisa, llámanos al 916 304 285.

Preguntas frecuentes sobre seguros para startups

¿Qué seguros necesita una startup?

En fase temprana, cuatro cubren casi todo: RC profesional por los errores del servicio, RC general por los daños materiales, D&O por la responsabilidad de los fundadores y ciberriesgo si manejas datos. No hacen falta las cuatro desde el primer día. Cuál entra primero lo decide, casi siempre, quien te la está exigiendo.

¿Cuál es la diferencia entre RC general y RC profesional?

La general responde de daños materiales o personales: alguien se cae en tu oficina, un equipo tuyo estropea algo de un cliente. La profesional responde del perjuicio económico puro, sin daño físico de por medio: tu software falla y tu cliente pierde dinero, tu informe tiene un error y alguien decide mal. Son riesgos distintos y hacen falta las dos.

Un cliente me exige una RC profesional de un millón para firmar. ¿Cómo funciona eso?

Te está pidiendo un límite por siniestro y anualidad, y a veces algo más: figurar como asegurado adicional, una retroactividad concreta o un aviso previo si cancelas la póliza. Manda la cláusula antes de contratar nada. Si el seguro que compras no da exactamente lo que exige el contrato, el certificado que entregues no te sirve y habrás pagado igual.

¿Por qué nos piden un D&O si sólo somos tres socios?

Porque el administrador responde con su patrimonio personal de las decisiones de gestión, y eso no depende del tamaño. Cuando entra un inversor al consejo suele exigirlo, entre otras cosas porque él también se sienta ahí y queda igual de expuesto. Es la póliza que más se contrata durante una ronda y la que menos se mira antes.

¿Podemos contratar si todavía no facturamos?

Sí. La prima se calcula sobre la facturación prevista y se regulariza después, así que una empresa preingresos puede asegurarse perfectamente. Lo que sí conviene es declarar una previsión realista: si te quedas corto para pagar menos, la regularización llega igual y con una diferencia mayor.

¿Y si mi startup no es tecnológica?

Aseguramos empresas emergentes de biotecnología, industriales y de diseño de moda, además de las tecnológicas. El patrón de contratación se repite, un tercero exige y hay que responder deprisa, pero el riesgo grande cambia de sitio: el ensayo y la propiedad industrial en biotech, el producto y su manipulación en una industrial, la producción y la mercancía en tránsito en moda.

¿Qué mira un inversor en la due diligence de seguros?

Sobre todo tres cosas: que exista D&O y que su límite tenga sentido con la valoración, que la RC profesional cubra los contratos firmados con clientes, y que no haya declaraciones falsas en los cuestionarios, que es lo que anula una póliza cuando hace falta. Llegar con eso resuelto ahorra semanas en el proceso.

¿Qué cuesta asegurar una startup?

Depende sobre todo de la actividad y de la facturación que prevés, no del número de pólizas. Para una startup pequeña las primas arrancan en torno a 400 o 500 € al año y no suelen pasar de 3.000 € con el programa entero montado. Si la empresa se llama startup pero lleva años operando y factura millones, juega en otra liga y la prima sube en consecuencia. Son cifras orientativas de lo que vemos hoy en cartera; lo concreto sale al comparar entre compañías, y eso lo hacemos sin coste.

Si lo tuyo no es exactamente una startup

¿Tu empresa tecnológica ya tiene recorrido, plantilla y clientes recurrentes? Entonces lo que buscas está en seguros para empresas TIC, tecnología e I+D, que va por coberturas del sector y no por fases de crecimiento.

¿Sólo te están pidiendo el certificado de ciberriesgo y quieres entender qué cubre? Está explicado en detalle, con lo que cubre y lo que no, en el seguro de ciberriesgos.

Y si buscas el panorama completo de la empresa, incluidos multirriesgo, flotas y crédito, empieza por seguros para empresas.

Información de Sure Service