200.000 pymes españolas exportan al año. La mayoría no se llaman «exportadoras»
Los aranceles para pymes españolas y la incertidumbre comercial están obligando a muchas empresas a revisar proveedores, costes y mercados. Pero pocas están revisando algo igual de relevante: si las pólizas que firmaron hace tiempo siguen protegiendo el negocio que tienen hoy. Cuando cambia la cadena de suministro, cuando entran proveedores nuevos, cuando aparecen rutas alternativas o se acumula más stock en almacén, también cambia la exposición al riesgo. Y los seguros no se ajustan solos.
LO QUE NO SE VE EN LA PÓLIZA
99%
del tejido empresarial español son pymes y autónomos (INE). Casi todas tienen una cadena de suministro con piezas, componentes o servicios que vienen de fuera. Y casi ninguna ha revisado si su póliza sigue cubriendo esa cadena tal como funciona hoy.
El relato público gira en torno a la «guerra comercial» y los aranceles. El efecto que llega a una pyme española no se parece a un titular. Llega en forma de un proveedor que retrasa una entrega, de un cliente que paga más tarde, de una materia prima más cara o de un seguro de transporte que se queda corto.
Llevamos meses recibiendo consultas de empresarios preocupados por una pregunta muy concreta: ¿qué efecto tienen los aranceles para pymes españolas como la mía? Vamos a repasar qué ha cambiado, qué riesgos aparecen sin avisar y qué pólizas conviene mirar antes de que pase algo.
En los últimos meses, varias palancas se han movido a la vez. La tensión comercial entre EE. UU. y la Unión Europea, los nuevos aranceles cruzados, los cambios regulatorios sobre productos sensibles y el incremento del coste logístico están obligando a empresas de muy distintos tamaños a tomar decisiones rápidas. El impacto real de los aranceles para pymes va mucho más allá del titular económico.
Lo que vemos en la correduría es bastante común:
Cambio de proveedores para evitar países con sobrecoste o incertidumbre legal.
Nuevas rutas logísticas, con tránsitos más largos o trasvases en puertos distintos.
Más stock acumulado en almacén para amortiguar retrasos previsibles.
Apertura de nuevos mercados destino para diversificar ventas.
Cambios contractuales con clientes ante riesgos de impago o cancelación.
Cada uno de estos cambios, en plano financiero, parece una decisión operativa. Visto desde la póliza, es algo más: cada uno modifica la exposición real de la empresa al riesgo.
El Gobierno español ha sido consciente del impacto. En 2025 se aprobaron medidas específicas de apoyo a empresas afectadas por las nuevas tensiones comerciales, con líneas de financiación ICO y acompañamiento de CESCE en proyectos de internacionalización. Es buena señal. Pero ninguna de esas medidas cubre los riesgos que no están bien asegurados.
Los riesgos que aparecen sin avisar
Cuando una empresa modifica su forma de operar, suele aparecer una bolsa de riesgos que antes no existía o no se veía. Los agrupamos en tres bloques.
Riesgos financieros
El impago es el primero que aparece. Si un cliente extranjero entra en dificultades, o si un proveedor te cobra una mercancía y no la entrega, el daño se traduce en tesorería. Los márgenes ajustados de muchas pymes hacen que dos o tres impagos seguidos puedan comprometer el cierre del ejercicio.
A esto se suma la tensión de liquidez por almacenamiento prolongado y la pérdida de margen al trabajar con proveedores nuevos a precios distintos. El seguro de crédito comercial, históricamente minoritario en pymes españolas, está creciendo de forma sostenida según los datos sectoriales que publica UNESPA.
Riesgos operativos
Con proveedores nuevos hay menos histórico, menos confianza y menos previsibilidad. Lo que suele aparecer:
Retrasos en plazos de entrega.
Defectos de calidad no detectados a tiempo.
Dependencia crítica de un único proveedor para un componente clave.
Interrupción de actividad por falta de stock.
El riesgo de interrupción del negocio es uno de los grandes infravalorados en España. Muchas pymes tienen multirriesgo, pero no pérdida de beneficios, una cobertura que indemniza el lucro cesante cuando la actividad se paraliza por causa asegurada.
Riesgos logísticos
Las mercancías se mueven más, recorren rutas más largas y se almacenan en sitios distintos. Eso significa más exposición a daños, robos y siniestros durante el transporte y el almacenamiento intermedio. Las pólizas de transporte estándar suelen tener límites por viaje o por suma asegurada anual que se quedan cortos cuando crece la operativa.
Una mercancía con más valor en tránsito, una ruta nueva o un almacén intermedio cambian la realidad de la póliza, aunque la póliza no diga nada distinto.
Cuando una pyme cambia proveedores, rutas o stock, la realidad operativa cambia. La póliza no se entera sola.
Qué seguros conviene revisar ante los aranceles para pymes
No hace falta cambiar todas las pólizas. Hace falta revisar las que cubren los riesgos que ahora pesan más. En orden de relevancia para la mayoría de pymes con exposición indirecta al comercio internacional:
Ojo: no todas las pymes necesitan las cinco coberturas que vienen a continuación. Si vendes solo a clientes locales con prepago y trabajas sin stock, hay pólizas que sobran. La revisión sirve también para eso: para quitar lo que no aporta.
1. Seguro de crédito comercial
Protege frente al impago de clientes, sobre todo en operaciones a plazo. Lo emiten compañías especializadas (Crédito y Caución, Solunion, Atradius, CESCE para operaciones públicas). Para una pyme que vende a otras empresas, es la primera línea de defensa frente al efecto dominó de los impagos.
2. Seguro de transporte de mercancías
Tanto en operaciones de importación como de exportación, e incluso en envíos nacionales. Conviene revisar:
Suma asegurada por viaje. ¿Sigue cubriendo el valor real?
Países y rutas cubiertas. ¿Están incluidas las nuevas?
Medios de transporte (terrestre, marítimo, aéreo, multimodal).
Cubre el lucro cesante cuando la actividad se interrumpe por siniestro asegurado. En contextos de cadena de suministro tensa, conviene revisar si la cobertura incluye interrupción por daños en proveedor (la llamada contingent business interruption), que en muchas pólizas estándar viene capada o excluida.
4. Multirriesgo empresarial
Si la empresa ha ampliado almacén, ha cambiado de instalación, ha incrementado el stock o ha incorporado maquinaria nueva, la suma asegurada suele quedarse corta. El infraseguro castiga doblemente: cuando se necesita, se cobra menos.
5. Ciberriesgo
Los procesos comerciales más digitalizados, los proveedores nuevos con accesos a sistemas internos y el aumento del fraude del CEO en operaciones internacionales hacen que el riesgo ciber escale. Lo tratamos a fondo en el post sobre seguro de ciberriesgos para empresas.
¿Tu póliza sigue reflejando cómo opera tu empresa hoy?
Revisamos contrato a contrato sin coste y sin obligación de cambiar nada. En la mayoría de casos detectamos al menos una cobertura desfasada en los primeros 15 minutos. Si todo está correcto, te lo decimos también.
Es la frase que más oímos cuando se plantea revisar coberturas relacionadas con comercio internacional. Y es comprensible. Una pyme que vende a clientes locales no se considera «exportadora». Pero la dependencia internacional puede ser indirecta y profunda:
El proveedor que vende los componentes que monta la pyme.
El distribuidor mayorista que importa el producto que la pyme revende.
El software o servicio cloud cuya facturación depende del tipo de cambio.
El cliente final cuyo cliente sí exporta y que reduce pedidos en cadena.
La pyme española está expuesta al comercio internacional aunque no facture un euro fuera de España. Y eso significa que sus seguros también deben revisarse cuando el contexto cambia, aunque la pyme no haya cambiado nada en su día a día.
La forma de verlo cambia todo. Una empresa no necesita exportar para estar en la cadena. Si su proveedor importa, ya forma parte del sistema. Y eso significa que los aranceles para pymes existen también cuando la palabra «exportación» no aparece en la factura.
Checklist en 8 preguntas
Para hacerte una idea rápida del nivel de exposición, este es el cuestionario que solemos pasar en una primera conversación con una pyme. Apunta tus «no sé»: cuántos te salen es el primer dato útil.
Hay una observación que se repite con casi todo el mundo que lo responde por primera vez: salen al menos tres «no sé». No es ignorancia: es que el negocio cambia más rápido que la póliza.
¿Dependes de proveedores internacionales para algún componente, producto o servicio clave?
¿Has cambiado proveedores, rutas o condiciones de compra en los últimos 12 meses?
¿Has aumentado el stock medio en almacén?
¿Hay clientes nuevos con plazos de pago más largos de lo habitual?
¿La mercancía en tránsito tiene más valor que cuando se contrató la póliza?
¿Existe dependencia crítica de un único proveedor para algo que no puedes parar?
¿Las pólizas se revisaron en los últimos 24 meses con un profesional?
¿Existe un plan mínimo de continuidad si un proveedor falla durante 30 días?
Si la respuesta es «no sé» en más de tres, conviene sentarse a revisar. No para vender pólizas, sino para entender el mapa actual de riesgos antes de que lo dibuje un siniestro. Un único impago grande, un contenedor mal cubierto o una interrupción de proveedor pueden costar más que toda la prima anual de la empresa multiplicada por diez. El escenario de aranceles para pymes españolas se mueve rápido; las pólizas no.
Lo barato del seguro es siempre revisar. Lo caro es descubrirlo cuando ya no hay margen.
Preguntas frecuentes
¿Cómo afectan los aranceles para pymes que no exportan directamente?
Sí, casi siempre de forma indirecta. Si tus proveedores importan, si tus clientes exportan o si compras maquinaria fabricada fuera, el impacto llega aunque no factures un euro al extranjero. Suele traducirse en costes más altos, retrasos o cambios en condiciones de pago.
¿Qué es el seguro de crédito comercial y para qué sirve?
Es una póliza que protege a una empresa frente al impago de sus clientes. La aseguradora cubre el cobro fallido hasta un límite pactado y, además, valora la solvencia de cada cliente antes de aprobar la operación. En contextos de incertidumbre comercial, es uno de los seguros con mayor demanda en pymes.
¿Mi multirriesgo cubre la interrupción de actividad por fallo de un proveedor?
La cobertura de pérdida de beneficios estándar suele responder a daños en las instalaciones aseguradas. Si la interrupción viene por un fallo en proveedor, hace falta una extensión específica (contingent business interruption) que no todas las pólizas incluyen y que conviene contratar de forma expresa.
¿Cada cuánto conviene revisar las pólizas de una pyme?
Lo razonable es revisarlas cada 12 o 24 meses, y siempre que ocurra un cambio relevante: nuevo proveedor crítico, nuevo mercado, ampliación de almacén, contratación significativa o cambio de modelo de venta. La realidad del negocio cambia mucho más rápido que las pólizas.
¿Qué fuentes oficiales puedo consultar sobre comercio exterior y riesgos?
Las principales son ICEX (Ministerio de Economía), CESCE (riesgo país), Banco de España (estabilidad financiera) y, en seguros, UNESPA e ICEA. El Gobierno publica además los planes de respuesta y medidas de apoyo en el BOE.
OM
Oscar Modroño Rodríguez Director — Correduría Sure Service · 41 años acompañando a pymes españolas
Cuando cambia el contexto, hay que revisar. No por miedo, sino por método. Llevamos cuatro décadas haciendo este ejercicio con empresas industriales, distribuidoras y técnicas en Madrid, Palencia y resto de España. Si quieres que veamos juntos cómo encajan tus pólizas con la situación actual de tu negocio, escríbenos desde contactenos. Sin compromiso, sin reuniones eternas y sin guion comercial.
20 millones de euros en multas por jornada en 2024
El registro horario digital en la empresa dejó de ser un trámite hace tiempo. En 2024 la Inspección de Trabajo elevó un 9% sus sanciones por incumplimientos del tiempo de trabajo hasta superar los 20 millones de euros, y las multas individuales pueden llegar hasta 187.515 € por trabajador en los casos más graves. Mientras el Gobierno tramita el decreto que hará digital y obligatorio el fichaje en todo el tejido empresarial, la presión sobre quien no registra bien ya está aquí. Y eso mueve el mapa de riesgos: lo que antes era un tema de RRHH ahora roza la responsabilidad de los administradores, la defensa jurídica del negocio y, en muchas pymes, el ciberriesgo.
Dato 2024
2,99 M€
Sanciones específicas por incumplimientos del registro de jornada, con 1.869 infracciones detectadas en 9.097 actuaciones inspectoras que afectaron a 21.649 trabajadores.
El registro horario lleva siendo obligatorio en España desde mayo de 2019. Lo que ha cambiado en estos seis años no es la obligación, sino la dureza con la que se vigila: las sanciones por tiempo de trabajo se han casi triplicado respecto a la cifra del año en que entró la norma. Y lo que viene encima (un decreto que exigirá fichaje digital, inmutable, accesible en remoto para la Inspección y custodiado durante cuatro años) pone a muchas pymes ante un cambio operativo que pocas han traducido todavía al lenguaje del riesgo y de las pólizas.
Vamos a repasar dónde está la norma hoy, qué se mueve realmente cuando una empresa adapta su organización interna y qué seguros conviene mirar con calma antes de que llegue el inspector o la reclamación.
Registro horario digital: dónde está la norma ahora mismo
El año laboral 2025-2026 ha sido confuso en titulares. Conviene quedarse con cuatro fechas:
10 de septiembre de 2025: el Congreso tumbó la reforma de la jornada laboral a 37,5 horas semanales. La jornada máxima legal sigue en 40 horas semanales en cómputo anual.
30 de septiembre de 2025: el Consejo de Ministros aprobó tramitar por la vía urgente un decreto-ley específico solo para el registro horario digital, separándolo de la reducción de jornada.
23 de marzo de 2026: el Consejo de Estado emitió un dictamen contrario al decreto. Señaló deficiencias en el análisis de impacto económico sobre pymes y dudas sobre la protección de datos de los trabajadores.
1 de abril de 2026: el Ministerio de Economía propuso dar un año de margen a las pymes para implantar el fichaje digital una vez que el decreto se apruebe.
La fotografía honesta: el registro horario digital obligatorio para todas las empresas aún no está aprobado, pero está a un paso. Mientras tanto, la obligación de registrar la jornada sigue tal cual desde 2019 y la Inspección no espera al decreto para sancionar.
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Algunos convenios sectoriales y algunas comunidades ya exigen sistemas digitales o trazables. Si llevas el fichaje en papel o en una hoja Excel sin auditoría, el riesgo de sanción no depende de cuándo se apruebe el decreto: depende de cuándo te llegue la próxima campaña inspectora.
Más control, más exposición: por qué cambia el mapa de riesgos
Cuando una empresa digitaliza el fichaje, no solo cumple una norma. Cambia cuatro cosas que tienen mucho que ver con sus seguros:
Genera una huella de datos. Cada hora trabajada, cada acceso, cada incidencia queda registrada y custodiada durante años. Es una mina para auditar y también una mina para reclamar.
Introduce un proveedor tecnológico nuevo. El software de fichaje accede a datos personales de la plantilla y suele estar alojado en la nube. Hay un tercero al que confiar información sensible.
Da herramientas al trabajador para reclamar. El propio empleado puede consultar su histórico. Conflictos que antes se diluían por falta de prueba pasan a tener prueba documental.
Eleva la responsabilidad de quien firma. Administradores y directivos son quienes implantan (o no implantan) el sistema y quienes responden ante un incumplimiento sistemático.
Estas cuatro cosas no van solas. Van con sus correspondientes nuevos vectores de reclamación, ataque o sanción. Y casi ningún seguro empresarial firmado hace tres o cuatro años los tiene en mente.
La estructura de una empresa cambia mucho antes que sus pólizas.
Riesgos que muchas empresas no están viendo
Reclamaciones laborales internas
Con el nuevo registro queda documentado todo: turnos, descansos, prolongaciones, horas que no se pagaron. Eso hace mucho más fácil una demanda por horas extra impagadas, una reclamación de cantidad o una papeleta de conciliación. La defensa jurídica laboral pasa de ser un trámite a ser un coste recurrente.
Exposición de administradores y directivos
El registro horario es responsabilidad del empleador. Si la empresa incumple de forma sistemática, los inspectores y, a veces, los socios minoritarios miran a quien firma. Reclamaciones por gestión negligente, por permitir un incumplimiento que ha derivado en sanciones cuantiosas o por no implantar a tiempo un sistema obligatorio están entrando en el mapa de los seguros D&O del mercado español, no solo las clásicas decisiones financieras o societarias.
Riesgo digital y ciberseguridad
El nuevo registro será digital, custodiado cuatro años y accesible en remoto para la Inspección. Eso convierte el fichaje en una base de datos personal con valor real para un atacante: nombres, DNIs, ubicaciones de acceso, hábitos, ausencias. Cualquier filtración o ataque a ese sistema dispara sanciones de la Agencia Española de Protección de Datos y abre la puerta a reclamaciones individuales de cada trabajador afectado.
Cada nueva herramienta digital cambia el perímetro de riesgo que cubren las pólizas firmadas hace varios años.
Registro horario digital en la empresa: qué seguros revisar
Seguro D&O (responsabilidad de administradores y directivos)
Es el más sensible al cambio. Según los datos sectoriales más recientes, el 61,1% de las pymes españolas no tiene contratado un D&O (informe Hiscox, vía SegurosNews). Y son precisamente las pymes las que más dependen de uno o dos administradores que firman todo. Si tu empresa tiene D&O, conviene confirmar que el alcance cubre infracciones laborales y de compliance, no solo decisiones financieras o societarias. Si no lo tiene, probablemente sea la decisión más importante del año.
Defensa jurídica para empresa
Cubre los costes de abogados y procuradores cuando la empresa tiene que reclamar o defenderse. Con más documentación disponible para los empleados, los conflictos individuales aumentan. Una póliza de defensa jurídica empresarial bien dimensionada evita que cada papeleta de conciliación se convierta en un quebradero de caja.
Ciberriesgo
Aquí hay un matiz importante que no siempre se explica bien. El reflejo automático es pensar que si el fichaje está en un SaaS contratado a un tercero, la responsabilidad de un ciberataque es del proveedor. Es cierto a medias. Técnicamente sí: el SaaS responde frente a la empresa por la disponibilidad y la integridad del sistema. Pero ante el RGPD la empresa sigue siendo el responsable del tratamiento de los datos de su plantilla, y el proveedor solo el encargado. Si hay una filtración, los empleados afectados pueden reclamar contra la empresa (no solo contra el SaaS) y la AEPD puede sancionar a la empresa por no haber elegido un encargado con garantías suficientes o por no notificar a tiempo.
Por eso un seguro de ciberriesgo para empresas bien dimensionado sigue teniendo sentido aunque hayas externalizado el sistema: cubre esa responsabilidad legal residual frente a empleados y AEPD, los costes de notificación y la defensa frente a reclamaciones individuales. Si quieres entender en profundidad qué entra y qué no en este tipo de pólizas, lo explicamos aquí: seguro de ciberriesgos para empresas: qué cubre y qué no.
Coberturas vinculadas a empleados
Aquí entran el seguro de convenio (obligatorio cuando lo marca el sector), el de accidentes para plantilla y las coberturas adicionales tipo vida o invalidez. Cuando cambia la organización del trabajo (teletrabajo, turnos partidos, plantillas multilocación) conviene revisar que los condicionados reflejan dónde y cómo trabaja la gente de verdad, no la fotografía de cuando se firmó la póliza.
El error más habitual
«Esto es solo un cambio operativo.»
Lo escuchamos a menudo. La empresa contrata un software de fichaje, lo da por hecho y archiva. Pero ese cambio operativo ha tocado tres cosas a la vez: la trazabilidad documental laboral, el tratamiento de datos personales y la cadena de responsabilidad. Tres palancas que están descritas, literalmente, en el clausulado de la póliza de D&O, en la de ciberriesgo y en la de defensa jurídica.
Y aquí va una verdad incómoda: una póliza puede estar pagada al día y aun así no servir cuando llega el siniestro, porque cubre la empresa que existía cuando se firmó, no la que existe hoy. En esa línea va una idea que ya desarrollamos en otro post del blog: tu empresa ha crecido, ¿y tus seguros?.
Checklist de 8 preguntas para empresarios
Si respondes «no sé» o «no» a más de dos, conviene sentarse con tu corredor:
¿Sabes con qué sistema se ficha hoy en tu empresa y dónde se guardan los registros?
¿Ese sistema cumple los requisitos técnicos previstos en el decreto (inmutabilidad, trazabilidad, acceso remoto para la ITSS, custodia de 4 años)?
¿Has cambiado en los últimos tres años algún proceso de RRHH (teletrabajo, turnos, software, externalizaciones)?
¿Tu empresa tiene seguro D&O? Si lo tiene, ¿el clausulado cubre infracciones laborales y de compliance?
¿Tienes defensa jurídica laboral suficiente o sigues yendo caso a caso al despacho?
¿La póliza de ciberriesgo incluye filtraciones de datos personales de empleados?
¿El seguro de convenio refleja el último convenio colectivo aplicable a tu sector?
¿La última vez que revisaste todas las pólizas fue hace más o menos de dos años?
¿Tus pólizas siguen reflejando la empresa que eres hoy?
En Sure Service revisamos sin coste todas las coberturas de tu negocio: D&O, defensa jurídica, ciberriesgo y seguros vinculados a empleados. Te decimos lo que sobra, lo que falta y lo que está mal ajustado. Te respondemos en menos de 24 horas, sin compromiso y sin presión comercial. Echa un vistazo a nuestro asesoramiento integral en seguros para empresas.
¿El registro horario digital ya es obligatorio en mayo de 2026?
El registro horario en sí es obligatorio desde 2019 para toda empresa con personal por cuenta ajena. La novedad pendiente es la exigencia de que sea digital, inmutable y accesible en remoto para la Inspección. Ese decreto está aún en tramitación tras el dictamen contrario del Consejo de Estado de marzo de 2026 y, según las últimas comunicaciones del Ministerio de Economía, contemplará un periodo de adaptación de aproximadamente un año para pymes.
¿Qué multa puede caerle a una empresa por no llevar bien el registro horario?
La LISOS tipifica el incumplimiento como infracción grave, con sanciones de entre 626 y 6.250 euros por trabajador afectado. En casos de exceso de jornada sin remunerar, las multas pueden llegar a 187.515 euros. Las cuatro grandes auditoras españolas asumieron en 2024 sanciones por valor de 1,4 millones de euros por excederse en horas de trabajo.
¿Una pyme con cinco empleados necesita un seguro D&O?
En muchos casos sí. El tamaño de la plantilla no es lo que dispara el riesgo del administrador: lo que lo dispara es la responsabilidad personal y solidaria que asume quien firma. Una sanción grave de Inspección, una reclamación de un socio o una demanda laboral pueden alcanzar el patrimonio personal del administrador. El D&O cubre precisamente esa frontera entre el patrimonio del negocio y el del directivo.
¿Mi seguro de ciberriesgo cubre una filtración de datos del fichaje?
Depende del condicionado y también de quién custodia los datos. Si el registro está en un sistema propio, la póliza debería cubrir el ataque y sus consecuencias. Si está en un SaaS de un tercero, el incidente técnico lo asume el proveedor, pero la responsabilidad RGPD frente a vuestros empleados sigue siendo de la empresa: ahí es donde entra una buena póliza de ciberriesgo, cubriendo notificación, sanciones de la AEPD y reclamaciones individuales. En cualquier caso, si vais a almacenar registros horarios digitales durante cuatro años, lo razonable es leer el clausulado o pedirle al corredor que lo revise antes de implantar el sistema.
¿Cada cuánto debería revisarse el mapa de pólizas de una empresa?
Lo razonable son revisiones cada 12-18 meses, y siempre que haya un cambio relevante en la organización: nueva contratación significativa, apertura de oficina, cambio de software de gestión, nueva línea de negocio o cambio normativo del calibre del registro horario digital.
¿Qué pasa si la Inspección llega antes de que adaptemos el sistema al fichaje digital?
La Inspección actúa con la normativa vigente en el momento de la visita. Hoy ya puede sancionar a una empresa por no llevar registro o por llevarlo de forma manifiestamente insuficiente. Si la visita se produce antes de adaptar el sistema, lo importante es poder demostrar que registráis la jornada, que conserváis los registros durante cuatro años y que los entregáis cuando se piden. Con eso se evitan las infracciones más graves.
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Oscar Modroño Rodríguez Director · Correduría Sure Service
Llevamos 41 años asesorando a empresas, autónomos y particulares desde nuestras oficinas de Madrid y Palencia. Somos miembros de Adecose y de la red Espabrok, y trabajamos con más de una veintena de aseguradoras del mercado español. Si quieres que miremos sin coste si tus pólizas siguen alineadas con cómo trabaja tu empresa hoy, hablamos cuando quieras.
Hace un año entró en vigor el reglamento que ha cambiado las reglas en tu nave industrial
El 10 de mayo de 2025 entró en vigor el Real Decreto 164/2025, que aprobó el nuevo Reglamento de seguridad contra incendios en establecimientos industriales y derogó el reglamento que estuvo vigente durante 21 años. Desde el 10 de noviembre de ese mismo año aplican a las naves existentes las obligaciones operativas: mantenimiento, inspecciones cada cinco años por organismo de control habilitado y régimen sancionador. Doce meses después, muchas empresas siguen funcionando como si nada hubiera cambiado y otras descubrirán las consecuencias el día de la inspección o del próximo siniestro. Tener el seguro renovado no compensa una nave que no superaría una inspección.
21 añosvigencia del reglamento anterior
5 añosperiodicidad de inspección por OCA
10 may 2025entrada en vigor del RD 164/2025
10 nov 2025fin del periodo transitorio operativo
El reglamento sustituido es el RD 2267/2004. En su día marcó cómo se diseñaban, instalaban y mantenían los sistemas contra incendios en miles de naves españolas. La realidad de 2026 ya no se parece a la de hace dos décadas. Más carga de fuego almacenada por metro cuadrado, automatización en líneas de producción, paneles fotovoltaicos en cubierta, baterías de gran formato en talleres y centros logísticos cuya rotación duplica o triplica la de hace 15 años.
Cumplir hace veinte años no es lo mismo que cumplir hoy.
Llevamos meses revisando con clientes industriales el impacto del nuevo reglamento sobre sus pólizas. La conversación se repite. Capitales que no se actualizan desde antes de la pandemia, pérdida de beneficios sin contratar, instalaciones contra incendios que están «ahí» pero sin revisión documental al día. Vamos a explicar qué obliga el RD 164/2025, qué pasa si la inspección de la OCA detecta deficiencias y por qué la póliza puede no responder como el empresario espera.
El Real Decreto 164/2025, de 4 de marzo, fue publicado en el BOE núm. 87 del 10 de abril de 2025 y entró en vigor un mes después. Aprueba el nuevo Reglamento de seguridad contra incendios en los establecimientos industriales y deroga el RD 2267/2004, vigente desde diciembre de 2004.
El alcance es horizontal: aplica a cualquier sector industrial. Fábricas, talleres, almacenes, centros logísticos, plantas de transformación y servicios auxiliares de actividad industrial entran dentro del ámbito. La norma fija requisitos de diseño, construcción, uso, mantenimiento e instalaciones de protección contra incendios. También exige documentación técnica, certificaciones, control documental y, lo que más afecta a empresas existentes, inspecciones periódicas por organismo de control habilitado.
El régimen transitorio distingue dos planos. Las exigencias técnicas constructivas no obligan a reformar lo construido bajo la norma anterior salvo en ampliaciones, reformas que aumenten superficie o nivel de riesgo, o cambio de actividad. Pero las obligaciones operativas (mantenimiento, inspecciones quinquenales, régimen sancionador) entraron en juego seis meses después de la entrada en vigor del nuevo reglamento. Es decir, desde el 10 de noviembre de 2025 el titular de cualquier establecimiento industrial está sujeto al nuevo marco operativo.
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Si alguien te ha dicho «como mi nave es de antes de 2025 no me afecta el reglamento», se queda corto. La parte que no se cumple por la fecha de construcción es la constructiva. La de mantenimiento, inspección y sanción aplica desde noviembre de 2025.
Naves antiguas: cumplir hace veinte años no es cumplir hoy
Este es el punto que más cuesta explicar a empresarios que llevan dos o tres décadas en la misma instalación. Una nave construida en 2005 cumplió en su momento el RD 2267/2004. Eso es indiscutible. Pero entre la fecha de proyecto y hoy probablemente ha cambiado todo lo demás.
La actividad ha evolucionado. Donde antes había estanterías ligeras hoy hay racks de cuatro alturas con plástico, papel o producto inflamable. La maquinaria es otra. Hornos eléctricos, líneas automatizadas, baterías de litio para carretillas eléctricas, cargadores de gran potencia, sistemas de almacenamiento energético. Todo eso modifica la carga de fuego que se calculó en su día. Y el cálculo determinaba el nivel de riesgo intrínseco, las exigencias de sectorización, los caudales mínimos de los sistemas de protección y los recorridos de evacuación.
Lo que vemos con frecuencia en revisiones técnicas que coordinamos con ingenierías:
BIEs sin presión suficiente porque el hidrante se construyó para el riesgo inicial y la actividad ha cambiado.
Sectorización efectiva alterada por estanterías o maquinaria que han ocupado pasillos previstos para corte de fuego.
Recorridos de evacuación tapados con producto, paletas o tránsito de carretillas.
Sistemas instalados sin revisiones documentales o con revisiones hechas pero no archivadas.
Cambios de uso no comunicados: ampliaciones internas, subdivisiones, despachos en altillo.
El riesgo no está en no tener sistemas. Está en tenerlos sin presión, sin mantener y sin documentar.
El día de la inspección, esa diferencia entre lo proyectado y lo real es justo lo que se mide.
BIE (Boca de Incendio Equipada) y extintor: dos elementos básicos del cumplimiento del RD 164/2025 en cualquier nave industrial.
Inspecciones cada 5 años por organismo de control habilitado
El nuevo reglamento mantiene y refuerza el papel de los organismos de control habilitados. La inspección periódica por OCA pasa a ser una obligación clara y con calendario definido en el Anexo II del reglamento, que fija las periodicidades según el tipo de establecimiento y de instalación. Para el grueso de las empresas industriales ese ciclo es quinquenal.
La inspección no es un trámite documental. Se comprueba el estado real de la protección activa (BIEs, rociadores, detectores, sistemas de alarma, extintores, columnas secas), de la protección pasiva (sectorización, puertas cortafuego, comportamiento de los elementos constructivos), del mantenimiento documental, y de que la actividad declarada coincida con la actividad real desarrollada en el establecimiento.
Sale a la luz lo que llevaba años «tapado». Empresarios que descubren que el último mantenimiento documentado de los rociadores es de 2019. Que el grupo de presión de las BIEs nunca se probó a caudal nominal. Que la actividad real implica almacenamiento clase A nivel medio cuando la memoria proyectó nivel bajo.
Lo que estamos viendo
En los primeros meses tras el fin del periodo transitorio, las OCAs encuentran con frecuencia deficiencias en establecimientos que llevaban años sin revisión técnica externa. La mayor parte no son temas constructivos: son mantenimiento, presión de agua, documentación y coherencia con la actividad real.
Qué pasa si la OCA detecta deficiencias
El reglamento clasifica las deficiencias y obliga al titular a subsanarlas. Las leves se corrigen en plazo y se acreditan ante la propia OCA. Las significativas requieren plan de subsanación, intervención técnica y, en muchos casos, paralización temporal de parte de la actividad mientras se ejecutan las medidas correctoras.
Si las deficiencias significativas no se corrigen en el plazo fijado, el organismo de control debe emitir un certificado negativo y comunicarlo al órgano competente de la comunidad autónoma. A partir de ahí entra en juego la administración industrial autonómica y, según el caso, el procedimiento sancionador.
El problema empresarial real no es el papel. Es el coste y el tiempo de subsanación.
Coste real de adaptar una nave industrial
Adecuar una nave existente al nuevo marco no es cambiar un extintor. Cuando hay deficiencias significativas, los conceptos que aparecen en presupuesto son otros.
Costes directos
Obras civiles para sectorización, instalación o sustitución de sistemas activos (rociadores, BIEs, detección, alarma), depósito de agua y grupo de presión cuando el caudal disponible es insuficiente, adecuación de puertas cortafuego, ingeniería, dirección de obra, certificaciones y nuevas memorias técnicas. En naves grandes los importes alcanzan cifras de cinco o seis dígitos sin esfuerzo.
Costes indirectos
Parada total o parcial de la actividad durante la obra. Reorganización del almacén. Traslado temporal de mercancía. Pérdida de facturación. Penalizaciones contractuales con clientes que dependen de plazos de entrega. Pérdida de competitividad mientras se opera por debajo de capacidad.
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El coste oculto más caro suele ser el de no actuar. Aplazar la adecuación abarata la cuenta del primer año, pero deja a la empresa expuesta a sanción, a complicaciones aseguradoras y al riesgo de que un siniestro real revele el incumplimiento en el peor momento posible.
Implicaciones legales del incumplimiento
El régimen sancionador del reglamento se enmarca en la Ley 21/1992 de Industria, sin perjuicio de las responsabilidades específicas en materia de prevención de riesgos laborales si los incumplimientos afectan a la seguridad de los trabajadores. Las sanciones por infracciones graves o muy graves en materia de seguridad industrial pueden ser sustanciales y, en cualquier caso, llevan aparejada la obligación de subsanar.
Pero lo más relevante para una empresa no es el escenario administrativo limpio. Es lo que ocurre si hay un siniestro y la administración o la aseguradora reconstruyen lo que pasó. Si la causa o la magnitud del siniestro guardan relación con incumplimientos del reglamento, con falta de mantenimiento o con instalaciones que no estaban en estado operativo, la empresa se enfrenta a posibles responsabilidades civiles frente a terceros, a posibles responsabilidades laborales si hay daño a empleados y a un proceso de peritación complicado.
Seguro de nave industrial: tener póliza no equivale a estar protegido
Aquí entra el papel de la correduría. El seguro de empresa industrial no es un producto cerrado. Es un conjunto de coberturas que tienen que reflejar lo que la empresa hace de verdad, con los capitales que corresponden y con las garantías que tienen sentido para ese riesgo.
Lo que vemos en las pólizas que revisamos:
Capitales desactualizados
El continente lleva años sin revisar. La maquinaria también. Las existencias se calcularon antes de la última ampliación de stock. En siniestro se aplica la regla proporcional y la indemnización se reduce. Es lo que se conoce como infraseguro y no es un tecnicismo: es un recorte directo en lo que cobras.
Actividad real distinta de la declarada
La póliza se contrató para una actividad concreta. La empresa ha incorporado un proceso nuevo, un almacenamiento adicional o un equipamiento que cambia el riesgo. Si no se ha comunicado, hay agravación del riesgo no informada. La aseguradora puede reducir la indemnización en la proporción correspondiente.
Mantenimiento de PCI sin documentar
En siniestro de incendio, la primera petición del perito es la documentación de mantenimiento de los sistemas de protección contra incendios. Si no existe, o existe pero no está al día, se abre discusión. No siempre se traduce en rechazo, pero sí en demoras, descuentos y conflicto.
Responsabilidad civil corta
La RC general suele estar contratada con capitales pensados para empresas de hace una década. Frente a daños a terceros derivados de un incendio que se propaga a una nave colindante, esos capitales se quedan cortos rápido.
La gran olvidada: pérdida de beneficios
Es la cobertura que más recomendamos revisar y la que menos contratan las pymes industriales. Cubre la facturación que la empresa deja de ingresar mientras la actividad está paralizada por el siniestro. Si la nave arde y la empresa tarda meses en volver a producir, las existencias y la maquinaria las paga el seguro de daños. Pero esos meses de facturación perdida solo los cubre la garantía de pérdida de beneficios. Lo vimos también con claridad tras el gran apagón eléctrico de abril de 2025: el daño material no era el problema; el problema era la actividad parada.
Un incendio puede destruir una nave. La falta de pérdida de beneficios puede destruir el negocio.
¿Tu seguro refleja la nave que tienes hoy?
Revisamos contigo capitales, actividad declarada, pérdida de beneficios y RC, y te decimos qué cambiarías antes de la próxima inspección o del próximo siniestro. Solicitar revisión →
12 puntos para revisar antes que lo haga la OCA
Una lista operativa que cualquier empresario industrial puede contestar en una mañana. Si más de tres respuestas son «no sé», toca sentarse con el técnico, con la asesoría jurídica y con la correduría.
¿Cuándo fue la última inspección reglamentaria por OCA en mi establecimiento?
¿Está al día y archivado el mantenimiento documental de extintores, BIEs, rociadores, detección y alarma?
¿Las BIEs tienen probada la presión y caudal nominal en la última revisión?
¿La actividad real coincide con la declarada en la memoria técnica original?
¿Ha aumentado el almacenamiento, la carga de fuego o la subdivisión de espacios desde la última actualización?
¿Se han incorporado procesos, máquinas o instalaciones (placas, baterías, hornos) sin actualizar la documentación?
¿Los recorridos de evacuación están libres y señalizados?
¿Están actualizados los capitales asegurados de continente, contenido, maquinaria y existencias?
¿Tengo contratada la cobertura de pérdida de beneficios y con qué periodo de indemnización?
¿La RC general cubre daños a terceros derivados de propagación a naves colindantes?
¿La póliza contempla la actividad y los procesos que de verdad realizo hoy?
¿Existe un plan mínimo de continuidad si la nave queda inutilizable durante meses?
Preguntas frecuentes
¿A quién obliga el Real Decreto 164/2025?
A los titulares de cualquier establecimiento industrial: fábricas, talleres, almacenes, centros logísticos y servicios auxiliares de actividad industrial. El alcance es horizontal e incluye tanto instalaciones nuevas como existentes, con distinto régimen para cada caso.
¿Cada cuánto hay que pasar la inspección de incendios en una nave industrial?
El Anexo II del nuevo reglamento fija periodicidades de inspección por organismo de control habilitado. Para el grueso de las empresas industriales el ciclo es de cinco años, sin perjuicio de las revisiones de mantenimiento más frecuentes que correspondan a cada equipo.
¿Tengo que adaptar mi nave si es anterior al RD 164/2025?
Las exigencias constructivas no obligan a reformar lo construido bajo la norma anterior, salvo si hay ampliación, reforma que aumente superficie o nivel de riesgo, o cambio de actividad. Las obligaciones de mantenimiento, inspección y régimen sancionador sí aplican a las naves existentes desde el 10 de noviembre de 2025.
¿Qué pasa si tengo el seguro al día pero la nave no cumple la normativa?
El incumplimiento normativo no anula el seguro de forma automática, pero abre frentes en la peritación. La falta de mantenimiento documentado, la agravación del riesgo no comunicada o el infraseguro pueden traducirse en demoras, descuentos o discusión sobre la cobertura. Lo prudente es revisar la póliza antes del siniestro, no después.
¿Qué es la pérdida de beneficios y por qué es clave en una empresa industrial?
Es la cobertura que indemniza la facturación que la empresa deja de ingresar mientras la actividad está paralizada por un siniestro. El seguro de daños paga reconstruir nave y maquinaria, pero los meses de actividad perdida solo se cubren si la pérdida de beneficios está contratada. Es la garantía que más diferencia un negocio que sobrevive a un incendio de uno que cierra.
¿La correduría sustituye al ingeniero o a la OCA?
No. La correduría no realiza inspecciones reglamentarias ni proyectos técnicos. Lo que aporta es la revisión del lado asegurador del riesgo: capitales, actividad declarada, garantías contratadas, pérdida de beneficios, RC. Coordinamos con tu ingeniería y con la OCA cuando hace falta, pero el cumplimiento técnico es competencia de los profesionales habilitados para ello.
OM
Oscar Modroño Rodríguez Director — Correduría Sure Service
Llevamos cuatro décadas asegurando empresas industriales en Madrid y Palencia. Si quieres que revisemos tu póliza con la actividad real de tu nave, los capitales actualizados y la pérdida de beneficios bien dimensionada, escríbenos a contactenos. La revisión es gratuita y sin compromiso.
España registró 470.000 ciberdelitos conocidos en 2024. Nueve de cada diez son estafas informáticas, y la mayoría de víctimas descubre demasiado tarde quién responde del dinero
Respuesta directa: si te estafan online, en muchos casos puedes recuperar el dinero. Pero no siempre, no por tu seguro tradicional y casi nunca si llegas tarde. Depende de tres cosas: cómo te estafaron, si tu banco aplicó correctamente la autenticación reforzada que exige la normativa PSD2 y si tienes alguna cobertura específica contra fraude digital, sea en tu seguro de hogar, en una póliza de ciberriesgos o en una tarjeta con seguro de protección de compras. En esta guía explicamos qué tipos de ciberestafas están creciendo en 2026, qué protocolo seguir si te ocurre, cuándo está obligado el banco a devolverte el dinero y qué cubre y qué no cubre un seguro ante fraudes online.
Balance de Criminalidad del Ministerio del Interior
91 %
de los ciberdelitos conocidos en España son estafas informáticas. En términos absolutos hablamos de más de 425.000 denuncias al año y una tendencia alcista sostenida: desde 2020, los ciberdelitos han crecido más de un 300 %. La vía de entrada más frecuente es el phishing bancario, seguido del smishing por SMS y de las compras fraudulentas en marketplaces.
Lo vemos cada semana en la correduría. Llega un cliente que ha recibido un SMS supuestamente de su banco, ha hecho clic y en los minutos siguientes ha perdido el acceso a su cuenta o se ha encontrado varios cargos por transferencias que él no ha autorizado. Otra llamada típica: un autónomo al que le han clonado la cuenta de email, han suplantado su identidad ante un cliente y el cliente ha pagado una factura a una cuenta que no es la suya. La pregunta que siempre sale en la misma conversación es la misma: «¿Y esto quién me lo paga?»
El Balance de Criminalidad que publica cada trimestre el Ministerio del Interior cuantifica por primera vez los ciberdelitos desde 2020, y el crecimiento es sostenido ejercicio tras ejercicio. En 2024 se registraron en torno a 470.000 hechos conocidos clasificados como cibercriminalidad. De ellos, más del 91 % correspondieron a la categoría de estafas informáticas: compras falsas, phishing bancario, suplantación de identidad, fraudes en el comercio electrónico.
470.000ciberdelitos conocidos en 2024
91 %son estafas informáticas
+300 %crecimiento desde 2020
122.223incidentes gestionados por INCIBE en 2025
Los datos del INCIBE confirman el mismo patrón: 122.223 incidentes de ciberseguridad gestionados en 2025, un 26 % más que el ejercicio anterior. Entre ellos, más de 55.000 fueron malware y cerca de 400 ataques de ransomware confirmados, principalmente contra pymes y administraciones locales.
Los tipos de ciberestafa más habituales en 2026
Los vectores cambian, los resultados no. La mayoría de casos que acaban en reclamación siguen encajando en cuatro patrones reconocibles.
Phishing bancario
El más común y el más antiguo. El usuario recibe un correo o SMS que simula ser de su banco, con un enlace a una página web prácticamente idéntica a la real. Al introducir credenciales, las entrega al estafador. Los métodos han evolucionado: ahora la mayoría del phishing utiliza dominios muy parecidos al banco (typosquatting), certificados SSL legítimos y redacción cuidada. Un correo en castellano impecable y sin faltas no es señal de autenticidad, es señal de un phishing bien hecho.
Smishing y vishing
Variantes del phishing por SMS (smishing) y por llamada telefónica (vishing). El smishing es especialmente peligroso porque los SMS del estafador entran en el mismo hilo de mensajes que los SMS legítimos del banco, lo que induce a confianza. En los vishing, el atacante se hace pasar por un operador del banco o por Hacienda y pide datos o traslados «por seguridad». Si el interlocutor suena serio y conoce datos parciales que alguna filtración previa le ha proporcionado, la trampa es difícil de detectar.
Estafas en compras online
Compras en marketplaces o tiendas creadas para estafar. El producto nunca llega, el dinero no vuelve. Se concentran en categorías muy concretas: móviles de última generación a precio sospechoso, electrodomésticos, productos de moda con descuentos agresivos. Los dominios se levantan en pocas horas y caen cuando acumulan suficientes denuncias, pero el ciclo se repite constantemente.
Suplantación de identidad empresarial (BEC)
El Business Email Compromise es la modalidad que más crece en pymes y autónomos. El atacante compromete una cuenta de email legítima (la de un proveedor, la de un empleado o la del propio empresario), monitoriza comunicaciones durante semanas y, en el momento adecuado, envía una instrucción de pago a una cuenta bancaria distinta de la habitual. El destinatario paga sin sospechar y la pérdida se descubre días después, cuando el dinero ya ha salido del país.
El estafador competente no mete faltas de ortografía ni escribe con prisas. El estafador competente espera su turno, estudia el patrón de pagos del objetivo y lanza la orden en el momento menos sospechoso.
Qué hacer en las 48 horas siguientes a una estafa online
El tiempo es la variable más importante. La mayoría de recuperaciones efectivas ocurren cuando se actúa en las primeras horas; a partir del segundo o tercer día las posibilidades caen en picado. El protocolo que recomendamos:
Contactar inmediatamente con el banco por el canal oficial. Llama tú al teléfono del reverso de tu tarjeta o de la app oficial. Pide el bloqueo de tarjetas, cambio de credenciales y registro del siniestro. Guarda el número de referencia de la llamada.
Cambiar contraseñas y habilitar doble factor. Si sospechas compromiso de email, cambia antes la contraseña del correo que la del banco: desde el correo se puede restablecer todo lo demás.
Denunciar formalmente en Policía Nacional o Guardia Civil. La denuncia se puede presentar presencialmente o a través del formulario de denuncias online. Sin denuncia formal, el banco y la aseguradora rechazan la reclamación.
Recopilar y guardar todas las pruebas. Captura de pantalla del SMS o correo fraudulento, copia del remitente real, extracto con los movimientos no autorizados, tickets de llamadas, emails cruzados con el banco. Todo con fecha y hora.
Reclamar por escrito al banco en los plazos legales. El artículo 36 del Real Decreto-ley 19/2018 te da derecho a notificar las operaciones no autorizadas en un plazo de 13 meses. El banco tiene obligación de responder en 10 días hábiles.
Si tienes seguro que lo cubra, abrir el parte en paralelo. No esperar a la respuesta del banco. La aseguradora necesita sus propios plazos.
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Error típico: avergonzarse y retrasar la denuncia. Ninguna aseguradora y ningún banco pagan sin denuncia. Además, el periodo reflexión emocional favorece al estafador, que en ese tiempo mueve el dinero varias veces y lo vuelve irrecuperable.
Cuándo tiene que devolverte el banco (y cuándo no)
Muchos casos de fraude online se resuelven antes de que intervenga ningún seguro, porque la normativa bancaria europea y española obligan al banco a asumir la pérdida en supuestos concretos. La clave está en la directiva PSD2, traspuesta al ordenamiento español por el Real Decreto-ley 19/2018 sobre servicios de pago.
Operaciones no autorizadas por el cliente
Si el cliente no ha autorizado la operación (no hizo la transferencia, no aprobó la compra) y lo notifica al banco en plazo, la entidad está obligada a devolver el dinero en el día hábil siguiente a la notificación, salvo que haya indicios de fraude cometido por el propio cliente o negligencia grave. Esta es la base legal que hace recuperables muchísimos casos de phishing puro: si el estafador robó las credenciales y el banco no aplicó autenticación reforzada, la pérdida la asume el banco.
La trampa de la «negligencia grave»
El banco puede negarse a devolver alegando que el cliente incurrió en negligencia grave. Aquí hay margen jurídico importante y es donde se pelean muchos casos. La jurisprudencia del Tribunal Supremo y resoluciones del Banco de España han ido estrechando esa excepción: facilitar datos inducido por una suplantación bien construida no es, por sí solo, negligencia grave.
Autenticación reforzada SCA
La PSD2 exige que las operaciones de pago sensibles se autoricen mediante autenticación reforzada del cliente (SCA): dos factores independientes, algo que el cliente sabe, algo que tiene y/o algo que es. Si el banco ejecutó una operación sin SCA correcta, la responsabilidad recae en el banco sin posibilidad de discutir negligencia grave.
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Regla práctica: antes de acudir a un seguro, reclama al banco. Si tras 10 días hábiles no responde o la respuesta es insatisfactoria, eleva la reclamación al Servicio de Atención al Cliente del banco y, en paralelo, al Banco de España. Solo cuando esa vía se cierra es el momento de activar la cobertura de tu seguro.
¿Cubre tu seguro lo que te estafan online?
Depende mucho del tipo de póliza, del canal por el que ocurrió el fraude y del importe. Repasamos las coberturas útiles que existen en el mercado español y dónde están los límites.
Seguros de hogar con garantía de «fraude online»
Cada vez más pólizas de hogar incluyen una extensión específica denominada protección digital, ciberprotección familiar o similar. Lo que cubre habitualmente:
Compras no entregadas en comercios online, hasta un capital anual (normalmente entre 500 y 3.000 euros).
Uso fraudulento de tarjeta por pérdida o sustracción de credenciales.
Asistencia informática remota para contención del incidente.
Asesoramiento jurídico y apoyo en reclamaciones.
Retirada de contenidos lesivos (en pólizas más completas).
Lo que casi ninguna póliza de hogar cubre: transferencias autorizadas inducidas por fraude bajo presión psicológica. Ese tipo de casos entra ya en el terreno del ciberseguro especializado.
Tarjetas bancarias con seguro de compras
Muchas tarjetas premium incluyen protección del producto comprado durante un periodo limitado tras la compra (robo, rotura, no entrega). Es una cobertura secundaria que a veces aplica antes que la del seguro de hogar. Conviene revisar las condiciones particulares de cada tarjeta porque varían enormemente.
Seguros de defensa jurídica
Coberturas de asistencia legal para reclamar el fraude ante el banco o el proveedor. Útil cuando el banco se niega a devolver y hay que elevar la reclamación al Banco de España o iniciar vía judicial.
Seguros de responsabilidad civil digital
Cubren los daños que tú causes a terceros en el ámbito digital: publicar sin querer contenidos lesivos, sufrir una filtración de datos que afecte a terceros. Son extensiones opcionales cada vez más habituales en pólizas de hogar premium y en pólizas profesionales.
Autónomos y pymes: el seguro de ciberriesgos
Para autónomos y pequeñas empresas, el seguro que marca la diferencia ante una ciberestafa no es el de hogar sino el seguro de ciberriesgos. Tratamos este producto en detalle en nuestra guía sobre seguros de ciberriesgos para empresas, pero conviene resumir sus coberturas principales en el contexto de fraude online:
Estafa del CEO y del proveedor (BEC): cubre las pérdidas derivadas de pagos efectuados a cuentas fraudulentas tras un email spoofing o intrusión en cuentas de correo legítimas. Es la garantía más demandada en 2026.
Pérdida de beneficios por paralización: si un ransomware deja la empresa inoperativa varios días, el seguro compensa los ingresos dejados de percibir.
Respuesta a incidentes: equipo forense, contención, recuperación de datos y comunicación con clientes y autoridades.
Filtración de datos personales y multas de AEPD: asunción de la sanción administrativa (cuando sea asegurable legalmente) y de la defensa jurídica.
Extorsión cibernética: gestión de incidentes de ransomware, incluido el propio pago del rescate en pólizas premium.
¿Tu empresa está expuesta a fraude online y no tiene seguro específico?
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Cómo protegerte antes de que ocurra
La única estrategia ganadora frente al fraude online es la combinación de prevención tecnológica y disciplina de procesos. No hay póliza que compense a tiempo lo que se pierde por no haber prevenido.
Para particulares
Doble factor de autenticación en banca, email y redes sociales. Preferible mediante app authenticator, no SMS (los SMS pueden interceptarse con duplicado de SIM).
Un gestor de contraseñas con claves únicas por servicio. La reutilización de contraseñas es la causa número uno de compromiso secundario.
No hacer nunca clic en enlaces de correos o SMS bancarios. Abrir la app del banco manualmente y verificar allí el aviso.
Verificar el dominio antes de introducir credenciales. El banco nunca pedirá datos por correo.
Revisar movimientos bancarios al menos semanalmente. Detección temprana = recuperación.
Para autónomos y pymes
Segregación de cuentas bancarias: una para operativa, otra para pagos importantes con doble firma.
Protocolo de verificación fuera de banda: para cualquier cambio de cuenta de un proveedor, llamada telefónica al número conocido (no al del email) antes de ejecutar el pago.
Formación periódica al equipo. Las campañas de concienciación con pruebas de phishing internas reducen las tasas de clic entre un 40 % y un 70 %.
Copias de seguridad offline con prueba de restauración periódica. El ransomware solo es catastrófico si no tienes backups fuera de línea.
Antivirus de endpoint con detección avanzada y firewall gestionado.
Por qué una correduría cambia el desenlace en un fraude online
Llevamos más de 41 años asesorando a familias y empresas y en los últimos ejercicios una parte creciente de nuestro trabajo es, de hecho, acompañar a clientes en incidentes de ciberseguridad. La diferencia entre tener un corredor y haber contratado directo con una compañía se nota en tres momentos.
Antes del siniestro
Un corredor dimensiona bien la póliza: comprueba si tu seguro de hogar tiene extensión de fraude online, si el capital es suficiente para el riesgo real, si hay solapamiento con la tarjeta. Si eres autónomo o pyme, evalúa si necesitas un ciberseguro específico y con qué sublímites, porque las diferencias entre productos son enormes y la letra pequeña es muy distinta entre compañías.
En el momento del incidente
Un corredor te guía en el protocolo de las primeras 48 horas: qué comunicar, a quién, en qué orden, con qué soporte probatorio. La documentación bien construida desde el inicio es lo que decide si la aseguradora paga rápido o dilata el expediente durante meses.
En la reclamación bancaria
Si hay pelea con el banco sobre si hubo negligencia grave o si se aplicó correctamente la autenticación reforzada, un corredor con experiencia conoce los argumentos que funcionan, las resoluciones del Banco de España aplicables y la vía judicial cuando procede. Según la DGSFP, las reclamaciones efectivas contra corredurías son una fracción mínima de las que reciben las entidades que venden directo: la gestión profesional se nota.
Preguntas frecuentes sobre ciberestafas y seguros
Si me estafan online, ¿puedo recuperar el dinero?
Depende de cómo fue la estafa. Si se trata de una operación no autorizada por ti (el estafador robó tus credenciales y ejecutó el pago), el banco está obligado por el Real Decreto-ley 19/2018 a devolver el importe en el día hábil siguiente a tu notificación, salvo negligencia grave demostrada. Si autorizaste la operación inducido por engaño, la recuperación es más compleja y depende del seguro que tengas.
¿Qué es la autenticación reforzada y por qué importa?
Es la obligación introducida por la directiva PSD2 que exige autorizar las operaciones de pago sensibles con dos factores independientes: algo que sabes, algo que tienes y/o algo que eres. Si el banco ejecutó un pago sin aplicar correctamente la SCA, la responsabilidad recae en el banco, sin discusión de negligencia.
¿Qué plazo tengo para reclamar al banco una operación fraudulenta?
El artículo 36 del Real Decreto-ley 19/2018 te da hasta 13 meses desde la fecha del cargo, pero conviene actuar en las primeras 24 horas. El banco debe responder en 10 días hábiles. Si no responde o la respuesta es insatisfactoria, puedes elevar la queja al Servicio de Atención al Cliente de la entidad y, posteriormente, al Banco de España.
¿Mi seguro de hogar cubre el fraude online?
Muchas pólizas modernas incluyen una extensión de fraude online con capital entre 500 y 3.000 € para compras no entregadas, uso fraudulento de tarjeta y asistencia informática. No cubren, en general, transferencias autorizadas bajo inducción (estafa emocional o del CEO). Para riesgos empresariales hay que mirar un seguro de ciberriesgos específico.
¿Qué cubre un seguro de ciberriesgos para autónomos?
Las coberturas típicas incluyen fraude por email spoofing o Business Email Compromise, pérdida de beneficios por paralización por ransomware, respuesta a incidentes con equipo forense, filtración de datos con defensa jurídica y multas de AEPD cuando sean asegurables, y en algunas pólizas premium la gestión del pago de rescates por extorsión cibernética.
¿Qué hago si entro en un enlace de phishing y no he introducido datos?
Aunque no hayas introducido credenciales, el simple acceso puede activar scripts o descargar malware. Cierra la ventana sin interactuar, ejecuta un antivirus actualizado, cambia la contraseña del correo por precaución, habilita doble factor si no lo tenías y mantén vigilados los movimientos de tus cuentas durante las semanas siguientes.
¿Revisamos si tus seguros cubren los riesgos digitales actuales?
Somos correduría independiente. Trabajamos con todas las compañías que tienen producto real en ciberriesgos. Te hacemos una revisión gratuita en 48 horas: te decimos qué tienes, qué te falta y cuánto cuesta cerrar los huecos. Revisar mi protección digital →
Oscar Modroño Rodríguez Director — Correduría Sure Service
Llevamos más de 41 años gestionando riesgos para familias y empresas desde Las Rozas y Palencia. Si quieres que revisemos tus seguros ante riesgos digitales, escríbenos a info@sureservice.es o llámanos al 916 304 285. La revisión es gratuita y tarda 10 minutos. Actualizado: 20 de abril de 2026.
El seguro español facturó 85.879 millones de euros en 2025, un 13,73% más. Lo importante no es pagar menos, es estar bien asegurado
Si abriste el correo de renovación estos meses y la prima venía con un susto, no eres el único. El sector lleva en España cuatro años seguidos subiendo. Según UNESPA, en 2025 el seguro de autos creció un 8,38%, el multirriesgo (hogar y comercio) un 6,60% y el de salud un 11,43%. La buena noticia: aunque las subidas son inevitables, casi nadie tiene su póliza ajustada a su situación real. Y ahí es donde un corredor de seguros aporta valor.
Cifras oficiales del sector — UNESPA 2025
85.879 M€
Es lo que facturó el seguro español en 2025, un 13,73% más que el año anterior. El ramo de autos subió un 8,38%, el de salud un 11,43% y el de multirriesgo (hogar y comercio) un 6,60%. La previsión del sector para 2026 es de moderación, pero no de bajada generalizada.
Las renovaciones de marzo, abril y mayo están saliendo del taller con cifras incómodas. Lo vemos cada semana en la correduría: clientes con el seguro de coche subido un 12-15%, hogares con primas que se han disparado tras un siniestro de daños por agua, autónomos a los que el multirriesgo de su comercio les cuesta el doble que hace tres años. La explicación no es un capricho de las aseguradoras. Es estructural.
Y precisamente porque es estructural, el reflejo de buscar la póliza más barata online suele ser el peor camino. Lo que sí funciona es revisar si tu póliza está dimensionada para tu vida actual. Casi nunca lo está.
No hay un solo motivo. Hay cinco que se están sumando a la vez, y ninguno tiene marcha atrás a corto plazo.
1. Inflación acumulada en los costes de reparación
Una pieza que en 2021 costaba 100 € hoy cuesta 130-140. Materiales, pintura, mano de obra, recambios. La inflación general ha bajado, pero la del sector reparación sigue alta. Si la aseguradora paga más por cada siniestro, antes o después tiene que repercutirlo en las primas.
2. Mayor complejidad tecnológica de los vehículos
Un faro LED con sensores, una cámara de aparcamiento o un parabrisas con calefacción y ADAS no se reparan: se sustituyen completos. Y cuestan tres o cuatro veces más que sus equivalentes mecánicos de hace diez años. Un golpe leve en un coche moderno puede generar un parte de 4.000-6.000 € por electrónica dañada.
3. Aumento de la siniestralidad
Más coches en circulación, más viajes desde la pandemia, más distracciones al volante. La frecuencia siniestral ha repuntado. En seguros de hogar, además, los fenómenos climáticos extremos (lluvias torrenciales, granizadas, olas de calor) están multiplicando los partes por daños por agua y meteorológicos.
4. Crisis climática con impacto directo
El sector reconoce abiertamente que el cambio climático ha disparado los siniestros del seguro de hogar. Los daños por agua ya son una de las principales causas de siniestralidad en hogar en España. La DANA de Valencia, los temporales de los últimos inviernos y las olas de calor del verano han llevado a las aseguradoras a recalcular el riesgo en zonas que antes consideraban seguras.
5. Actualización del valor asegurado
El precio de la vivienda ha subido. Si tu capital asegurado de continente no se actualiza, te quedas en infraseguro y la aseguradora aplicaría regla proporcional en un siniestro. Por eso muchas pólizas de hogar suben automáticamente el capital cada año (y con él, la prima).
Las subidas son inevitables. Lo que no es inevitable es seguir pagando por coberturas que no necesitas o tener un capital mal dimensionado.
El que más se nota porque la mayoría tenemos uno y la subida llega cada año en la renovación. Los más castigados son jóvenes, conductores noveles y quienes han dado parte recientemente. Una prima a todo riesgo para un menor de 30 años puede haberse encarecido un 30-40% en dos años.
Seguro de hogar
Las modalidades premium (con ampliación de continente, reposición a nuevo, daños estéticos) son las más afectadas. Las pólizas básicas suben menos, pero también pierden cobertura efectiva al no actualizarse el capital.
Seguro de salud
El crecimiento más alto del mercado en 2025: +11,43% según UNESPA. Sube cada año por el envejecimiento de la cartera, mayor uso de pruebas diagnósticas y costes hospitalarios crecientes. Es el ramo donde el efecto edad pesa más: una póliza familiar puede subir significativamente cada año, aunque no hayas tenido siniestros.
Seguro de empresa y autónomos
RC profesional, multirriesgo de comercio y pólizas de ciberriesgos están subiendo entre el 10 y el 20% según sector. La hostelería, el transporte y la construcción son los más afectados por su siniestralidad estructural.
¿Pueden subirte el precio sin avisar?
No. Y aquí está el primer derecho que mucha gente desconoce.
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El artículo 22 de la Ley 50/1980 de Contrato de Seguro obliga a la aseguradora a comunicar cualquier modificación de las condiciones (incluida la subida de prima) con al menos dos meses de antelación a la fecha de renovación. Si no lo hace, no puede aplicarte la subida unilateralmente.
Qué pasa si te suben sin haber avisado en plazo:
Puedes reclamar la restitución de la prima a la cuantía anterior.
Puedes cancelar la póliza aunque haya pasado la fecha de vencimiento.
Tienes derecho a presentar una reclamación al servicio de atención al cliente de la aseguradora y, si no se resuelve, a la DGSFP.
El plazo del cliente para no renovar la póliza por su parte es de un mes antes del vencimiento. Si quieres no renovar, mándale a la aseguradora un burofax o correo certificado al menos un mes antes.
Por qué buscar lo más barato es el peor reflejo
Cuando llega la subida, lo intuitivo es ir a un comparador, encontrar la póliza más barata y cambiarse. Es exactamente lo que las aseguradoras low-cost esperan que hagas. Y casi nunca te conviene.
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El seguro barato es caro el día del siniestro. Una prima 80 € más baja al año puede convertirse en 3.000-5.000 € de tu bolsillo cuando descubres exclusiones que no conocías, franquicias altas o una compañía que no te defiende. Lo notas el día que pasa algo, no antes.
Los recortes que parecen ahorros y son trampas:
Quitar la cobertura del conductor en el seguro de coche para ahorrar 30-40 €/año. Si tienes un accidente grave siendo tú quien conduce, sin esta cobertura no cobras nada de tu propio seguro.
Eliminar la asistencia en viaje desde km 0. Una grúa privada cuesta 200-400 €. Te ahorras 15-20 € al año y un percance en la salida de tu ciudad te sale caro.
Aceptar una franquicia muy alta para bajar la prima. Una franquicia de 600 € hace que no compense dar parte por la mayoría de siniestros pequeños. Y sigues pagando la prima entera.
Excluir filtraciones desde el exterior en el seguro de hogar. Luego viene una gotera del tejado y no cobras.
Infravalorar el continente de tu vivienda para bajar la prima. Cuando hay siniestro, la aseguradora aplica regla proporcional y te indemniza solo la parte correspondiente al porcentaje declarado.
El objetivo no es pagar la prima más baja del mercado. Es pagar la prima justa por el seguro que de verdad te cubre cuando lo necesitas.
Revisar coberturas con un corredor independiente permite adaptar la póliza a la situación actual: lo que necesitas, no lo que contrataste hace cinco años.
Adecuar tu seguro a tu situación real (lo que sí funciona)
Hay una diferencia enorme entre la póliza que firmaste hace 5 años y la que necesitas hoy. Tu vida ha cambiado: el coche se ha depreciado, los hijos han crecido, has reformado la casa, has cambiado de trabajo. Si tu seguro es el mismo, casi seguro que no encaja.
Estos son los ajustes que más sentido tienen, y que en muchos casos hacen que la prima baje o se mantenga aunque la cobertura mejore.
Coche con más de 7 años: revisar si todo riesgo sigue teniendo sentido
El caso más claro. Si tu coche tiene 7-10 años y vale 4.000-6.000 €, pagar 800 €/año por un todo riesgo es tirar el dinero. En siniestro total, la aseguradora te indemniza por valor venal (lo que vale el coche en el mercado de segunda mano), no por el valor de uno nuevo. Con un terceros ampliado bien dimensionado pagas la mitad y la indemnización por siniestro total es prácticamente la misma.
Un caso típico
Imagina un turismo de 8-10 años con un valor venal de 5.500 € asegurado a todo riesgo por 850 €/año. Pasándolo a terceros ampliado con lunas, robo, daños propios por incendio y cobertura del conductor, la misma protección útil costaría en torno a 420 €/año. La cobertura real no cambia: en siniestro total ambas modalidades indemnizan lo mismo, el valor venal. La diferencia acumulada en 5 años supera los 2.000 €.
Hogar: actualizar capital de continente, no inflarlo de garantías superfluas
Si has reformado la cocina o has comprado mobiliario nuevo, sube el capital de contenido. Si tu vivienda está en zona de baja siniestralidad de robo, no tiene sentido pagar la garantía premium de joyas. Cada cobertura debería responder a una preocupación real, no a un paquete genérico.
Vida: cobertura proporcional al momento vital
Con hijos pequeños y una hipoteca, un seguro de vida con capital alto es esencial. Sin hipoteca, con hijos independientes y ahorro acumulado, ese mismo capital ya no tiene sentido. La póliza que era perfecta hace 15 años puede ser excesiva hoy.
Salud: revisar carencias acumuladas y módulos opcionales
Una póliza familiar con dental incluido pagado durante años para hijos que ya no usan el dentista familiar es dinero fuera de sitio. Los módulos opcionales conviene revisarlos cada 3-4 años.
Empresa y autónomos: capitales y exclusiones a la actividad real
Una RC profesional con capital de 300.000 € para un consultor que solo factura 50.000 €/año está sobredimensionada. Una con capital de 150.000 € para una constructora que mueve 800.000 €/año está infradimensionada. La adecuación importa más que la prima.
A veces revisar tu seguro hace que la prima baje. Otras veces, pagas lo mismo pero con coberturas mejor dimensionadas. Casi nunca es «lo mismo»: casi siempre se puede mejorar.
¿Te ha subido el seguro y no sabes si está bien dimensionado?
Te lo revisamos gratis. Si encontramos margen para ajustar coberturas o cambiar de compañía, te lo proponemos. Si tu póliza ya está bien para tu situación, te lo decimos también.
Qué hace una correduría que un comparador online no hace
Un comparador te muestra precios. Una correduría te asesora. La diferencia se ve en tres momentos.
Antes de contratar: análisis de tu situación real
Un comparador te pregunta cuatro datos básicos (edad, código postal, modelo de coche) y te enseña ofertas. Un corredor se sienta contigo, mira tu póliza actual, identifica qué tienes mal dimensionado, qué exclusiones te afectan y qué coberturas no necesitas. Te recomienda lo que de verdad te conviene, no lo que más comisión deja.
Durante la vida de la póliza: gestión continua
El comparador te vendió y desapareció. El corredor está disponible cada vez que cambia tu situación: nuevo coche, reforma de la casa, ampliación del negocio, hijo que empieza a conducir. Adapta la póliza sin que tengas que pelearte con el call center de la compañía.
En el siniestro: defensa de tus intereses
Es donde más se nota la diferencia. Cuando llamas al 900 de la aseguradora directa, te atiende un gestor que defiende los intereses de la compañía. Cuando llamas a tu corredor, te atiende alguien que conoce tu póliza y trabaja para que cobres lo que te corresponde. Por eso, según la Memoria de Reclamaciones 2024 de la DGSFP, solo 368 de las 14.934 reclamaciones del año fueron contra corredurías frente a 9.202 contra aseguradoras directas.
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El servicio del corredor es gratuito para el cliente. El asesoramiento, la contratación, los cambios de póliza y la gestión del siniestro están incluidos. La aseguradora paga la comisión, no tú. Por eso compensa siempre, aunque la prima final acabe siendo similar a la del comparador.
Preguntas frecuentes sobre la subida del seguro
¿Por qué me ha subido el seguro si no he tenido siniestros?
Porque la subida no depende solo de tu siniestralidad personal. La aseguradora calcula la prima en función del coste medio de los siniestros del colectivo (todos los asegurados de tu mismo perfil). Si ese coste medio sube por inflación o más siniestralidad general, tu prima sube aunque tú no hayas dado ningún parte. Es así por diseño del producto.
¿Puedo cancelar mi seguro si la subida me parece injusta?
Sí. Si la aseguradora no te avisó con dos meses de antelación, puedes cancelar incluso después del vencimiento (art. 22 Ley 50/1980). Si te avisó en plazo, puedes no renovar comunicándolo con al menos un mes de antelación a la fecha de vencimiento por un canal con prueba de envío (burofax o correo certificado).
¿Va a seguir subiendo el seguro de coche en 2026?
La previsión del sector es de moderación, no de bajada generalizada. Algunas compañías ya están saneadas tras cuatro años de subidas y empezarán a estabilizarse o incluso bajar levemente. Otras seguirán subiendo. Por eso revisar es más importante que nunca: las diferencias entre compañías para el mismo perfil y mismas coberturas pueden superar el 30%.
¿Tiene sentido seguir con todo riesgo si mi coche tiene más de 7 años?
Casi nunca. La aseguradora indemniza el siniestro total por valor venal (lo que vale el coche en el mercado de segunda mano), no por el valor de uno nuevo. Pasada cierta antigüedad, un terceros ampliado bien dimensionado te da prácticamente la misma cobertura útil por la mitad de prima. Es la primera revisión que hacemos en cada cliente.
¿Cuánto cuesta el servicio de una correduría?
Nada al cliente. El corredor cobra una comisión de la aseguradora (igual que cualquier otro canal), no del asegurado. El asesoramiento, la contratación, los cambios y la gestión del siniestro son gratuitos. Por eso compensa siempre que tu seguro lo gestione un corredor en vez de contratarlo directo con la compañía.
¿Es mejor cambiar de compañía cada año o quedarme fijo con una?
Quedarte fijo con un corredor (que sí compara cada año entre compañías) suele ser mejor que quedarte fijo con una aseguradora concreta. El corredor tiene la perspectiva del mercado entero. La aseguradora solo te ofrece sus productos.
Oscar Modroño Rodríguez Director — Correduría Sure Service
Llevamos 41 años revisando seguros para particulares y empresas en Madrid y Palencia. Si tu seguro ha subido este año y quieres saber si está bien dimensionado para tu situación actual, mándanos tu póliza por email a info@sureservice.es o llámanos al 916 304 285. La revisión es gratuita, sin compromiso, y tarda 10 minutos.
Un año después del gran apagón: ¿tu seguro habría respondido?
El 28 de abril de 2025, a las 12:33 del mediodía, un apagón eléctrico sin precedentes dejó a oscuras la península ibérica. El sistema eléctrico perdió 15 GW en cinco segundos. Toda España peninsular y Portugal continental sin luz durante horas. Semáforos apagados, trenes parados, ascensores atrapados, hospitales funcionando con generadores, datáfonos inoperativos y millones de personas sin saber qué estaba pasando.
15 GWperdidos en 5 segundos
19.000 M€en pérdidas estimadas
53 M€solo en cadena de frío alimentaria
8víctimas mortales directas
Las luces volvieron, pero las consecuencias económicas siguen ahí un año después. Ocho personas murieron por causas directamente vinculadas al apagón.
Y hay una pregunta que muchos empresarios, comerciantes y familias se hicieron aquel día y que sigue sin respuesta clara para muchos: ¿me cubre mi seguro? La relación entre apagón eléctrico y seguro es más compleja de lo que parece.
La mayoría de pólizas no se leen hasta que pasa algo.
Llevamos meses gestionando reclamaciones relacionadas con el apagón en nuestra correduría. Y lo que hemos visto confirma algo que ya sabíamos. Vamos a repasar qué cubre y qué no cubre tu seguro ante un apagón eléctrico de esta magnitud.
Qué daños provoca un apagón en hogares, comercios y empresas
Para entender qué puede cubrir tu seguro, primero hay que entender qué se rompe cuando un apagón eléctrico deja sin luz durante horas.
En hogares
Comida estropeada en el frigorífico y congelador, y electrodomésticos que sufren una sobretensión cuando vuelve la corriente (especialmente televisores, ordenadores y placas de inducción). También ascensores bloqueados con personas dentro y sistemas de alarma y seguridad que dejan de funcionar.
En comercios
Todo lo anterior multiplicado por diez. Un supermercado puede perder 50.000 € en género refrigerado en pocas horas. Un restaurante pierde la cámara, el servicio del día y los clientes que no pueden pagar con tarjeta. Una peluquería, un gimnasio o una clínica dental pierden toda una jornada de facturación sin posibilidad de recuperarla.
En industria
Paralización de líneas de producción, hornos que se enfrían y necesitan días para volver a temperatura, maquinaria que sufre daños por parada brusca.
Los pedidos no se entregan a tiempo, con penalizaciones contractuales. Una fábrica de vidrio o cerámica puede tener que desechar toda la producción en curso si el horno se apaga.
Apagón eléctrico y seguro: 5 coberturas que pueden entrar en juego
Depende de tu póliza concreta, pero estas son las coberturas que hemos activado en las reclamaciones que estamos gestionando.
1. Daños eléctricos
La cobertura más directa. Si la vuelta de la corriente provoca una sobretensión que daña tus electrodomésticos, equipos informáticos o maquinaria, la cobertura de daños eléctricos de tu póliza multirriesgo (hogar o empresa) debería responder.
La mayoría de pólizas la incluyen, pero con matices: algunas cubren solo los daños por sobretensión, otras también los daños por falta de tensión, y algunas excluyen expresamente los apagones de la red externa.
2. Pérdida de mercancía refrigerada
Fundamental para supermercados, restaurantes, pescaderías, heladerías y cualquier negocio con cámaras frigoríficas. Si tu póliza incluye la garantía de pérdida de existencias refrigeradas por fallo eléctrico, puedes reclamar el valor del género estropeado.
Lo que vimos en abril 2025
Muchos comercios descubrieron aquel día que no tenían esta cobertura. Los que sí la tenían pudieron reclamar el producto desechado con facturas de compra como justificante. Un supermercado medio puede perder varias decenas de miles de euros en género refrigerado tras un corte prolongado, importe totalmente cubierto por la garantía de pérdida de existencias refrigeradas si está contratada con capital suficiente.
3. Pérdida de beneficios / Interrupción de actividad
Si el apagón eléctrico te obligó a cerrar tu negocio durante horas o días, y tenías contratada la cobertura de pérdida de beneficios, puedes reclamar los ingresos que dejaste de percibir. Es una cobertura que muchas pymes no contratan porque no entienden bien para qué sirve. Después del apagón eléctrico, muchos lo entendieron perfectamente.
4. Avería de maquinaria
Si la parada brusca dañó maquinaria industrial (motores, compresores, hornos), la póliza de avería de maquinaria cubre la reparación.
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Ojo con la confusión: el multirriesgo cubre daños externos (incendio, robo), pero la avería interna por parada brusca solo la cubre la póliza específica de avería de maquinaria. Muchas industrias pensaron que estaban cubiertas y descubrieron que no.
5. Alimentos en el hogar
Algunas pólizas de hogar incluyen una garantía de pérdida de alimentos en el frigorífico por fallo eléctrico. Normalmente con un límite bajo (200-400 €), pero es algo. Si tu póliza lo incluye, reclama.
¿Tu póliza actual te cubriría el próximo apagón?
Te revisamos gratis el multirriesgo y te decimos qué coberturas tienes, cuáles te faltan y cuánto valdría añadirlas.
Lo que tu seguro NO cubre ante un apagón eléctrico
Seamos claros con lo que probablemente no vas a cobrar.
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El Consorcio de Compensación de Seguros no entra. El CCS cubre riesgos extraordinarios: terremotos, inundaciones, terrorismo. Un fallo técnico de la red eléctrica no está en la lista. Lo confirmó UNESPA tras el apagón.
La pérdida de facturación sin cobertura de pérdida de beneficios. Si no la tenías contratada antes del apagón, no hay nada que reclamar a la aseguradora. La lección: contratarla para la próxima vez.
Daños indirectos no cubiertos expresamente. Un atasco de tráfico porque los semáforos no funcionaban y llegaste tarde a una reunión importante no es un siniestro cubierto.
Pólizas que excluyen fallos de la red externa. Algunas pólizas de daños eléctricos solo cubren fallos de la instalación interior del asegurado, no los de la red general. Hay que leer la letra pequeña.
Documentación que debes guardar para reclamar
Si te afectó el apagón eléctrico y vas a reclamar (o si te afecta el próximo, porque habrá próximo), esto es lo que necesitas.
Fotos y vídeos de los daños en el momento en que los descubres. Alimentos estropeados, electrodomésticos quemados, maquinaria dañada. Con fecha visible.
Facturas de compra de los bienes dañados. Especialmente para mercancía refrigerada y equipos electrónicos.
Registro de la hora del corte y la hora de la vuelta en tu zona. Si tienes alarma conectada o un sistema de domótica, guarda los logs.
Presupuestos de reparación de los equipos dañados, antes de repararlos.
Parte de siniestro a la aseguradora lo antes posible. No esperes semanas.
Apagón eléctrico: qué debería revisar tu empresa hoy mismo
El gran apagón eléctrico fue hace un año, pero nadie garantiza que no vuelva a pasar. El informe de ENTSO-E identificó vulnerabilidades estructurales en la red ibérica. Estas son las preguntas que deberías hacerte.
¿Tu multirriesgo incluye daños eléctricos por fallo de la red externa o solo por la instalación interior?
¿Tienes contratada la cobertura de pérdida de mercancía refrigerada con un capital suficiente?
¿Tu póliza incluye pérdida de beneficios / interrupción de actividad? ¿El período de indemnización es adecuado?
¿Tienes avería de maquinaria como póliza separada del multirriesgo?
¿Tu seguro de hogar cubre alimentos estropeados por fallo eléctrico?
¿Tienes un SAI o generador para los equipos críticos? Algunas aseguradoras ofrecen descuentos si lo tienes.
Si has respondido «no sé» a más de dos preguntas, necesitas que alguien revise tus pólizas.
Oscar Modroño Rodríguez Director — Correduría Sure Service
Llevamos 41 años como correduría independiente en Madrid y Palencia. Especialistas en Tercer Sector, federaciones deportivas, empresas y particulares. Si quieres que revisemos tus pólizas tras el apagón, sin compromiso, solo tienes que escribirnos o llamar al 916 304 285.
Datos del apagón: informe ENTSO-E (junio 2025), UNESPA, Grupo Aseguranza. Imagen: Pexels (licencia libre).