Un incendio en una nave industrial es el siniestro más caro para una empresa: casi 40.000 € de media
Si un incendio arrasa tu nave industrial, quién paga los daños depende de tres cosas: qué coberturas tiene tu seguro multirriesgo, si los capitales asegurados reflejan el coste real de reconstruir, y dónde se originó el fuego. El seguro paga de media 39.852 € por cada incendio en una industria, casi diez veces más que en un hogar. Pero la indemnización por los daños materiales es solo una parte. Lo que de verdad decide si la empresa sobrevive es si tenía cubierta la paralización de la actividad.
Coste medio de un incendio en la industria
39.852 €
Es el siniestro con mayor coste medio de todos los seguros patrimoniales. En el hogar, la media baja a 4.060 €. Fuente: UNESPA, datos 2024.
El incendio que arrasó varias naves en un polígono de Algeciras a principios de junio volvió a recordar algo incómodo: un incendio en una nave industrial no avisa, se propaga rápido y rara vez se queda en una sola nave industrial. Cuando se apaga, empieza la otra pregunta, la que casi nadie se hace antes. ¿Y ahora quién paga? ¿Y cuánto tarda la empresa en volver a facturar?
Llevamos años gestionando siniestros de empresa y revisando pólizas que se contrataron en otros canales. El patrón se repite: la nave estaba asegurada. El problema casi nunca es ese. El problema es que esa póliza no reflejaba la realidad de la empresa el día del incendio.
Vamos a repasar quién responde en cada caso, qué cubre de verdad un multirriesgo industrial y qué conviene revisar antes de que pase algo.
El daño visible se ve enseguida: la nave, la cubierta, las instalaciones, la maquinaria, las herramientas, la mercancía, los equipos informáticos. Eso es lo que la mayoría de empresarios tiene en la cabeza cuando piensa «estoy asegurado».
El daño invisible es el que arruina a las empresas. La actividad se para. Los pedidos no salen. Los clientes, si pueden, se van a la competencia. Los trabajadores siguen cobrando aunque no haya producción. El alquiler de una nave provisional, los gastos financieros y la reconstrucción se comen meses de margen.
Una nave industrial puede reconstruirse en un año. Una cartera de clientes perdida, no siempre.
El error más caro: asegurar la nave, no la continuidad del negocio
Aquí está el fallo que más vemos. Las empresas revisan el capital de continente (el edificio) y el de contenido (maquinaria, existencias) y dan por hecho que con eso están cubiertas. Pero casi nadie se hace las preguntas que de verdad importan tras un incendio grande:
¿Cuánto tardaría en reconstruirse la nave y en reponerse la maquinaria?
¿Qué margen bruto perdería la empresa durante ese tiempo?
¿Hay maquinaria con plazos de entrega largos o difícil de sustituir?
¿Existen contratos que no se podrían atender y penalizarían?
¿La póliza contempla pérdida de beneficios y por cuánto tiempo?
Una indemnización por daños materiales puede no servir de nada si la empresa tarda seis meses en volver a facturar y no tenía cubierta esa parada. El multirriesgo industrial es, de hecho, el seguro que más siniestros de empresa concentra: el 78,3% de los expedientes y el 71% de los pagos del aseguramiento industrial, según UNESPA.
Pérdida de beneficios: la cobertura peor entendida hasta que la necesitas
La pérdida de beneficios, también llamada lucro cesante, es la cobertura que compensa la caída de resultados cuando un siniestro cubierto paraliza la actividad. No paga la nave ni la maquinaria. Paga el margen bruto que la empresa habría ganado y los gastos fijos que sigue teniendo aunque no produzca: salarios, alquileres, préstamos.
Es, de lejos, la cobertura peor entendida del multirriesgo industrial. Mucha gente la busca como «qué es la pérdida de beneficios en un seguro» justo después de un susto, cuando ya es tarde para contratarla bien.
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Lo que decide si esta cobertura te salva o se queda corta es el periodo de indemnización: el tiempo máximo durante el cual la póliza compensa la parada. Si reconstruir tu nave lleva 12 meses y tu periodo es de 6, los otros 6 los pagas tú.
Antes de contratarla conviene tener claros el margen bruto real, los gastos permanentes, el tiempo realista de reconstrucción y la dependencia de proveedores. Y, sobre todo, la documentación contable que tendrías que aportar para justificar la pérdida.
Infraseguro: cuando los capitales asegurados se han quedado cortos
El infraseguro es lo que pasa cuando aseguras tu nave por menos de lo que cuesta reconstruirla. Y es más común de lo que parece, porque los capitales se fijan una vez y casi nadie los actualiza.
El problema no es solo cobrar menos. Si hay infraseguro, muchas pólizas aplican la regla proporcional: si estabas asegurado al 60% del valor real, la aseguradora puede indemnizar el 60% de cada daño, aunque el siniestro sea parcial. Un incendio con 100.000 € de daños se quedaría en 60.000 € de indemnización.
Lo vemos cada vez que una empresa nos trae una póliza de hace ocho años: el capital sigue siendo el de entonces, pero reconstruir la nave de hoy cuesta bastante más. Entre medias han pasado cosas que casi nunca se comunican a la aseguradora:
Inflación del coste de materiales y de la mano de obra de construcción.
Maquinaria nueva incorporada que no se añadió al contenido.
Placas solares, baterías o cámaras frigoríficas instaladas después.
Reformas, ampliaciones y stock acumulado por encima de lo declarado.
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El infraseguro no se descubre al contratar. Se descubre el día del siniestro, cuando ya no se puede corregir. Revisar capitales cada uno o dos años es lo único que lo evita.
El estado y mantenimiento de los sistemas de protección contra incendios influye tanto en la prevención como en la respuesta del seguro tras el siniestro.
¿Quién paga si el incendio empieza en la nave del vecino?
Es la pregunta que más se busca y la que más conflictos genera en un polígono. La respuesta corta: depende de dónde se origine el fuego, de si hubo negligencia y de qué pólizas tenga cada parte. La respuesta larga distingue varias situaciones.
El incendio empieza en tu nave y se extiende a las colindantes
Tu seguro responde de tus propios daños a través del multirriesgo. De los daños a las naves vecinas responde tu responsabilidad civil, siempre que exista cobertura y se te pueda atribuir el origen. Por eso la RC con un capital suficiente no es un extra prescindible en una nave: es lo que te separa de pagar de tu bolsillo la reconstrucción de los demás.
El incendio viene de la nave del vecino y daña la tuya
Tu multirriesgo cubre tus daños y, después, tu aseguradora puede reclamar a la del vecino (lo que se llama subrogación) si se demuestra que el fuego se originó allí por su responsabilidad. Tú no te quedas esperando a que se aclare quién tuvo la culpa: cobras de tu póliza y son las aseguradoras las que se entienden entre ellas.
El fuego empieza en un elemento común del polígono
En polígonos organizados como comunidad hay elementos privativos (tu nave) y elementos comunes (viales, instalaciones compartidas, a veces cubiertas o medianerías). Si el origen está en un elemento común, entra en juego el seguro de la comunidad. Conviene saber qué cubre ese seguro comunitario y dónde termina, porque rara vez sustituye al seguro individual de cada nave.
No se puede determinar el origen
Pasa más de lo que parece. Cuando el fuego destruye la prueba del origen, cada empresa tiende a cobrar de su propia póliza por sus propios daños, y la atribución de responsabilidades se complica o no llega a producirse. Es el escenario que mejor demuestra por qué cada nave industrial necesita estar bien asegurada por su cuenta, sin contar con que pagará «el del fuego».
¿Tu nave industrial está asegurada por lo que vale hoy o por lo que valía hace años?
Revisamos contigo los capitales, la pérdida de beneficios, la responsabilidad civil y la continuidad de tu actividad. Sin coste y sin compromiso.
La conexión con el seguro es directa. Tras un incendio grave, la aseguradora puede revisar si las BIE, los extintores, la detección y la alarma estaban mantenidos y si la actividad declarada coincidía con la real. Un incumplimiento relevante o una agravación del riesgo no comunicada pueden afectar a la indemnización.
Dicho claro: el seguro no sustituye el cumplimiento normativo ni el mantenimiento de los sistemas de protección. Son dos patas de la misma mesa. Por eso en los seguros para empresas no miramos solo el precio de la prima, sino el estado real del riesgo.
Checklist: 10 cosas que revisar en el seguro de tu nave industrial
¿El capital de continente refleja el coste real de reconstrucción de hoy?
¿El contenido incluye maquinaria, herramientas, existencias y equipos actuales?
¿Tienes contratada pérdida de beneficios y con qué periodo de indemnización?
¿La actividad declarada coincide con la actividad real de la empresa?
¿Has incorporado maquinaria, reformas o stock sin comunicarlo a la aseguradora?
¿Hay placas solares, baterías o equipos eléctricos relevantes declarados?
¿La responsabilidad civil tiene capital suficiente para daños a naves colindantes?
¿Sabes qué cubre el seguro comunitario del polígono y dónde termina?
¿Las BIE, extintores, detección y alarma están mantenidos y al día?
¿La empresa sabría qué documentación contable aportar tras un siniestro?
Si has dudado en tres o más, tu seguro probablemente no refleja la realidad de tu empresa. Y eso solo se ve a tiempo si lo revisas antes, no después.
Preguntas frecuentes
¿Qué cubre el seguro de una nave industrial ante un incendio?
El multirriesgo industrial cubre los daños materiales al continente (la nave) y al contenido (maquinaria, existencias, equipos). Las coberturas que marcan la diferencia tras un incendio grande son la pérdida de beneficios, que compensa la parada de actividad, y la responsabilidad civil, que responde de los daños causados a terceros.
¿Qué es la pérdida de beneficios en un seguro de empresa?
Es la cobertura, también llamada lucro cesante, que compensa la caída de resultados cuando un siniestro cubierto paraliza la actividad. No paga los bienes dañados, sino el margen bruto que la empresa habría ganado y los gastos fijos que sigue soportando durante la parada, dentro del periodo de indemnización contratado.
¿Quién paga si el incendio se origina en una nave colindante?
Tu propio seguro cubre tus daños y, después, tu aseguradora puede reclamar a la del vecino si se demuestra que el fuego se originó allí por su responsabilidad. Si el origen está en un elemento común del polígono, entra en juego el seguro de la comunidad. Depende del origen, de la responsabilidad y de las pólizas de cada parte.
¿Qué pasa si los capitales asegurados están desactualizados?
Se produce infraseguro. Muchas pólizas aplican entonces la regla proporcional: si estabas asegurado al 60% del valor real, la indemnización se reduce a ese porcentaje en cada daño, aunque el siniestro sea parcial. Por eso conviene revisar los capitales cada uno o dos años.
¿El seguro cubre la paralización de la actividad tras un incendio?
Solo si tienes contratada la cobertura de pérdida de beneficios. El multirriesgo básico indemniza los daños materiales, pero no la facturación perdida durante la reconstrucción. Sin esa cobertura, los meses sin producir los asume la empresa.
¿Qué documentación necesita una empresa tras un incendio?
Conviene tener accesible la póliza, el inventario de bienes y maquinaria, la contabilidad que permita acreditar el margen bruto y los gastos fijos, los contratos vigentes y el justificante del mantenimiento de los sistemas de protección contra incendios. Cuanto mejor documentado esté todo antes, más rápida y completa es la indemnización.
Rafael Cazorla Rodríguez Responsable de Siniestros — Correduría Sure Service
Llevo años gestionando siniestros de empresa de principio a fin: apertura del parte, coordinación con peritos y defensa de los intereses del asegurado ante la compañía. Tras un incendio, la diferencia entre cobrar bien y pelear meses suele estar en cómo se contrató la póliza. Si tienes una nave industrial y quieres que revisemos qué cubre y qué no antes de que pase algo, mándanos tu póliza a info@sureservice.es o llámanos al 916 304 285. La revisión es gratuita y tarda 10 minutos. Actualizado: 10 de junio de 2026.
97.300 viviendas: el año récord de los compradores extranjeros en España
Si tu casa en España pasa varios meses vacía, lo más probable es que tu seguro no esté preparado para ello. Muchas pólizas de hogar reducen o eliminan la cobertura de robo cuando la vivienda lleva más de 30 o 60 días sin ocupar. Y un escape de agua que nadie detecta durante semanas no cuesta lo mismo que uno que se corta en diez minutos. La buena noticia: existe el seguro de casa vacía, y revisar tres cláusulas concretas (desocupación, robo y responsabilidad civil) evita la mayoría de los problemas.
Récord histórico
97.300
compras de vivienda por extranjeros en España durante 2025, el 13,8% de todas las compraventas del año, según el Colegio de Registradores.
Británicos, neerlandeses y alemanes encabezan la lista de compradores. En Baleares, casi una de cada tres compraventas la firma un extranjero. En la Comunidad Valenciana y en Canarias, una de cada cuatro.
Una parte enorme de esas viviendas son segundas residencias. Casas que se usan en julio, en agosto, quizá en Semana Santa. El resto del año permanecen cerradas, con las persianas bajadas y el agua cortada. O sin cortar, que es peor.
En la correduría lo vemos cada vez más: propietarios que viven en Londres, Berlín o Ámsterdam y tienen una casa en la costa que pisan ocho semanas al año. Cuando les preguntamos por su seguro, la respuesta casi siempre es la misma. Tienen la póliza que les recomendó el banco o la inmobiliaria el día de la compra. Sin revisar desde entonces.
Vamos a repasar qué riesgos tiene una vivienda que pasa meses vacía, qué limitaciones esconden muchas pólizas estándar y qué coberturas marcan la diferencia cuando el propietario vive en otro país.
Una casa vacía no tiene los mismos riesgos que una casa habitada
El problema no es que la vivienda esté vacía. El problema es asegurarla como si estuviera ocupada todo el año.
En una vivienda habitual, un escape de agua se detecta en minutos. En una segunda residencia cerrada desde octubre, ese mismo escape puede estar goteando hasta Semana Santa. El agua es, de largo, el siniestro más frecuente en las casas españolas: el seguro de hogar gestionó 8,4 millones de siniestros en 2024, y 3,4 millones fueron daños por agua, según UNESPA. Uno cada tres segundos.
A eso se suman los riesgos que crecen precisamente porque no hay nadie:
Robo. Una vivienda a oscuras durante meses, con el buzón lleno, es un objetivo identificable. Y muchas pólizas limitan la cobertura justo en ese escenario.
Daños eléctricos. Sobretensiones y tormentas que afectan a electrodomésticos y climatización sin que nadie desconecte nada.
Fenómenos atmosféricos. Una teja suelta tras un temporal es una gotera de seis meses si nadie sube a mirar.
Ocupación ilegal. Un riesgo específico de las viviendas desocupadas que tiene su propia respuesta aseguradora. Lo explicamos en detalle en nuestra página sobre el seguro de ocupación ilegal de vivienda.
Ninguno de estos riesgos es nuevo. Lo que cambia es el tiempo que pasa hasta que alguien se da cuenta. Y en seguros, el tiempo es dinero: un daño que se agrava por falta de detección se paga más caro, se pelea más con la aseguradora y se repara más tarde.
Una vivienda en la costa puede pasar nueve meses al año cerrada. El seguro tiene que contemplar exactamente eso.
No todos los seguros sirven para una segunda residencia
Las pólizas de hogar estándar están pensadas para viviendas habituales. Cuando la casa es una segunda residencia, aparecen tres limitaciones que casi nadie lee hasta que pasa algo:
La cláusula de desocupación. Muchas pólizas reducen o anulan la cobertura de robo si la vivienda lleva más de 30, 60 o 72 días consecutivos sin habitar. Algunas extienden esa restricción a los daños por agua.
Las medidas de protección exigidas. Rejas, puerta acorazada o alarma conectada a central. Si la póliza las da por supuestas y no existen, la aseguradora puede reducir la indemnización.
Los sublímites de contenido. Mobiliario de valor, obras de arte o equipamiento audiovisual suelen tener topes por objeto muy inferiores a su valor real.
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Busca en tu póliza las palabras deshabitada, desocupación o inhabitada. Ahí suele estar la letra que de verdad importa para una segunda residencia.
Ninguna de estas cláusulas es abusiva. Reflejan que el riesgo de una casa vacía es distinto. Por eso existe el seguro de casa vacía como producto específico: una póliza diseñada desde el origen para viviendas que pasan largas temporadas cerradas. La cuestión es otra: ¿tu póliza contempla ese riesgo o directamente lo excluye?
Las coberturas que importan cuando vives en otro país
Existen pólizas de seguro de casa vacía diseñadas específicamente para viviendas vacacionales de propietarios internacionales. No son las que se ofrecen por defecto al firmar la hipoteca. Estas son las coberturas que las diferencian.
Daños al edificio y al contenido, con las obras de arte incluidas
El capital del edificio debe reflejar el coste real de reconstrucción, no el valor de compra. Y el contenido debe incluir lo que de verdad hay dentro: mobiliario, decoración, equipamiento. Las pólizas orientadas a propietarios internacionales suelen integrar las obras de arte y los objetos de colección dentro del capital de contenido, sin sublímites por pieza. Las joyas, en cambio, quedan casi siempre excluidas. Conviene saberlo antes, no después.
Responsabilidad civil elevada
Un incendio que se propaga al vecino. Un desprendimiento de fachada. Una fuga que arruina el apartamento de abajo mientras tú estás a 2.000 kilómetros. La responsabilidad civil es la cobertura que responde por ti, y en una vivienda sin vigilancia diaria conviene que sea generosa. En pólizas especializadas para este perfil hemos llegado a ver límites de 7,5 millones de euros, frente a los 150.000 o 300.000 € habituales en las pólizas estándar.
Daños accidentales
La mayoría de los seguros de hogar en España cubren una lista cerrada de eventos: incendio, agua, robo, fenómenos atmosféricos. Los daños accidentales funcionan al revés: cubren el percance imprevisto que no encaja en ninguna lista. Es una cobertura poco habitual en el mercado español y muy valorada por quien no puede vigilar su casa cada semana.
Gastos de viaje de emergencia
Si ocurre un siniestro grave y tu presencia es necesaria, algunas pólizas cubren el desplazamiento desde tu país de residencia. Parece un detalle menor. Cuando hay que coger un vuelo de un día para otro en agosto, no lo es.
Póliza redactada en tu idioma
Firmar un contrato de seguro en un idioma que no dominas es firmar a ciegas. Existen pólizas para propietarios extranjeros redactadas íntegramente en inglés, con la gestión de siniestros también en inglés. Para un propietario británico, alemán o neerlandés, esto cambia la relación con su seguro de principio a fin.
Un caso real de nuestra correduría, cotizado esta misma semana: vivienda de 250 m² en la costa, propietario no residente, 600.000 € de capital de edificio, 66.000 € de contenido con obras de arte incluidas, daños accidentales, responsabilidad civil de 7,5 millones y cobertura de viaje de emergencia. Prima anual: por debajo de 1.000 €. Con la póliza redactada en inglés.
¿Puedo asegurar mi casa en España si vivo en otro país?
Sí. Ni la nacionalidad ni el país de residencia impiden asegurar una vivienda en España. Lo que cambia es la operativa.
Un propietario no residente necesita tres cosas que una póliza convencional no siempre resuelve:
Contratación a distancia con documentación de cualquier país. Pasaporte o documento de identidad del país de origen, sin necesidad de NIE en muchos casos.
Gestión de siniestros sin estar presente. Alguien tiene que abrir la puerta al perito, coordinar al fontanero y enviar las fotos. Ese alguien no puedes ser tú desde Mánchester.
Comunicación en su idioma. Desde la póliza hasta el parte de siniestro.
Aquí es donde una correduría marca la diferencia frente a contratar directamente: nosotros estamos en España, hablamos con la aseguradora, coordinamos la reparación y te contamos el resultado. Tú no tienes que viajar.
Si además alquilas la vivienda parte del año (cada vez más propietarios lo hacen), el riesgo cambia otra vez y necesitas otra cosa: te lo explicamos en nuestra página del seguro de alquiler vacacional.
Siete preguntas que deberías poder responder hoy
Esta es la lista que repasamos con cualquier propietario extranjero que nos trae su póliza. Funciona igual de bien como autodiagnóstico:
¿Cuántos meses al año pasa tu vivienda sin ocupar?
¿Tu póliza mantiene la cobertura de robo con la casa vacía? ¿Hasta cuántos días?
¿Qué medidas de protección exige tu póliza? ¿Las tienes todas instaladas?
¿El capital de contenido refleja lo que de verdad hay dentro de la casa?
¿Tienes obras de arte, antigüedades o mobiliario de valor? ¿Están declarados?
¿Sabes a quién llamar si hay un siniestro y estás a 2.000 kilómetros?
¿Entiendes la póliza que firmaste? ¿Está en tu idioma?
Si has dudado en más de dos, tu seguro merece una revisión. No porque sea malo. Porque probablemente está protegiendo una casa que no es la tuya: una en la que vive alguien todo el año.
Una revisión a tiempo cuesta cero
Cuando una vivienda se usa como segunda residencia, sus necesidades de aseguramiento son distintas de las de una vivienda habitual. No mayores ni menores: distintas. El error más caro que vemos no es contratar mal. Es no revisar nunca.
En Sure Service llevamos desde 1985 asesorando a particulares sobre su seguro de hogar, y cada vez más a propietarios que viven fuera de España. La revisión de tu póliza actual es gratuita, se hace a distancia y te la entregamos por escrito en tu idioma.
¿Tu casa en España pasa más tiempo vacía que ocupada?
Revisamos tu póliza actual y te decimos qué cubre, qué no cubre y qué debería cubrir. Gratis, sin compromiso y en tu idioma.
Depende de la póliza. Muchas reducen o excluyen la cobertura de robo a partir de 30, 60 o 72 días consecutivos de desocupación. Un seguro de casa vacía pensado para propietarios internacionales mantiene la cobertura de robo sin restricción por desocupación.
¿Puedo contratar un seguro de hogar en España si no soy residente?
Sí. Puedes asegurar tu vivienda en España con independencia de tu nacionalidad y de tu país de residencia. Necesitas el documento de identidad de tu país, los datos de la vivienda y una dirección de contacto. La contratación puede hacerse íntegramente a distancia.
¿Qué ocurre si tengo un siniestro y estoy en mi país?
El siniestro se comunica por teléfono, email o plataforma online, y la correduría coordina peritos y reparadores sin que tengas que viajar. Algunas pólizas especializadas cubren incluso los gastos de viaje de emergencia si tu presencia es imprescindible.
¿La póliza puede estar redactada en inglés?
Sí. Existen pólizas de hogar para propietarios extranjeros redactadas íntegramente en inglés, con atención al cliente y gestión de siniestros en ese idioma. Para quien no domina el español, es la diferencia entre entender lo que firma y no entenderlo.
¿Las obras de arte están cubiertas por el seguro de hogar?
En las pólizas estándar suelen estar sublimitadas o excluidas. Las pólizas para propietarios internacionales acostumbran a incluirlas dentro del capital de contenido sin límite por pieza. Las joyas, en cambio, quedan excluidas en la mayoría de los casos y requieren una solución aparte.
¿Es más caro asegurar una segunda residencia que una vivienda habitual?
No necesariamente. La prima depende del capital asegurado, de la ubicación y de las coberturas elegidas, más que del uso. Lo que sí cambia es el tipo de póliza que conviene contratar: una pensada para viviendas que pasan meses sin ocupar.
Paula Modroño Rodríguez Responsable de la actividad de Distribución de Seguros — Correduría Sure Service · Las Rozas y Palencia
Llevamos años asegurando viviendas de clientes que viven fuera de España, y la duda siempre es la misma: ¿quién se ocupa de mi casa cuando yo no estoy? Si quieres que revisemos tu póliza actual, o que te preparemos una propuesta en tu idioma, escríbeme a info@sureservice.es o llama al +34 916 304 285. La revisión es gratuita y sin compromiso. Actualizado: 2 de junio de 2026.
10.471 millones de euros moviéndose por la economía española
El riesgo de una empresa no cambia solo cuando hay un incendio o un siniestro. Cambia cuando la empresa crece, gana clientes, firma contratos nuevos o entra en actividades que antes no hacía. Y ahí está el problema: muchos seguros de empresa siguen describiendo una realidad que ya no existe, porque la compañía ha cambiado y la póliza no.
España vive una etapa de inversión pública intensa en seguridad, tecnología, ciberseguridad e infraestructuras. El Plan Industrial y Tecnológico para la Seguridad y la Defensa moviliza 10.471 millones de euros en 2025, y el Gobierno calcula que el 87% de esa cifra, cerca de 9.000 millones, acabará en empresas y trabajadores españoles de sectores muy distintos.
Inversión pública 2025
10.471 M€
Importe movilizado por el Plan Industrial y Tecnológico para la Seguridad y la Defensa. El 31,16% se destina a telecomunicaciones y ciberseguridad. Fuente: La Moncloa.
No hablamos de un asunto militar. Hablamos de tecnológicas, ingenierías, instaladoras, fabricantes, empresas de logística, mantenimiento y proveedores de todo tipo que pueden entrar en nuevos contratos, licitaciones y cadenas de suministro. La pregunta que conviene hacerse no es si tu empresa va a crecer, sino si tus seguros están preparados para ese crecimiento.
Lo vemos en cada temporada de renovaciones: una empresa factura el doble que hace tres años, ha cambiado de actividad o ha sumado clientes grandes, y su póliza sigue siendo la misma de entonces. Vamos a repasar qué seguros de empresa se quedan desactualizados al crecer y cómo detectarlo a tiempo.
Crecer no solo trae oportunidades. También aumenta la exposición económica y legal de la empresa, y casi siempre lo hace sin avisar.
Estos son los cambios que más mueven la aguja del riesgo:
Más facturación y más volumen de operaciones.
Más empleados y nuevas instalaciones.
Servicios o actividades que antes no se prestaban.
Clientes más grandes, con contratos más exigentes.
Subcontratación y cadenas de proveedores más largas.
Mayor dependencia tecnológica y de datos.
Salida a mercados nuevos o internacionalización.
Cada uno de esos puntos puede dejar una cobertura corta. Y el problema no aparece el día que se firma la póliza, sino el día que ocurre algo y se descubre que el capital asegurado se quedó pequeño.
Muchas empresas revisan su facturación cada año. Muy pocas revisan si sus seguros siguen reflejando su realidad.
Cuando una empresa crece, su nivel de riesgo cambia antes de que lo haga su póliza.
Qué coberturas se quedan atrás cuando una empresa crece
No todas las pólizas envejecen igual. Estas son las cuatro coberturas de los seguros de empresa que con más frecuencia se quedan desfasadas.
Responsabilidad Civil
Es la cobertura que más se desactualiza. Los límites que tenían sentido para una empresa pequeña se quedan cortos cuando aumenta la actividad, y muchas tareas nuevas simplemente no están descritas en la póliza. Además, buena parte de los pliegos de licitación y de los contratos con grandes clientes exigen límites mínimos de responsabilidad civil: si la póliza no los alcanza, la empresa se queda fuera del contrato. Conviene revisarlo antes de presentarse, no después. En sectores como construcción e ingeniería esto es especialmente habitual.
Un patrón frecuente: una empresa dobla su facturación en tres años, suma un par de clientes grandes y mantiene el mismo capital de responsabilidad civil que tenía al empezar. Todo funciona hasta que llega una reclamación y el límite se queda corto.
Ciberriesgo
Si una empresa entra en proyectos tecnológicos, gestiona más datos o depende de más proveedores cloud, su exposición digital se multiplica. El propio Plan Industrial dedica 3.260 millones de euros a ciberseguridad, telecomunicaciones cifradas y computación en la nube, una señal clara de hacia dónde va la cadena de suministro. Un ataque de ransomware o una brecha de datos puede parar la operativa durante semanas. El seguro de ciberriesgos existe precisamente para eso, y es una de las coberturas que más rápido se queda corta. Si tu empresa es del ámbito tecnológico o TIC, debería estar siempre sobre la mesa.
D&O: responsabilidad de administradores y directivos
A mayor tamaño, más decisiones, más responsabilidad personal y más exigencias de clientes, socios e inversores. La póliza de D&O protege el patrimonio de quien dirige la empresa frente a reclamaciones por sus decisiones de gestión. Es una cobertura que muchas pymes no tienen contratada hasta que dan un salto de tamaño, y para entonces ya han pasado meses expuestas.
Pérdida de beneficios
Esta es la pregunta incómoda: ¿podría tu empresa, con su estructura actual, aguantar varios meses parada tras un siniestro grave? La cobertura de pérdida de beneficios cubre justo eso, el lucro cesante mientras la actividad está interrumpida. Cuanto más grande es la empresa, más cuesta sostener la estructura sin ingresos, y más importante es que el capital de esta garantía esté actualizado.
El error más caro: «llevamos años con la misma póliza»
«Llevamos años con la misma póliza y nunca hemos tenido problemas.» Lo escuchamos a menudo, y se entiende. Pero es un razonamiento que falla.
El riesgo no se mide por los años sin siniestros, sino por la distancia entre lo que la empresa es hoy y lo que la póliza describe. Esa distancia crece en silencio cada vez que cambia la actividad, sube la facturación, entran clientes nuevos o aumentan las obligaciones contractuales.
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El infraseguro tiene consecuencias concretas: si el capital asegurado es inferior al valor real, la aseguradora puede aplicar la regla proporcional y pagar solo una parte del siniestro. La empresa asume el resto.
No siempre el seguro más barato es el peor. Pero un seguro que no refleja la empresa real casi nunca es el mejor, por mucho que la prima parezca cómoda.
Checklist: 10 señales de que toca revisar los seguros
Si respondes «sí» a tres o más de estas preguntas, conviene revisar las pólizas cuanto antes:
¿Ha aumentado la facturación de forma apreciable en los últimos dos años?
¿Han cambiado los servicios o la actividad de la empresa?
¿Hay clientes nuevos importantes en la cartera?
¿Existen contratos con nuevas exigencias de cobertura?
¿Ha crecido la plantilla?
¿Hay nuevas instalaciones, naves o sedes?
¿Ha aumentado la dependencia tecnológica o el volumen de datos?
¿La empresa subcontrata más que antes?
¿Existe seguro de ciberriesgos y póliza de D&O?
¿Cuándo se revisaron por última vez los capitales asegurados?
¿Tres o más «sí»? Esa es la señal de que tus seguros de empresa van por detrás de la realidad del negocio. No hace falta esperar a la renovación para comprobarlo.
Cómo revisamos los seguros de empresa en Sure Service
Como correduría, nuestro trabajo no es venderte una póliza más, sino comprobar que tus seguros de empresa siguen alineados con la realidad de tu negocio. Eso incluye revisar los límites de responsabilidad civil, analizar la exposición a ciberriesgo, comprobar si la pérdida de beneficios está bien dimensionada y detectar los desfases entre la actividad declarada y la actividad actual.
Trabajamos con empresas de sectores muy distintos, desde seguros para empresas de servicios hasta industria, ingeniería o tecnología. El análisis es el mismo: partir de lo que la empresa hace hoy, no de lo que hacía cuando se firmó el contrato.
¿Tu empresa ha cambiado más rápido que tus seguros?
Escríbenos y en una primera conversación te decimos si hay desfases entre lo que tu empresa hace hoy y lo que cubre la póliza. Sin coste y sin compromiso. Y si vas a presentarte a una licitación o a asumir un contrato grande, mejor revisarlo antes de firmar.
¿Qué seguros suelen pedir en las licitaciones y contratos públicos?
Lo más habitual es exigir un seguro de responsabilidad civil con límites mínimos concretos, y en algunos sectores también responsabilidad civil profesional o garantías específicas según la actividad. Cada pliego define sus requisitos, por lo que conviene revisar la póliza antes de presentarse al concurso.
¿Cada cuánto hay que revisar los seguros de empresa?
Como mínimo una vez al año, en la renovación. Pero también cada vez que ocurra un cambio relevante: subida de facturación, nueva actividad, contrato grande, ampliación de plantilla o nuevas instalaciones. El cambio, no el calendario, es lo que marca la necesidad de revisar.
¿Una empresa puede necesitar más responsabilidad civil solo por crecer?
Sí. Al crecer aumentan las operaciones, los clientes y la exposición a reclamaciones, y muchos contratos exigen límites más altos. Un capital de responsabilidad civil que era suficiente hace tres años puede quedarse corto sin que la empresa lo note hasta que llega un siniestro.
¿Qué seguros necesita un proveedor tecnológico?
Lo más frecuente es combinar responsabilidad civil general y profesional, seguro de ciberriesgos y, según el tamaño, póliza de D&O. La cobertura concreta depende de los datos que maneje, los servicios que preste y las exigencias de sus clientes.
¿Qué es el infraseguro y por qué es un problema?
Hay infraseguro cuando el capital asegurado es inferior al valor real de lo que se cubre. Si ocurre un siniestro, la aseguradora puede aplicar la regla proporcional e indemnizar solo la parte correspondiente, y la empresa asume el resto.
OM
Oscar Modroño Rodríguez Director — Correduría Sure Service
Llevamos desde 1985 acompañando a empresas que cambian, crecen y entran en proyectos nuevos. Si no recuerdas cuándo revisaste por última vez tus pólizas, probablemente sea el momento. Escríbenos y lo miramos juntos.
La Renta 2025 se cierra el 30 de junio. Y hay autónomos que llevan años dejando 500 € sin deducir
¿Qué seguros desgravan en la Renta 2025? Menos de los que la gente cree. Desgravan el seguro de salud del autónomo (hasta 500 € por persona y año), los seguros ligados a una actividad profesional, los seguros de un inmueble alquilado y los seguros de vida y hogar vinculados a hipotecas firmadas antes de 2013. No desgravan, en cambio, el seguro de hogar de tu vivienda habitual, el del coche ni el seguro de vida de una hipoteca posterior a 2013. La campaña se cierra el 30 de junio y conviene tener esto claro antes de presentar la declaración.
LA DEDUCCIÓN QUE MÁS SE OLVIDA
500 €
por persona y año puede deducirse un autónomo en estimación directa por su seguro de salud. La cifra cubre también al cónyuge y a los hijos menores de 25 años que convivan con él, y sube a 1.500 € por persona con discapacidad. Lo dice el artículo 30 de la Ley del IRPF.
30 juniofecha límite para presentar la Renta 2025
2.000 €deducción máxima en salud para una familia autónoma de 4 miembros
15%deducción por seguros vinculados a hipotecas anteriores a 2013
La campaña de la Renta 2025 empezó el 8 de abril y termina el 30 de junio de 2026. Si el resultado sale a ingresar y quieres domiciliar el pago, el plazo se acorta hasta el 25 de junio. Desde el 1 de junio, además, la Agencia Tributaria atiende presencialmente en oficinas con cita previa.
En estas semanas todo el mundo revisa lo mismo: nóminas, retenciones, planes de pensiones, la casilla de la vivienda. Los seguros casi nunca entran en esa lista. Y deberían.
Lo vemos cada año en la correduría. Autónomos que llevan tres o cuatro ejercicios pagando un seguro de salud sin deducírselo. Propietarios que alquilan un piso y no saben que la prima del hogar de ese piso es un gasto deducible. Dinero que se queda en el camino por no saber que estaba ahí.
Vamos a ponerlo en orden: qué seguros desgravan en la Renta, cuáles no, y dónde están los errores más caros.
No hay una regla única. Lo que marca la diferencia no es el tipo de seguro, sino tu situación: ser autónomo, tener un piso alquilado o arrastrar una hipoteca antigua. Son tres escenarios distintos y conviene mirarlos por separado.
Si eres autónomo: salud, responsabilidad civil y seguros de la actividad
El caso más claro y el que más se desaprovecha. Un autónomo en estimación directa (normal o simplificada) puede deducirse como gasto de la actividad:
El seguro de salud propio, hasta 500 € por persona y año. La deducción alcanza también al cónyuge y a los hijos menores de 25 años que convivan en casa. Si alguno tiene una discapacidad reconocida, el límite sube a 1.500 € por esa persona.
La responsabilidad civil profesional, al 100%. Si tu actividad exige RC (sanitarios, abogados, arquitectos, asesores), la prima completa es gasto deducible.
Los seguros del local, la maquinaria, las mercancías o el vehículo afecto a la actividad, en la proporción en que lo estén.
Las cuentas salen rápido. Una familia de cuatro miembros puede llegar a deducirse hasta 2.000 € al año solo en seguro de salud. A un tipo medio del 30%, son unos 600 € menos de factura fiscal. Cada año.
El requisito que lo tumba todo: estar en módulos. La deducción del seguro de salud solo aplica en estimación directa.
Si trabajas por cuenta propia y no tienes claro qué pólizas encajan con tu actividad, en seguros para autónomos lo explicamos por sectores. Y si estás valorando contratar salud, este análisis de qué cubre un seguro de salud y cómo elegirlo te ahorra los errores típicos.
Si tienes una vivienda alquilada: el seguro del piso es gasto deducible
Todos los seguros que protegen un inmueble alquilado se restan de los ingresos del alquiler antes de calcular el rendimiento: el seguro de hogar, el de responsabilidad civil, el de incendio, el de robo y también el seguro de impago de alquiler.
Hacienda los considera gastos necesarios para obtener el rendimiento, igual que el IBI, la comunidad o las reparaciones (artículo 23 de la Ley del IRPF). Se declaran en el apartado de rendimientos del capital inmobiliario.
Un patrón frecuente: entre el seguro de hogar y el de impago, un propietario suma entre 500 y 700 € anuales de primas que se deducen íntegras de los ingresos del alquiler. Sin límite por persona ni porcentaje: gasto completo.
Si tu hipoteca es anterior a 2013: los seguros vinculados también cuentan
La deducción por inversión en vivienda habitual desapareció en 2013, pero quien compró su casa antes del 1 de enero de 2013 y venía deduciéndosela la mantiene. Es el régimen transitorio.
Esa deducción es del 15% sobre un máximo de 9.040 € anuales. Y aquí viene lo que casi nadie aplica: en esa base no solo entran las cuotas de la hipoteca. También entran los seguros de vida y de hogar que el banco exigió contratar junto al préstamo.
En hipotecas medias, sumar los seguros vinculados a la base de deducción puede suponer entre 50 y 100 € más de devolución al año. La condición: que los seguros formen parte de las condiciones del préstamo y que la vivienda siga siendo la habitual.
Los que no desgravan, aunque mucha gente cree que sí
Aquí está la otra mitad de la historia, la que evita sustos si Hacienda revisa la declaración.
El seguro de hogar de tu vivienda habitual. Si no tienes hipoteca anterior a 2013, no desgrava. Da igual que el banco lo exija con la hipoteca actual: no existe deducción estatal.
El seguro de vida de una hipoteca firmada después de 2013. El más confundido de todos. El banco lo exige, el cliente asume que desgrava, y no.
El seguro del coche particular. Solo es deducible si el vehículo está afecto a una actividad económica, y en la proporción de uso profesional que puedas justificar.
El seguro de salud que pagas de tu bolsillo siendo asalariado. No hay deducción estatal. La excepción: si tu empresa te lo paga como retribución flexible, está exento como retribución en especie hasta 500 € por persona y año.
Algunas comunidades autónomas mantienen deducciones propias para casos concretos, pero son la excepción y cambian cada ejercicio. Antes de darlo por perdido, revisa el tramo autonómico de tu declaración o pregunta a tu asesor.
Qué seguros desgravan en la Renta y cuáles no: tabla resumen
Seguro
¿Desgrava?
Condición
Dónde se declara
Salud (autónomo)
Sí
Estimación directa. Hasta 500 €/persona y año (1.500 € con discapacidad)
Gastos de la actividad
RC profesional (autónomo)
Sí
Afecto a la actividad, sin límite
Gastos de la actividad
Local, maquinaria, vehículo profesional
Sí
En proporción a la afectación
Gastos de la actividad
Hogar, RC e impago (vivienda alquilada)
Sí
El inmueble genera ingresos por alquiler
Capital inmobiliario
Vida y hogar vinculados a hipoteca
Sí
Solo hipotecas anteriores a 2013 (régimen transitorio)
Deducción vivienda habitual
Hogar (vivienda habitual)
No
Sin deducción estatal desde 2013
No aplica
Vida de hipoteca posterior a 2013
No
Sin deducción estatal
No aplica
Coche particular
No
Solo si está afecto a actividad económica
No aplica
Salud pagada por un asalariado
No
Exenta solo si la paga la empresa, hasta 500 €/año
No aplica
La campaña de la Renta es el único momento del año en que la mayoría repasa sus gastos uno a uno. Buen momento para incluir las pólizas.
El error que más se repite: creer que el seguro de vida de la hipoteca desgrava
De todas las dudas fiscales que nos llegan en mayo y junio, esta gana por goleada. Alguien firmó una hipoteca en 2017, el banco le exigió un seguro de vida, y desde entonces lo declara convencido de que desgrava.
No desgrava. La deducción por vivienda habitual se eliminó para todas las compras posteriores al 1 de enero de 2013. El seguro de vida vinculado a esas hipotecas es un gasto más, sin efecto alguno en la Renta.
La confusión tiene su explicación: durante años sí desgravó.
El boca a boca fiscal va siempre una década por detrás de la normativa.
Lo que sí puedes hacer con ese seguro de vida es pagar menos por él. La mayoría de seguros de vida contratados con el banco cuestan el doble o el triple que el mismo capital contratado fuera. Lo explicamos con cifras en seguro de vida hipoteca: por qué estás pagando de más.
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Esta guía es información general, no asesoramiento fiscal. Cada situación tiene matices (comunidad autónoma, tipo de actividad, porcentaje de afectación) y la última palabra la tienen tu asesor fiscal y la Agencia Tributaria. Lo que hacemos nosotros es revisar que tus seguros estén bien planteados para que tu asesor pueda aprovecharlos.
La revisión que merece la pena, desgrave o no
La Renta tiene una utilidad colateral: es la única época del año en que la mayoría de la gente repasa sus gastos uno a uno. Ya que estás ahí, dedica diez minutos más a las pólizas.
¿Pagas dos veces por lo mismo? Las duplicidades entre el seguro de hogar y el de comunidad, o entre la tarjeta bancaria y el seguro de viaje, aparecen en casi todas las revisiones que hacemos.
¿Los capitales siguen teniendo sentido? Una vivienda reformada o un negocio que ha crecido suelen estar infraasegurados.
¿El seguro vinculado al banco tiene alternativa? Casi siempre la hay. Y casi siempre es más barata.
¿Tu situación ha cambiado? Si has pasado de asalariado a autónomo, o has empezado a alquilar un piso, tus seguros tienen ahora un tratamiento fiscal distinto al del año pasado.
En seguros para particulares tienes el detalle de las coberturas que solemos revisar en familias y hogares.
¿Revisamos tus pólizas antes del 30 de junio?
Repasamos contigo qué seguros tienes, cuáles encajan con tu situación fiscal y cuáles puedes mejorar. Sin coste y sin compromiso de cambiar nada. Si está todo bien, te lo decimos también.
Desgravan los seguros vinculados a una actividad económica (salud del autónomo hasta 500 € por persona y año, responsabilidad civil profesional, seguros del local o negocio), los seguros de inmuebles alquilados y los seguros de vida y hogar vinculados a hipotecas anteriores a 2013. El resto de seguros personales no tienen deducción estatal.
¿El seguro de hogar desgrava en la Renta 2025?
Como norma general, no. Solo desgrava en dos casos: si está vinculado a una hipoteca de tu vivienda habitual anterior a 2013 (régimen transitorio) o si la vivienda asegurada está alquilada y genera ingresos, donde la prima es gasto deducible del alquiler.
¿Puedo deducir el seguro de vida de mi hipoteca?
Solo si la hipoteca es anterior al 1 de enero de 2013 y mantienes la deducción por vivienda habitual. En ese caso, la prima entra en la base de deducción del 15% con límite de 9.040 € anuales, junto con las cuotas del préstamo. Para hipotecas posteriores no existe deducción.
¿Qué seguros puede deducir un autónomo en la Renta?
El seguro de salud (hasta 500 € por persona y año, 1.500 € con discapacidad, incluyendo cónyuge e hijos menores de 25 años que convivan), la responsabilidad civil profesional y los seguros de bienes afectos a la actividad: local, maquinaria, mercancías o vehículo profesional. Requisito: tributar en estimación directa.
¿El seguro de salud que paga mi empresa tributa como salario?
Está exento como retribución en especie hasta 500 € por persona y año (1.500 € en caso de discapacidad). El exceso sobre ese límite sí tributa como rendimiento del trabajo. Es una de las fórmulas de retribución flexible más eficientes que existen.
¿Dónde se declaran los seguros de una vivienda alquilada?
En el apartado de rendimientos del capital inmobiliario, como gasto deducible de los ingresos del alquiler. Entran el seguro de hogar, el de responsabilidad civil, el de impago de alquiler y cualquier otro que proteja el inmueble arrendado.
¿Hasta cuándo se puede presentar la Renta 2025?
El plazo termina el 30 de junio de 2026. Si el resultado sale a ingresar y quieres domiciliar el pago en cuenta, el límite es el 25 de junio. La atención presencial en oficinas de la Agencia Tributaria funciona desde el 1 de junio con cita previa.
Paula Modroño Rodríguez Responsable de la actividad de Distribución de Seguros — Correduría Sure Service · Las Rozas y Palencia
Cada campaña de Renta veo lo mismo en la oficina: gente que lleva años pagando seguros sin saber qué papel juegan en su declaración. Autónomos que no se deducen la salud, propietarios que no declaran el seguro del piso alquilado. Si quieres que revisemos cómo encajan tus pólizas con tu situación fiscal, escríbeme a info@sureservice.es o llama al 916 304 285. La revisión es gratuita y sin compromiso. Actualizado: 1 de junio de 2026.
200.000 pymes españolas exportan al año. La mayoría no se llaman «exportadoras»
Los aranceles para pymes españolas y la incertidumbre comercial están obligando a muchas empresas a revisar proveedores, costes y mercados. Pero pocas están revisando algo igual de relevante: si las pólizas que firmaron hace tiempo siguen protegiendo el negocio que tienen hoy. Cuando cambia la cadena de suministro, cuando entran proveedores nuevos, cuando aparecen rutas alternativas o se acumula más stock en almacén, también cambia la exposición al riesgo. Y los seguros no se ajustan solos.
LO QUE NO SE VE EN LA PÓLIZA
99%
del tejido empresarial español son pymes y autónomos (INE). Casi todas tienen una cadena de suministro con piezas, componentes o servicios que vienen de fuera. Y casi ninguna ha revisado si su póliza sigue cubriendo esa cadena tal como funciona hoy.
El relato público gira en torno a la «guerra comercial» y los aranceles. El efecto que llega a una pyme española no se parece a un titular. Llega en forma de un proveedor que retrasa una entrega, de un cliente que paga más tarde, de una materia prima más cara o de un seguro de transporte que se queda corto.
Llevamos meses recibiendo consultas de empresarios preocupados por una pregunta muy concreta: ¿qué efecto tienen los aranceles para pymes españolas como la mía? Vamos a repasar qué ha cambiado, qué riesgos aparecen sin avisar y qué pólizas conviene mirar antes de que pase algo.
En los últimos meses, varias palancas se han movido a la vez. La tensión comercial entre EE. UU. y la Unión Europea, los nuevos aranceles cruzados, los cambios regulatorios sobre productos sensibles y el incremento del coste logístico están obligando a empresas de muy distintos tamaños a tomar decisiones rápidas. El impacto real de los aranceles para pymes va mucho más allá del titular económico.
Lo que vemos en la correduría es bastante común:
Cambio de proveedores para evitar países con sobrecoste o incertidumbre legal.
Nuevas rutas logísticas, con tránsitos más largos o trasvases en puertos distintos.
Más stock acumulado en almacén para amortiguar retrasos previsibles.
Apertura de nuevos mercados destino para diversificar ventas.
Cambios contractuales con clientes ante riesgos de impago o cancelación.
Cada uno de estos cambios, en plano financiero, parece una decisión operativa. Visto desde la póliza, es algo más: cada uno modifica la exposición real de la empresa al riesgo.
El Gobierno español ha sido consciente del impacto. En 2025 se aprobaron medidas específicas de apoyo a empresas afectadas por las nuevas tensiones comerciales, con líneas de financiación ICO y acompañamiento de CESCE en proyectos de internacionalización. Es buena señal. Pero ninguna de esas medidas cubre los riesgos que no están bien asegurados.
Los riesgos que aparecen sin avisar
Cuando una empresa modifica su forma de operar, suele aparecer una bolsa de riesgos que antes no existía o no se veía. Los agrupamos en tres bloques.
Riesgos financieros
El impago es el primero que aparece. Si un cliente extranjero entra en dificultades, o si un proveedor te cobra una mercancía y no la entrega, el daño se traduce en tesorería. Los márgenes ajustados de muchas pymes hacen que dos o tres impagos seguidos puedan comprometer el cierre del ejercicio.
A esto se suma la tensión de liquidez por almacenamiento prolongado y la pérdida de margen al trabajar con proveedores nuevos a precios distintos. El seguro de crédito comercial, históricamente minoritario en pymes españolas, está creciendo de forma sostenida según los datos sectoriales que publica UNESPA.
Riesgos operativos
Con proveedores nuevos hay menos histórico, menos confianza y menos previsibilidad. Lo que suele aparecer:
Retrasos en plazos de entrega.
Defectos de calidad no detectados a tiempo.
Dependencia crítica de un único proveedor para un componente clave.
Interrupción de actividad por falta de stock.
El riesgo de interrupción del negocio es uno de los grandes infravalorados en España. Muchas pymes tienen multirriesgo, pero no pérdida de beneficios, una cobertura que indemniza el lucro cesante cuando la actividad se paraliza por causa asegurada.
Riesgos logísticos
Las mercancías se mueven más, recorren rutas más largas y se almacenan en sitios distintos. Eso significa más exposición a daños, robos y siniestros durante el transporte y el almacenamiento intermedio. Las pólizas de transporte estándar suelen tener límites por viaje o por suma asegurada anual que se quedan cortos cuando crece la operativa.
Una mercancía con más valor en tránsito, una ruta nueva o un almacén intermedio cambian la realidad de la póliza, aunque la póliza no diga nada distinto.
Cuando una pyme cambia proveedores, rutas o stock, la realidad operativa cambia. La póliza no se entera sola.
Qué seguros conviene revisar ante los aranceles para pymes
No hace falta cambiar todas las pólizas. Hace falta revisar las que cubren los riesgos que ahora pesan más. En orden de relevancia para la mayoría de pymes con exposición indirecta al comercio internacional:
Ojo: no todas las pymes necesitan las cinco coberturas que vienen a continuación. Si vendes solo a clientes locales con prepago y trabajas sin stock, hay pólizas que sobran. La revisión sirve también para eso: para quitar lo que no aporta.
1. Seguro de crédito comercial
Protege frente al impago de clientes, sobre todo en operaciones a plazo. Lo emiten compañías especializadas (Crédito y Caución, Solunion, Atradius, CESCE para operaciones públicas). Para una pyme que vende a otras empresas, es la primera línea de defensa frente al efecto dominó de los impagos.
2. Seguro de transporte de mercancías
Tanto en operaciones de importación como de exportación, e incluso en envíos nacionales. Conviene revisar:
Suma asegurada por viaje. ¿Sigue cubriendo el valor real?
Países y rutas cubiertas. ¿Están incluidas las nuevas?
Medios de transporte (terrestre, marítimo, aéreo, multimodal).
Cubre el lucro cesante cuando la actividad se interrumpe por siniestro asegurado. En contextos de cadena de suministro tensa, conviene revisar si la cobertura incluye interrupción por daños en proveedor (la llamada contingent business interruption), que en muchas pólizas estándar viene capada o excluida.
4. Multirriesgo empresarial
Si la empresa ha ampliado almacén, ha cambiado de instalación, ha incrementado el stock o ha incorporado maquinaria nueva, la suma asegurada suele quedarse corta. El infraseguro castiga doblemente: cuando se necesita, se cobra menos.
5. Ciberriesgo
Los procesos comerciales más digitalizados, los proveedores nuevos con accesos a sistemas internos y el aumento del fraude del CEO en operaciones internacionales hacen que el riesgo ciber escale. Lo tratamos a fondo en el post sobre seguro de ciberriesgos para empresas.
¿Tu póliza sigue reflejando cómo opera tu empresa hoy?
Revisamos contrato a contrato sin coste y sin obligación de cambiar nada. En la mayoría de casos detectamos al menos una cobertura desfasada en los primeros 15 minutos. Si todo está correcto, te lo decimos también.
Es la frase que más oímos cuando se plantea revisar coberturas relacionadas con comercio internacional. Y es comprensible. Una pyme que vende a clientes locales no se considera «exportadora». Pero la dependencia internacional puede ser indirecta y profunda:
El proveedor que vende los componentes que monta la pyme.
El distribuidor mayorista que importa el producto que la pyme revende.
El software o servicio cloud cuya facturación depende del tipo de cambio.
El cliente final cuyo cliente sí exporta y que reduce pedidos en cadena.
La pyme española está expuesta al comercio internacional aunque no facture un euro fuera de España. Y eso significa que sus seguros también deben revisarse cuando el contexto cambia, aunque la pyme no haya cambiado nada en su día a día.
La forma de verlo cambia todo. Una empresa no necesita exportar para estar en la cadena. Si su proveedor importa, ya forma parte del sistema. Y eso significa que los aranceles para pymes existen también cuando la palabra «exportación» no aparece en la factura.
Checklist en 8 preguntas
Para hacerte una idea rápida del nivel de exposición, este es el cuestionario que solemos pasar en una primera conversación con una pyme. Apunta tus «no sé»: cuántos te salen es el primer dato útil.
Hay una observación que se repite con casi todo el mundo que lo responde por primera vez: salen al menos tres «no sé». No es ignorancia: es que el negocio cambia más rápido que la póliza.
¿Dependes de proveedores internacionales para algún componente, producto o servicio clave?
¿Has cambiado proveedores, rutas o condiciones de compra en los últimos 12 meses?
¿Has aumentado el stock medio en almacén?
¿Hay clientes nuevos con plazos de pago más largos de lo habitual?
¿La mercancía en tránsito tiene más valor que cuando se contrató la póliza?
¿Existe dependencia crítica de un único proveedor para algo que no puedes parar?
¿Las pólizas se revisaron en los últimos 24 meses con un profesional?
¿Existe un plan mínimo de continuidad si un proveedor falla durante 30 días?
Si la respuesta es «no sé» en más de tres, conviene sentarse a revisar. No para vender pólizas, sino para entender el mapa actual de riesgos antes de que lo dibuje un siniestro. Un único impago grande, un contenedor mal cubierto o una interrupción de proveedor pueden costar más que toda la prima anual de la empresa multiplicada por diez. El escenario de aranceles para pymes españolas se mueve rápido; las pólizas no.
Lo barato del seguro es siempre revisar. Lo caro es descubrirlo cuando ya no hay margen.
Preguntas frecuentes
¿Cómo afectan los aranceles para pymes que no exportan directamente?
Sí, casi siempre de forma indirecta. Si tus proveedores importan, si tus clientes exportan o si compras maquinaria fabricada fuera, el impacto llega aunque no factures un euro al extranjero. Suele traducirse en costes más altos, retrasos o cambios en condiciones de pago.
¿Qué es el seguro de crédito comercial y para qué sirve?
Es una póliza que protege a una empresa frente al impago de sus clientes. La aseguradora cubre el cobro fallido hasta un límite pactado y, además, valora la solvencia de cada cliente antes de aprobar la operación. En contextos de incertidumbre comercial, es uno de los seguros con mayor demanda en pymes.
¿Mi multirriesgo cubre la interrupción de actividad por fallo de un proveedor?
La cobertura de pérdida de beneficios estándar suele responder a daños en las instalaciones aseguradas. Si la interrupción viene por un fallo en proveedor, hace falta una extensión específica (contingent business interruption) que no todas las pólizas incluyen y que conviene contratar de forma expresa.
¿Cada cuánto conviene revisar las pólizas de una pyme?
Lo razonable es revisarlas cada 12 o 24 meses, y siempre que ocurra un cambio relevante: nuevo proveedor crítico, nuevo mercado, ampliación de almacén, contratación significativa o cambio de modelo de venta. La realidad del negocio cambia mucho más rápido que las pólizas.
¿Qué fuentes oficiales puedo consultar sobre comercio exterior y riesgos?
Las principales son ICEX (Ministerio de Economía), CESCE (riesgo país), Banco de España (estabilidad financiera) y, en seguros, UNESPA e ICEA. El Gobierno publica además los planes de respuesta y medidas de apoyo en el BOE.
OM
Oscar Modroño Rodríguez Director — Correduría Sure Service · 41 años acompañando a pymes españolas
Cuando cambia el contexto, hay que revisar. No por miedo, sino por método. Llevamos cuatro décadas haciendo este ejercicio con empresas industriales, distribuidoras y técnicas en Madrid, Palencia y resto de España. Si quieres que veamos juntos cómo encajan tus pólizas con la situación actual de tu negocio, escríbenos desde contactenos. Sin compromiso, sin reuniones eternas y sin guion comercial.
20 millones de euros en multas por jornada en 2024
El registro horario digital en la empresa dejó de ser un trámite hace tiempo. En 2024 la Inspección de Trabajo elevó un 9% sus sanciones por incumplimientos del tiempo de trabajo hasta superar los 20 millones de euros, y las multas individuales pueden llegar hasta 187.515 € por trabajador en los casos más graves. Mientras el Gobierno tramita el decreto que hará digital y obligatorio el fichaje en todo el tejido empresarial, la presión sobre quien no registra bien ya está aquí. Y eso mueve el mapa de riesgos: lo que antes era un tema de RRHH ahora roza la responsabilidad de los administradores, la defensa jurídica del negocio y, en muchas pymes, el ciberriesgo.
Dato 2024
2,99 M€
Sanciones específicas por incumplimientos del registro de jornada, con 1.869 infracciones detectadas en 9.097 actuaciones inspectoras que afectaron a 21.649 trabajadores.
El registro horario lleva siendo obligatorio en España desde mayo de 2019. Lo que ha cambiado en estos seis años no es la obligación, sino la dureza con la que se vigila: las sanciones por tiempo de trabajo se han casi triplicado respecto a la cifra del año en que entró la norma. Y lo que viene encima (un decreto que exigirá fichaje digital, inmutable, accesible en remoto para la Inspección y custodiado durante cuatro años) pone a muchas pymes ante un cambio operativo que pocas han traducido todavía al lenguaje del riesgo y de las pólizas.
Vamos a repasar dónde está la norma hoy, qué se mueve realmente cuando una empresa adapta su organización interna y qué seguros conviene mirar con calma antes de que llegue el inspector o la reclamación.
Registro horario digital: dónde está la norma ahora mismo
El año laboral 2025-2026 ha sido confuso en titulares. Conviene quedarse con cuatro fechas:
10 de septiembre de 2025: el Congreso tumbó la reforma de la jornada laboral a 37,5 horas semanales. La jornada máxima legal sigue en 40 horas semanales en cómputo anual.
30 de septiembre de 2025: el Consejo de Ministros aprobó tramitar por la vía urgente un decreto-ley específico solo para el registro horario digital, separándolo de la reducción de jornada.
23 de marzo de 2026: el Consejo de Estado emitió un dictamen contrario al decreto. Señaló deficiencias en el análisis de impacto económico sobre pymes y dudas sobre la protección de datos de los trabajadores.
1 de abril de 2026: el Ministerio de Economía propuso dar un año de margen a las pymes para implantar el fichaje digital una vez que el decreto se apruebe.
La fotografía honesta: el registro horario digital obligatorio para todas las empresas aún no está aprobado, pero está a un paso. Mientras tanto, la obligación de registrar la jornada sigue tal cual desde 2019 y la Inspección no espera al decreto para sancionar.
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Algunos convenios sectoriales y algunas comunidades ya exigen sistemas digitales o trazables. Si llevas el fichaje en papel o en una hoja Excel sin auditoría, el riesgo de sanción no depende de cuándo se apruebe el decreto: depende de cuándo te llegue la próxima campaña inspectora.
Más control, más exposición: por qué cambia el mapa de riesgos
Cuando una empresa digitaliza el fichaje, no solo cumple una norma. Cambia cuatro cosas que tienen mucho que ver con sus seguros:
Genera una huella de datos. Cada hora trabajada, cada acceso, cada incidencia queda registrada y custodiada durante años. Es una mina para auditar y también una mina para reclamar.
Introduce un proveedor tecnológico nuevo. El software de fichaje accede a datos personales de la plantilla y suele estar alojado en la nube. Hay un tercero al que confiar información sensible.
Da herramientas al trabajador para reclamar. El propio empleado puede consultar su histórico. Conflictos que antes se diluían por falta de prueba pasan a tener prueba documental.
Eleva la responsabilidad de quien firma. Administradores y directivos son quienes implantan (o no implantan) el sistema y quienes responden ante un incumplimiento sistemático.
Estas cuatro cosas no van solas. Van con sus correspondientes nuevos vectores de reclamación, ataque o sanción. Y casi ningún seguro empresarial firmado hace tres o cuatro años los tiene en mente.
La estructura de una empresa cambia mucho antes que sus pólizas.
Riesgos que muchas empresas no están viendo
Reclamaciones laborales internas
Con el nuevo registro queda documentado todo: turnos, descansos, prolongaciones, horas que no se pagaron. Eso hace mucho más fácil una demanda por horas extra impagadas, una reclamación de cantidad o una papeleta de conciliación. La defensa jurídica laboral pasa de ser un trámite a ser un coste recurrente.
Exposición de administradores y directivos
El registro horario es responsabilidad del empleador. Si la empresa incumple de forma sistemática, los inspectores y, a veces, los socios minoritarios miran a quien firma. Reclamaciones por gestión negligente, por permitir un incumplimiento que ha derivado en sanciones cuantiosas o por no implantar a tiempo un sistema obligatorio están entrando en el mapa de los seguros D&O del mercado español, no solo las clásicas decisiones financieras o societarias.
Riesgo digital y ciberseguridad
El nuevo registro será digital, custodiado cuatro años y accesible en remoto para la Inspección. Eso convierte el fichaje en una base de datos personal con valor real para un atacante: nombres, DNIs, ubicaciones de acceso, hábitos, ausencias. Cualquier filtración o ataque a ese sistema dispara sanciones de la Agencia Española de Protección de Datos y abre la puerta a reclamaciones individuales de cada trabajador afectado.
Cada nueva herramienta digital cambia el perímetro de riesgo que cubren las pólizas firmadas hace varios años.
Registro horario digital en la empresa: qué seguros revisar
Seguro D&O (responsabilidad de administradores y directivos)
Es el más sensible al cambio. Según los datos sectoriales más recientes, el 61,1% de las pymes españolas no tiene contratado un D&O (informe Hiscox, vía SegurosNews). Y son precisamente las pymes las que más dependen de uno o dos administradores que firman todo. Si tu empresa tiene D&O, conviene confirmar que el alcance cubre infracciones laborales y de compliance, no solo decisiones financieras o societarias. Si no lo tiene, probablemente sea la decisión más importante del año.
Defensa jurídica para empresa
Cubre los costes de abogados y procuradores cuando la empresa tiene que reclamar o defenderse. Con más documentación disponible para los empleados, los conflictos individuales aumentan. Una póliza de defensa jurídica empresarial bien dimensionada evita que cada papeleta de conciliación se convierta en un quebradero de caja.
Ciberriesgo
Aquí hay un matiz importante que no siempre se explica bien. El reflejo automático es pensar que si el fichaje está en un SaaS contratado a un tercero, la responsabilidad de un ciberataque es del proveedor. Es cierto a medias. Técnicamente sí: el SaaS responde frente a la empresa por la disponibilidad y la integridad del sistema. Pero ante el RGPD la empresa sigue siendo el responsable del tratamiento de los datos de su plantilla, y el proveedor solo el encargado. Si hay una filtración, los empleados afectados pueden reclamar contra la empresa (no solo contra el SaaS) y la AEPD puede sancionar a la empresa por no haber elegido un encargado con garantías suficientes o por no notificar a tiempo.
Por eso un seguro de ciberriesgo para empresas bien dimensionado sigue teniendo sentido aunque hayas externalizado el sistema: cubre esa responsabilidad legal residual frente a empleados y AEPD, los costes de notificación y la defensa frente a reclamaciones individuales. Si quieres entender en profundidad qué entra y qué no en este tipo de pólizas, lo explicamos aquí: seguro de ciberriesgos para empresas: qué cubre y qué no.
Coberturas vinculadas a empleados
Aquí entran el seguro de convenio (obligatorio cuando lo marca el sector), el de accidentes para plantilla y las coberturas adicionales tipo vida o invalidez. Cuando cambia la organización del trabajo (teletrabajo, turnos partidos, plantillas multilocación) conviene revisar que los condicionados reflejan dónde y cómo trabaja la gente de verdad, no la fotografía de cuando se firmó la póliza.
El error más habitual
«Esto es solo un cambio operativo.»
Lo escuchamos a menudo. La empresa contrata un software de fichaje, lo da por hecho y archiva. Pero ese cambio operativo ha tocado tres cosas a la vez: la trazabilidad documental laboral, el tratamiento de datos personales y la cadena de responsabilidad. Tres palancas que están descritas, literalmente, en el clausulado de la póliza de D&O, en la de ciberriesgo y en la de defensa jurídica.
Y aquí va una verdad incómoda: una póliza puede estar pagada al día y aun así no servir cuando llega el siniestro, porque cubre la empresa que existía cuando se firmó, no la que existe hoy. En esa línea va una idea que ya desarrollamos en otro post del blog: tu empresa ha crecido, ¿y tus seguros?.
Checklist de 8 preguntas para empresarios
Si respondes «no sé» o «no» a más de dos, conviene sentarse con tu corredor:
¿Sabes con qué sistema se ficha hoy en tu empresa y dónde se guardan los registros?
¿Ese sistema cumple los requisitos técnicos previstos en el decreto (inmutabilidad, trazabilidad, acceso remoto para la ITSS, custodia de 4 años)?
¿Has cambiado en los últimos tres años algún proceso de RRHH (teletrabajo, turnos, software, externalizaciones)?
¿Tu empresa tiene seguro D&O? Si lo tiene, ¿el clausulado cubre infracciones laborales y de compliance?
¿Tienes defensa jurídica laboral suficiente o sigues yendo caso a caso al despacho?
¿La póliza de ciberriesgo incluye filtraciones de datos personales de empleados?
¿El seguro de convenio refleja el último convenio colectivo aplicable a tu sector?
¿La última vez que revisaste todas las pólizas fue hace más o menos de dos años?
¿Tus pólizas siguen reflejando la empresa que eres hoy?
En Sure Service revisamos sin coste todas las coberturas de tu negocio: D&O, defensa jurídica, ciberriesgo y seguros vinculados a empleados. Te decimos lo que sobra, lo que falta y lo que está mal ajustado. Te respondemos en menos de 24 horas, sin compromiso y sin presión comercial. Echa un vistazo a nuestro asesoramiento integral en seguros para empresas.
¿El registro horario digital ya es obligatorio en mayo de 2026?
El registro horario en sí es obligatorio desde 2019 para toda empresa con personal por cuenta ajena. La novedad pendiente es la exigencia de que sea digital, inmutable y accesible en remoto para la Inspección. Ese decreto está aún en tramitación tras el dictamen contrario del Consejo de Estado de marzo de 2026 y, según las últimas comunicaciones del Ministerio de Economía, contemplará un periodo de adaptación de aproximadamente un año para pymes.
¿Qué multa puede caerle a una empresa por no llevar bien el registro horario?
La LISOS tipifica el incumplimiento como infracción grave, con sanciones de entre 626 y 6.250 euros por trabajador afectado. En casos de exceso de jornada sin remunerar, las multas pueden llegar a 187.515 euros. Las cuatro grandes auditoras españolas asumieron en 2024 sanciones por valor de 1,4 millones de euros por excederse en horas de trabajo.
¿Una pyme con cinco empleados necesita un seguro D&O?
En muchos casos sí. El tamaño de la plantilla no es lo que dispara el riesgo del administrador: lo que lo dispara es la responsabilidad personal y solidaria que asume quien firma. Una sanción grave de Inspección, una reclamación de un socio o una demanda laboral pueden alcanzar el patrimonio personal del administrador. El D&O cubre precisamente esa frontera entre el patrimonio del negocio y el del directivo.
¿Mi seguro de ciberriesgo cubre una filtración de datos del fichaje?
Depende del condicionado y también de quién custodia los datos. Si el registro está en un sistema propio, la póliza debería cubrir el ataque y sus consecuencias. Si está en un SaaS de un tercero, el incidente técnico lo asume el proveedor, pero la responsabilidad RGPD frente a vuestros empleados sigue siendo de la empresa: ahí es donde entra una buena póliza de ciberriesgo, cubriendo notificación, sanciones de la AEPD y reclamaciones individuales. En cualquier caso, si vais a almacenar registros horarios digitales durante cuatro años, lo razonable es leer el clausulado o pedirle al corredor que lo revise antes de implantar el sistema.
¿Cada cuánto debería revisarse el mapa de pólizas de una empresa?
Lo razonable son revisiones cada 12-18 meses, y siempre que haya un cambio relevante en la organización: nueva contratación significativa, apertura de oficina, cambio de software de gestión, nueva línea de negocio o cambio normativo del calibre del registro horario digital.
¿Qué pasa si la Inspección llega antes de que adaptemos el sistema al fichaje digital?
La Inspección actúa con la normativa vigente en el momento de la visita. Hoy ya puede sancionar a una empresa por no llevar registro o por llevarlo de forma manifiestamente insuficiente. Si la visita se produce antes de adaptar el sistema, lo importante es poder demostrar que registráis la jornada, que conserváis los registros durante cuatro años y que los entregáis cuando se piden. Con eso se evitan las infracciones más graves.
OM
Oscar Modroño Rodríguez Director · Correduría Sure Service
Llevamos 41 años asesorando a empresas, autónomos y particulares desde nuestras oficinas de Madrid y Palencia. Somos miembros de Adecose y de la red Espabrok, y trabajamos con más de una veintena de aseguradoras del mercado español. Si quieres que miremos sin coste si tus pólizas siguen alineadas con cómo trabaja tu empresa hoy, hablamos cuando quieras.