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Nueva ley del amianto: qué cambia el 3 de octubre y quién responde si aparece en tu obra

Nueva ley del amianto: qué cambia el 3 de octubre y quién responde si aparece en tu obra

El amianto instalado ya tiene fecha: 3 de octubre de 2026

La nueva ley del amianto cambia una regla que llevaba casi un cuarto de siglo intacta: los materiales con amianto instalados antes de su prohibición podían quedarse donde estaban mientras les durara la vida útil. La Ley 8/2026, publicada en el BOE el 17 de agosto, acaba con eso en Cataluña a partir del 3 de octubre: censo público de materiales, planes de desamiantado, un fondo para financiar retiradas, sanciones de hasta 100.000 € y una novedad que alcanza a cualquier compraventa, porque la presencia de amianto tendrá que constar en el Registro de la Propiedad. Es una ley catalana, no estatal. Pero marca el camino, y toca de lleno a constructoras, empresas de reformas, técnicos, comunidades de propietarios y dueños de inmuebles.

España prohibió fabricar y comercializar amianto en 2002, y lo que ya estaba instalado se quedó: cubiertas de naves, bajantes, depósitos, falsos techos de locales. Solo en Cataluña, el preámbulo de la propia ley habla de millones de toneladas de fibrocemento, la mayor parte colocada entre mediados de los sesenta y finales de los ochenta. Placas que hoy rondan los cuarenta o cincuenta años y que llegan al final de su vida útil justo cuando la norma les pone calendario.

Sanciones de la Ley 8/2026
hasta 100.000 €

El artículo 54 fija multas de 100 a 3.000 € para las infracciones leves, de hasta 30.000 € para las graves y de hasta 100.000 € para las muy graves.

Estos días la pregunta nos llega doble: si existe obligación de retirarlo ya, y quién paga si algo sale mal durante una obra. La primera tiene una respuesta más tranquila de lo que sugieren algunos titulares. La segunda es la que conviene mirar despacio.

En la correduría trabajamos con empresas de construcción y reformas, y las obras de rehabilitación en edificios de los sesenta a los ochenta se encuentran amianto con una frecuencia que ningún proyecto refleja. Cuando eso pasa, la conversación deja de ir de plazos legales y pasa a ir de responsabilidades, sobrecostes y pólizas. Vamos a repasar qué dice la ley, a quién obliga y qué conviene revisar antes de octubre.

Qué cambia exactamente con la Ley 8/2026

La Ley 8/2026, de 2 de julio, de erradicación del amianto, es el primer marco vinculante en España para identificar, gestionar y retirar el amianto instalado. Crea un censo público de materiales con amianto, obliga a comunicar su presencia a propietarios, empresas y administradores de fincas, pone en marcha un Fondo para la Erradicación del Amianto que ayudará a financiar retiradas, fija multas de hasta 100.000 € y exige que la certificación de presencia de amianto conste en el Registro de la Propiedad al transmitir un inmueble. Se publicó en el BOE el 17 de agosto de 2026 y entra en vigor el 3 de octubre.

El giro de fondo está en quién carga con la iniciativa. Hasta ahora el amianto instalado era un problema latente sin dueño: nadie tenía que moverlo mientras no se degradara. Desde octubre, el artículo 11 obliga a los propietarios a mantener sus inmuebles libres de estos materiales y a informar de su presencia a la Administración; el artículo 10 impone a empresas y profesionales comunicar al censo lo que encuentren y garantizar la salud de sus trabajadores; y el artículo 12 mete en el circuito a los administradores de fincas. El censo del artículo 19 será un registro público, así que la presencia de amianto en un inmueble dejará de ser un dato privado.

A quién obliga la ley del amianto y con qué plazos

Nadie tiene que desmontar su cubierta el 4 de octubre. La ley funciona por fases: primero identificar y censar, después ordenar la retirada mediante planes de desamiantado que priorizan por grado de riesgo y por exposición de la población más vulnerable. Los horizontes que la norma asume del marco europeo son dos: edificios públicos libres de amianto antes de que acabe 2028 y erradicación completa antes de que acabe 2032. Lo que sí es exigible desde el primer día es comunicar, conservar en condiciones seguras y no intervenir sin empresa habilitada.

3-10-2026entrada en vigor de la ley
2028edificios públicos sin amianto
2032horizonte de erradicación total

Fuera de Cataluña la Ley 8/2026 no aplica: si tu inmueble está en Madrid, en Palencia o en cualquier otra provincia, te rige el marco estatal, que apunta en la misma dirección desde hace cuatro años. La Ley 7/2022 de residuos obliga a todos los ayuntamientos de España a censar las instalaciones y emplazamientos con amianto y a aprobar un calendario de retirada, y las instalaciones públicas de mayor riesgo deben estar gestionadas antes de 2028. La diferencia entre territorios es de intensidad, no de rumbo.

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La Ley 8/2026 es la primera norma autonómica dedicada íntegramente a erradicar el amianto. En el resto de España, las referencias son la disposición adicional decimocuarta de la Ley 7/2022 y, para cualquier trabajo con exposición, el Real Decreto 396/2006.

Vender o comprar un inmueble con amianto: la novedad del Registro

Es el punto de la ley con más recorrido silencioso. El artículo 21 regula el certificado de presencia o ausencia de amianto, y la norma establece que, al inscribir una transmisión onerosa en el Registro de la Propiedad, deberá consignarse la certificación de presencia de materiales con amianto. Traducido: en las compraventas, el amianto deja de ser un dato que se queda en la memoria del vendedor.

Para quien compra, ese certificado es información de precio: una cubierta de fibrocemento que habrá que retirar en unos años es un coste futuro que ahora se puede poner encima de la mesa al negociar. Para quien vende, ocultar lo que se conoce pasa a ser mala idea con rastro documental. Y para administradores de fincas, inmobiliarias y comunidades supone incorporar a su operativa un documento que hasta ahora no existía, también en los edificios con bajantes o depósitos de fibrocemento en zonas comunes.

Conviene no perder un matiz: el amianto en buen estado y sin manipular no es una emergencia sanitaria. El riesgo aparece al romperlo, taladrarlo o desmontarlo. Por eso la ley pone el foco en las intervenciones. Y por eso el momento más delicado no es tener amianto: es tocarlo.

Cubierta ondulada de fibrocemento, el material que la ley del amianto obliga a censar y retirar
Mientras nadie las toca, las placas de fibrocemento liberan pocas fibras. El problema empieza al taladrar, romper o desmontar. Foto: HelenOnline, CC BY-SA 3.0.

El momento delicado: cuando el amianto aparece en mitad de una obra

Un patrón frecuente: una empresa de reformas desmonta el falso techo de un local de los años setenta y aparecen placas que el proyecto no recogía. La respuesta correcta está tasada: se detienen los trabajos en la zona, se analiza el material y, si se confirma, la retirada solo puede hacerla una empresa inscrita en el RERA, el Registro de Empresas con Riesgo por Amianto.

El amianto casi nunca está en el proyecto y muchas veces aparece en la obra.

Esa exigencia no la trae la ley catalana: viene del Real Decreto 396/2006, que rige en toda España desde hace veinte años. Cualquier trabajo con riesgo de exposición exige empresa inscrita en el RERA y un plan de trabajo aprobado por la autoridad laboral antes de empezar, y los residuos tienen que acabar en un gestor autorizado con su documentación en regla. No hay atajo posible: ni la propiedad ni la contrata principal pueden sacarlo deprisa para no parar la obra.

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Desmontar una cubierta de uralita por tu cuenta y llevarla al punto limpio no es un ahorro: es una infracción, un riesgo para quien lo hace y un problema legal para quien lo encarga.

Queda la pregunta incómoda: ¿quién asume el sobrecoste y las semanas de parón? Depende de por qué el amianto no estaba previsto. Un estudio previo que no se hizo, un proyecto que no lo recogió o una propiedad que lo conocía y calló reparten la factura de maneras muy distintas, y esa discusión acaba con frecuencia en las pólizas de responsabilidad civil de unos y otros. Antes de empezar una obra en un edificio anterior a 2002, esto es lo que revisaríamos:

  1. El año de construcción y el de las reformas anteriores.
  2. La identificación de materiales sospechosos antes de cerrar proyecto y presupuesto.
  3. Un análisis de laboratorio si hay dudas, siempre antes de tocar nada.
  4. Que la retirada la haga una empresa inscrita en el RERA con plan de trabajo aprobado.
  5. La trazabilidad de los residuos: gestor autorizado y documentación guardada.
  6. La póliza de RC de cada interviniente, comprobando que el amianto no está excluido.
  7. Un pacto por escrito sobre quién asume el sobrecoste si aparece más amianto del previsto.
Confinamiento con plásticos y señalización durante una retirada profesional de amianto
Así se ve un desamiantado hecho bien: zona confinada, señalización y acceso restringido. El plan de trabajo aprobado por la autoridad laboral lo exige. Foto: Fevs101, CC BY-SA 3.0.

Quién responde si la obra causa daños

La cadena es larga: la propiedad que encarga, sea empresa o comunidad; la contrata principal; las subcontratas; los técnicos que proyectan y dirigen; y la empresa de desamiantado. Cada uno responde según lo que debía saber y lo que debía hacer, y la factura se reparte en función de ese reparto de papeles.

Con los trabajadores, la exposición activa responsabilidades del empleador que van mucho más allá de la sanción: recargo de prestaciones e indemnizaciones civiles que la RC patronal cubre solo en los términos y con los sublímites que tenga cada póliza. Y con una particularidad que hace único este riesgo: las enfermedades por amianto pueden manifestarse veinte, treinta o cuarenta años después de la exposición, cuando la póliza de aquel año ya no existe. La delimitación temporal de la cobertura, esa cláusula que casi nadie lee, aquí decide si hay seguro o no lo hay.

Con vecinos y terceros, la vía es la RC de explotación: fibras liberadas en un patio, en zonas comunes o en el local contiguo son daños a terceros. Y si lo que hay es una gestión incorrecta de residuos con contaminación, entra en juego una normativa distinta, la Ley 26/2007 de responsabilidad medioambiental, que no indemniza a un perjudicado: obliga a reparar el daño ambiental y devolver las cosas a su estado anterior, con la Administración supervisando. Una RC tradicional no está pensada para eso.

Las pólizas que conviene revisar antes de tocar amianto

Ninguna de estas coberturas se comprueba bien en mitad de una obra. Se comprueban antes de firmar el contrato.

RC de constructoras y empresas de reformas

Lo primero que miramos cuando nos llega una póliza de RC de construcción es la lista de exclusiones, y el amianto aparece en ella con mucha frecuencia. Que la póliza cubra tu actividad general no significa que cubra trabajos en presencia de amianto, y menos aún un desamiantado. El segundo punto es la actividad declarada: si el condicionado dice reformas en general y la empresa entra en trabajos regulados por el RD 396/2006, la aseguradora puede oponer que esa actividad no estaba declarada, y ahí la cobertura se cae entera. Si trabajas en rehabilitación, en seguros para empresas de construcción e ingeniería explicamos cómo planteamos estas pólizas.

RC profesional de arquitectos, aparejadores e ingenieros

Aquí el fallo típico es de identificación u omisión: un proyecto que no previó el amianto o una dirección de obra que no detuvo los trabajos a tiempo. Además de los límites, conviene revisar el ámbito temporal de la póliza, la retroactividad y el tratamiento de las reclamaciones tardías, porque en amianto lo tardío es la norma.

Comunidades de propietarios

El seguro del edificio no paga la retirada de una cubierta o de unos bajantes de fibrocemento: no es un siniestro, es una obra. Donde la comunidad se juega el acierto es en la contratación: empresa inscrita en el RERA, plan de trabajo aprobado, RC en vigor sin exclusión de amianto y con límites proporcionados al daño posible, y todo documentado en contrato y en acta. Merece la pena, de paso, revisar la propia póliza comunitaria y la responsabilidad que asume la comunidad al promover la obra. Trabajamos estas coberturas tanto en seguros para particulares como en seguros para empresas.

Responsabilidad medioambiental

Para empresas que intervienen con regularidad en desamiantados o rehabilitaciones existe una póliza específica de responsabilidad medioambiental, pensada para la reposición del daño ambiental que la RC general no alcanza. No es para todos. Para quien la necesita, no tiene sustituto.

¿Tienes una obra o un desamiantado a la vista?

Revisamos las pólizas de tu empresa, de tus subcontratas o de tu comunidad antes de que empiece la obra: exclusiones, actividad declarada, límites y ámbito temporal. Una exclusión descubierta después del siniestro ya no tiene arreglo; antes de la obra, sí. La revisión es gratis y sin compromiso.

Revisamos tus pólizas


Preguntas frecuentes

¿Es obligatorio retirar el amianto a partir del 3 de octubre de 2026?

No de forma inmediata. Ese día entra en vigor la Ley 8/2026 en Cataluña y arranca el sistema de censo y planes de desamiantado. La retirada se irá ordenando por prioridad de riesgo, con 2028 como horizonte para los edificios públicos y 2032 como objetivo de erradicación total.

¿La nueva ley del amianto se aplica en toda España?

No, es una ley catalana. En el resto de España rigen la Ley 7/2022, que obliga a los ayuntamientos a censar las instalaciones con amianto y planificar su retirada, y el RD 396/2006 para cualquier trabajo con riesgo de exposición.

¿Quién puede retirar una cubierta de uralita?

Solo empresas inscritas en el RERA, con un plan de trabajo aprobado por la autoridad laboral y entrega de los residuos a un gestor autorizado. Hacerlo por tu cuenta es una infracción y un riesgo para la salud.

¿El seguro de responsabilidad civil cubre los daños por amianto?

No lo des por hecho: la exclusión de amianto es habitual en las pólizas de RC. Hay que revisar condiciones, actividad declarada y límites antes de la obra, y pactar la cobertura expresamente si la actividad lo requiere.

¿Qué pasa si compro una vivienda o un local con amianto?

Con la ley catalana, la certificación de presencia de amianto deberá constar en el Registro de la Propiedad en las transmisiones onerosas. El material en buen estado no es una urgencia, pero condiciona reformas futuras y pesa al negociar el precio.

¿Qué multas prevé la Ley 8/2026?

De 100 a 3.000 € las infracciones leves, hasta 30.000 € las graves y hasta 100.000 € las muy graves, según el artículo 54. La ley añade multas coercitivas y la posible pérdida de ayudas y subvenciones públicas.

Paula Modroño Rodríguez
Paula Modroño Rodríguez
Responsable de la actividad de Distribución de Seguros — Correduría Sure Service · Las Rozas y Palencia

En la correduría llevamos cuarenta y un años leyendo pólizas antes de que empiecen las obras, que es cuando de verdad se pueden arreglar. Si tienes una rehabilitación, un desamiantado o una compraventa a la vista, escríbeme a info@sureservice.es o a través de nuestro formulario y lo revisamos juntos.

Fuentes: Ley 8/2026, de erradicación del amianto (BOE) · Ley 7/2022, de residuos y suelos contaminados (BOE) · Real Decreto 396/2006, trabajos con riesgo de exposición al amianto (BOE). Imágenes: Bill Bradley (CC BY 2.5), HelenOnline y Fevs101 (CC BY-SA 3.0), vía Wikimedia Commons.
RC de producto y retirada del mercado: qué deben revisar fabricantes y distribuidores

RC de producto y retirada del mercado: qué deben revisar fabricantes y distribuidores

La UE acaba de tocar las reglas de cosméticos, químicos y fertilizantes

El 16 y 17 de junio de 2026, el Consejo y el Parlamento Europeo cerraron un acuerdo provisional para simplificar la clasificación, el etiquetado y el envasado de productos químicos, cosméticos y fertilizantes. La noticia se ha contado como un alivio de cargas para las empresas. Pero deja sobre la mesa una pregunta que muchos fabricantes y distribuidores no se hacen hasta que es tarde: si mañana tengo que retirar del mercado un producto ya vendido, ¿lo cubre mi seguro? La respuesta corta es que la RC de producto responde por los daños que causa un producto defectuoso, pero la retirada en sí (localizar, avisar, transportar, destruir y reponer) no siempre entra en esa póliza. Son dos cosas distintas, y conviene saberlo antes.

Fecha clave
2030

El acuerdo alinea los calendarios de los tres reglamentos y aplaza la aplicación de las nuevas reglas al 1 de enero de 2030. No es un cambio para mañana, pero sí un buen momento para revisar pólizas con calma.

Lo vemos cada temporada de renovaciones: la empresa contrata una RC general, da por hecho que «cubre el producto» y nadie mira la letra pequeña hasta que llega el susto. Llevamos desde 1985 leyendo este tipo de pólizas, y la cobertura de retirada es de las primeras cosas que revisamos cuando entra una empresa con producto propio. Casi nunca está donde el cliente cree. Y los sustos en este terreno son caros.

Actualizado el 17 de julio de 2026 con la nueva Estrategia Nacional de Vigilancia del Mercado (MENVIME 2026-2029), aprobada por el Consejo de Ministros.

Qué ha pactado la UE (y qué no)

Conviene leer la noticia con precisión, porque se ha simplificado de más. Lo que han acordado las instituciones europeas dentro del paquete conocido como Ómnibus VI es una reforma para reducir trámites, no para endurecer las retiradas. Toca tres normas del mercado único: el Reglamento CLP (clasificación, etiquetado y envasado de químicos), la normativa de cosméticos y la de fertilizantes.

Los cambios principales van por el lado administrativo: etiquetado digital, etiquetas más legibles para el consumidor, menos burocracia (con foco en las pymes) y, sobre todo, alineación de los calendarios de aplicación en una fecha única, el 1 de enero de 2030. La parte que sí afecta a producto físico está en cosmética: se introduce un sistema escalonado para retirar de forma progresiva las sustancias clasificadas como CMR (cancerígenas, mutágenas o tóxicas para la reproducción).

Ese matiz es el que nos interesa. La norma no obliga a más retiradas porque sí, pero recuerda algo permanente: cuando una sustancia deja de estar permitida o un lote da problemas, la empresa que lo fabricó, importó o distribuyó tiene que actuar. Y actuar cuesta dinero.

Simplificar trámites no cambia lo esencial: la empresa sigue respondiendo de lo que pone en el mercado.

Vender el producto no termina tu responsabilidad

Aquí está el fondo del asunto, y no depende del Ómnibus VI. La responsabilidad sobre un producto no acaba cuando sale del almacén. Lo dejan claro dos normas que ya están en vigor y que afectan a cualquier empresa con producto propio.

La primera es el Reglamento (UE) 2023/988 de Seguridad General de los Productos (el llamado GPSR), aplicable desde el 13 de diciembre de 2024. Obliga a fabricantes, importadores y distribuidores (también al comercio online) a tener procedimientos de recuperación de producto y a comunicar las retiradas a los consumidores y a las autoridades de forma normalizada. La Comisión incluso adoptó un modelo armonizado de aviso de retirada para que todas las empresas lo hagan igual.

La segunda llega este mismo año. La Directiva (UE) 2024/2853 sobre responsabilidad por productos defectuosos, de 23 de octubre de 2024, deroga la veterana directiva de 1985 y debe estar transpuesta en España antes del 9 de diciembre de 2026. No es un retoque menor: cambia reglas de la responsabilidad por producto que llevaban casi cuarenta años igual.

El giro más importante es que el software pasa a ser un producto. La directiva mete de lleno en el régimen de responsabilidad al software independiente, las aplicaciones, el firmware y los sistemas de inteligencia artificial, además de los archivos de fabricación digital. Hasta ahora un fallo de software se movía en un terreno gris. A partir de su aplicación, un programa o un modelo de IA defectuoso responde igual que respondería una pieza física defectuosa.

Y el concepto de «defecto» se entiende de forma amplia. En un producto conectado puede considerarse defecto:

  • un fallo de ciberseguridad que deja el producto expuesto a un ataque;
  • la falta de actualizaciones de seguridad que el fabricante estaba obligado a proporcionar;
  • el comportamiento de un sistema que sigue aprendiendo tras la venta y acaba dando un resultado dañino;
  • la pérdida o la corrupción de los datos del usuario.

La directiva también se lo pone más fácil a quien reclama. El perjudicado puede exigir que la empresa muestre su documentación técnica y, en casos especialmente complejos, se presume el defecto si acredita que el daño es verosímil. Menos carga de prueba para el que reclama significa, en la práctica, más reclamaciones que prosperan. Y no responde solo el fabricante: importadores, representantes y, en ciertos supuestos, distribuidores y plataformas online pueden quedar en la diana.

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Si vendes producto con software dentro, una app o un sistema de IA, comprueba si tu RC de producto cubre los daños del componente digital. Muchas pólizas siguen redactadas pensando solo en daños físicos y dejan fuera justo lo que la nueva directiva convierte en responsabilidad: un fallo de ciberseguridad, una actualización que no llegó o una decisión automatizada que sale mal.

Para una empresa con producto conectado, esto es exposición nueva. Y conviene revisarla antes de diciembre, no después del primer susto.

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Las alertas de productos peligrosos no alimentarios se gestionan en la UE a través de Safety Gate, el sistema de alerta rápida. Cuando un producto aparece ahí, el reloj de la retirada ya está en marcha para toda la cadena.

El Gobierno acaba de reforzar la vigilancia del mercado

El mismo verano en que la UE aligera trámites, el control de lo que se vende en España se refuerza. El 7 de julio de 2026, el Consejo de Ministros aprobó el Marco Estratégico Nacional General para la Vigilancia del Mercado de Productos No Alimentarios (MENVIME) 2026-2029. En corto: más inspecciones, y mejor coordinadas, sobre los productos que se venden aquí.

El plan coordina a 9 ministerios y 17 autoridades de vigilancia bajo un modelo de control basado en riesgo, y pone el foco justo donde más producto entra hoy sin filtro previo:

  • las ventas por plataformas digitales y el comercio electrónico;
  • las importaciones de terceros países, de fuera de la UE;
  • los riesgos que traen las nuevas tecnologías (ciberseguridad e inteligencia artificial).

¿Por qué le importa esto a una empresa con producto propio? Porque más vigilancia significa más probabilidad de que un producto no conforme se detecte, y detectarlo es lo que dispara todo lo demás: una alerta en Safety Gate, una retirada, un expediente, reclamaciones. La estrategia no cambia de quién es la responsabilidad (eso ya lo fija el marco europeo), pero sí sube la probabilidad de que te toque demostrar que tu producto cumple. Y ese es justo el momento en el que se descubre si la póliza estaba bien montada.

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El MENVIME desarrolla en España el Reglamento (UE) 2019/1020 de vigilancia del mercado. Traducido a la práctica: las autoridades de consumo van a mirar más y mejor, sobre todo lo que se vende online y lo que llega importado de fuera de la UE.

Retirar un producto cuesta mucho más que devolver el dinero

Mucha gente imagina una retirada como «devolvemos el importe y listo». En la práctica, una retirada es un operativo logístico y de comunicación que toca casi todos los departamentos de la empresa. Estos son los costes que aparecen, en mayor o menor medida, casi siempre:

  • identificar qué lotes están afectados y dónde están;
  • avisar a clientes, distribuidores y autoridades;
  • la logística inversa: recoger el producto repartido por media España (o media Europa);
  • almacenarlo temporalmente;
  • destruirlo o tratarlo conforme a normativa;
  • fabricar y reponer las unidades sustituidas;
  • la defensa jurídica si hay expediente o reclamaciones;
  • las ventas que dejas de hacer mientras dura el proceso;
  • el golpe a la reputación de la marca.

No vamos a inventar una cifra de coste medio, porque cada retirada es un mundo y depende del volumen, del canal y del país. Pero el patrón que vemos es claro: la factura de retirar rara vez la cubre la caja de la empresa sin dolor. Y casi nunca es solo el valor del producto.

RC de producto y retirada del mercado: almacen de distribucion con productos en estanterias
Una retirada implica localizar y recuperar producto repartido por toda la cadena de distribución, no solo reembolsarlo.

RC de producto no es lo mismo que retirada de producto

Esta es la distinción que más malentendidos genera, y la que de verdad aporta valor cuando revisamos una póliza con un cliente.

La responsabilidad civil de producto responde frente a los daños que un producto defectuoso causa a terceros: una persona se intoxica, un aparato provoca un incendio, un componente estropea la máquina del cliente. Ahí entra la lógica de la RC.

La retirada de producto cubre otra cosa: los gastos de sacar ese producto del mercado aunque todavía no haya causado un daño. Localizar lotes, comunicar, transportar, destruir, sustituir, gestionar la crisis. Esa cobertura no siempre viene incluida en una RC general, y cuando viene, suele tener sublímites y condiciones.

Un ejemplo sencillo para verlo:

  • si un producto provoca un daño personal o material a un tercero, hablamos de RC de producto;
  • si hay que localizar, recuperar, transportar y destruir miles de unidades antes de que pase nada, hablamos de retirada de producto.

Son dos coberturas complementarias. Tener una no significa tener la otra. Conviene revisar tu seguro de responsabilidad civil de empresa con esta lupa concreta.

Quién debería revisar sus pólizas ahora

El Ómnibus VI habla de cosmética, química y fertilizantes, pero el problema de fondo es transversal. Si tu empresa pone su nombre en un producto, te toca. En especial:

  • fabricantes de cosmética y marcas de belleza;
  • empresas químicas y de fertilizantes;
  • importadores y marcas blancas (que asumen el papel de «fabricante» ante el consumidor);
  • distribuidores, mayoristas y comercios con producto propio;
  • ecommerce y vendedores online;
  • fabricantes de componentes y piezas;
  • empresas que venden en otros países de la UE.

Si fabricas, conviene mirarlo junto con los seguros para industria y fabricación. Si tu negocio es mover y vender producto de terceros, encaja mejor con los seguros para comercio y distribución.

Qué seguros revisar, uno a uno

No hace falta contratarlo todo. Hace falta saber qué tienes y qué te falta. Estas son las coberturas que repasamos cuando una empresa nos trae este escenario.

Responsabilidad civil de producto

Lo primero. Comprueba límites, exclusiones, ámbito territorial (¿solo España?, ¿toda la UE?, ¿exportación?) y si los productos que realmente fabricas o vendes están bien declarados en la póliza. Una RC general no es lo mismo que una RC de producto.

Retirada de productos

La cobertura específica. Mira si existe, qué incluye (retirada, sustitución, destrucción, comunicación, gastos de gestión de crisis) y si responde solo ante retirada obligatoria por la autoridad o también ante la retirada preventiva que decides tú para evitar un daño mayor.

Defensa jurídica

Clave ante expedientes administrativos y reclamaciones de consumidores, distribuidores o autoridades. Una retirada casi siempre viene acompañada de papeleo legal. Si quieres entender cómo se comporta una cobertura de RC cuando llega el siniestro, lo explicamos en cómo actuar en un siniestro de RC para no perder la cobertura.

D&O (responsabilidad de directivos)

Encaja cuando la retirada deriva de decisiones de dirección: falta de protocolos, retraso en actuar, un incumplimiento normativo que alguien tendría que haber visto venir. No es automático ni cubre la retirada en sí, pero protege el patrimonio de quien decide. Lo desarrollamos en el seguro de D&O para administradores y altos cargos.

Transporte y mercancías

Relevante si tienes producto afectado en tránsito, almacenado por terceros o repartido entre varios países. La logística inversa de una retirada es, en sí misma, un problema de transporte. Aquí ayudan los seguros de transporte y logística.

Responsabilidad medioambiental

Especialmente para químicos, fertilizantes o residuos derivados de la destrucción del producto retirado. Revisa el seguro de responsabilidad civil medioambiental si manejas este tipo de sustancias.

¿Sabes si tu póliza cubre una retirada?

Revisamos tu RC de producto, tu cobertura de retirada y el resto de seguros de empresa para ver dónde estás cubierto y dónde no. Gratis y sin compromiso.

Pide tu revisión

Checklist: 8 preguntas para tu póliza

Antes de tu próxima renovación, llévate estas preguntas al corredor (a nosotros o a quien lleve tus seguros):

  1. ¿Mi póliza identifica bien los productos que fabrico, importo o distribuyo?
  2. ¿Tengo RC de producto o solo RC general?
  3. ¿Existe una cobertura específica de retirada de productos?
  4. ¿Cubre la retirada preventiva o solo la obligatoria?
  5. ¿Incluye gastos de comunicación y gestión de crisis?
  6. ¿Cubre producto vendido online y ventas fuera de España?
  7. ¿Qué pasa si el producto está en almacenes de terceros?
  8. ¿Hay sublímites o exclusiones por cambios regulatorios?

Si dudas en más de dos, merece la pena sentarse a revisarlo. La mayoría de pólizas no se leen hasta que pasa algo, y entonces ya es tarde para negociar coberturas.


Preguntas frecuentes

¿Qué seguro cubre la retirada de un producto?

La cobertura específica de retirada de productos (a veces llamada product recall). Cubre los gastos de localizar, comunicar, transportar, almacenar, destruir y sustituir el producto. No es lo mismo que la RC de producto y no siempre viene incluida en ella.

¿La RC de producto cubre retirar productos del mercado?

No de forma automática. La RC de producto responde por los daños que un producto defectuoso causa a terceros. Los costes de retirarlo del mercado suelen requerir una cobertura específica de retirada o un sublímite añadido a la póliza.

¿Qué diferencia hay entre RC de producto y retirada de producto?

La RC de producto paga los daños causados a terceros por un producto defectuoso. La retirada de producto paga los gastos de sacarlo del mercado antes o después de que cause un daño. Son coberturas complementarias.

¿Qué seguros necesita un fabricante o un importador?

Como mínimo, RC de explotación (la que responde por los daños que causa la actividad diaria de la empresa) y RC de producto. Según el riesgo, conviene añadir retirada de productos, defensa jurídica, transporte, D&O y responsabilidad medioambiental. El importador suele asumir el papel de fabricante ante el consumidor, así que su exposición es alta.

¿Una empresa puede asegurar una retirada preventiva?

Sí, pero hay que comprobarlo en la póliza. Algunas coberturas solo responden ante retirada obligatoria ordenada por la autoridad, mientras que otras incluyen la retirada preventiva que la empresa decide para evitar un daño mayor. Es una de las cláusulas que más conviene revisar.

Paula Modroño Rodríguez
Paula Modroño Rodríguez
Responsable de la actividad de Distribución de Seguros — Correduría Sure Service · Las Rozas y Palencia

Trabajamos a diario con empresas que fabrican, importan o distribuyen producto, y la retirada es el riesgo que casi nadie tiene bien mirado hasta que aparece. Si quieres que revisemos qué cubren de verdad tus pólizas, escríbeme a info@sureservice.es o a través de contacto.

¿Tu casa en España pasa varios meses vacía? Esto es lo que deberías revisar en tu seguro

¿Tu casa en España pasa varios meses vacía? Esto es lo que deberías revisar en tu seguro

97.300 viviendas: el año récord de los compradores extranjeros en España

Si tu casa en España pasa varios meses vacía, lo más probable es que tu seguro no esté preparado para ello. Muchas pólizas de hogar reducen o eliminan la cobertura de robo cuando la vivienda lleva más de 30 o 60 días sin ocupar. Y un escape de agua que nadie detecta durante semanas no cuesta lo mismo que uno que se corta en diez minutos. La buena noticia: existe el seguro de casa vacía, y revisar tres cláusulas concretas (desocupación, robo y responsabilidad civil) evita la mayoría de los problemas.

Récord histórico
97.300

compras de vivienda por extranjeros en España durante 2025, el 13,8% de todas las compraventas del año, según el Colegio de Registradores.

Británicos, neerlandeses y alemanes encabezan la lista de compradores. En Baleares, casi una de cada tres compraventas la firma un extranjero. En la Comunidad Valenciana y en Canarias, una de cada cuatro.

Una parte enorme de esas viviendas son segundas residencias. Casas que se usan en julio, en agosto, quizá en Semana Santa. El resto del año permanecen cerradas, con las persianas bajadas y el agua cortada. O sin cortar, que es peor.

En la correduría lo vemos cada vez más: propietarios que viven en Londres, Berlín o Ámsterdam y tienen una casa en la costa que pisan ocho semanas al año. Cuando les preguntamos por su seguro, la respuesta casi siempre es la misma. Tienen la póliza que les recomendó el banco o la inmobiliaria el día de la compra. Sin revisar desde entonces.

Vamos a repasar qué riesgos tiene una vivienda que pasa meses vacía, qué limitaciones esconden muchas pólizas estándar y qué coberturas marcan la diferencia cuando el propietario vive en otro país.

Una casa vacía no tiene los mismos riesgos que una casa habitada

El problema no es que la vivienda esté vacía. El problema es asegurarla como si estuviera ocupada todo el año.

En una vivienda habitual, un escape de agua se detecta en minutos. En una segunda residencia cerrada desde octubre, ese mismo escape puede estar goteando hasta Semana Santa. El agua es, de largo, el siniestro más frecuente en las casas españolas: el seguro de hogar gestionó 8,4 millones de siniestros en 2024, y 3,4 millones fueron daños por agua, según UNESPA. Uno cada tres segundos.

A eso se suman los riesgos que crecen precisamente porque no hay nadie:

  • Robo. Una vivienda a oscuras durante meses, con el buzón lleno, es un objetivo identificable. Y muchas pólizas limitan la cobertura justo en ese escenario.
  • Daños eléctricos. Sobretensiones y tormentas que afectan a electrodomésticos y climatización sin que nadie desconecte nada.
  • Fenómenos atmosféricos. Una teja suelta tras un temporal es una gotera de seis meses si nadie sube a mirar.
  • Ocupación ilegal. Un riesgo específico de las viviendas desocupadas que tiene su propia respuesta aseguradora. Lo explicamos en detalle en nuestra página sobre el seguro de ocupación ilegal de vivienda.

Ninguno de estos riesgos es nuevo. Lo que cambia es el tiempo que pasa hasta que alguien se da cuenta. Y en seguros, el tiempo es dinero: un daño que se agrava por falta de detección se paga más caro, se pelea más con la aseguradora y se repara más tarde.

Pueblo de la Costa Blanca donde miles de propietarios necesitan un seguro de casa vacía para su segunda residencia
Una vivienda en la costa puede pasar nueve meses al año cerrada. El seguro tiene que contemplar exactamente eso.

No todos los seguros sirven para una segunda residencia

Las pólizas de hogar estándar están pensadas para viviendas habituales. Cuando la casa es una segunda residencia, aparecen tres limitaciones que casi nadie lee hasta que pasa algo:

  1. La cláusula de desocupación. Muchas pólizas reducen o anulan la cobertura de robo si la vivienda lleva más de 30, 60 o 72 días consecutivos sin habitar. Algunas extienden esa restricción a los daños por agua.
  2. Las medidas de protección exigidas. Rejas, puerta acorazada o alarma conectada a central. Si la póliza las da por supuestas y no existen, la aseguradora puede reducir la indemnización.
  3. Los sublímites de contenido. Mobiliario de valor, obras de arte o equipamiento audiovisual suelen tener topes por objeto muy inferiores a su valor real.
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Busca en tu póliza las palabras deshabitada, desocupación o inhabitada. Ahí suele estar la letra que de verdad importa para una segunda residencia.

Ninguna de estas cláusulas es abusiva. Reflejan que el riesgo de una casa vacía es distinto. Por eso existe el seguro de casa vacía como producto específico: una póliza diseñada desde el origen para viviendas que pasan largas temporadas cerradas. La cuestión es otra: ¿tu póliza contempla ese riesgo o directamente lo excluye?

Las coberturas que importan cuando vives en otro país

Existen pólizas de seguro de casa vacía diseñadas específicamente para viviendas vacacionales de propietarios internacionales. No son las que se ofrecen por defecto al firmar la hipoteca. Estas son las coberturas que las diferencian.

Daños al edificio y al contenido, con las obras de arte incluidas

El capital del edificio debe reflejar el coste real de reconstrucción, no el valor de compra. Y el contenido debe incluir lo que de verdad hay dentro: mobiliario, decoración, equipamiento. Las pólizas orientadas a propietarios internacionales suelen integrar las obras de arte y los objetos de colección dentro del capital de contenido, sin sublímites por pieza. Las joyas, en cambio, quedan casi siempre excluidas. Conviene saberlo antes, no después.

Responsabilidad civil elevada

Un incendio que se propaga al vecino. Un desprendimiento de fachada. Una fuga que arruina el apartamento de abajo mientras tú estás a 2.000 kilómetros. La responsabilidad civil es la cobertura que responde por ti, y en una vivienda sin vigilancia diaria conviene que sea generosa. En pólizas especializadas para este perfil hemos llegado a ver límites de 7,5 millones de euros, frente a los 150.000 o 300.000 € habituales en las pólizas estándar.

Daños accidentales

La mayoría de los seguros de hogar en España cubren una lista cerrada de eventos: incendio, agua, robo, fenómenos atmosféricos. Los daños accidentales funcionan al revés: cubren el percance imprevisto que no encaja en ninguna lista. Es una cobertura poco habitual en el mercado español y muy valorada por quien no puede vigilar su casa cada semana.

Gastos de viaje de emergencia

Si ocurre un siniestro grave y tu presencia es necesaria, algunas pólizas cubren el desplazamiento desde tu país de residencia. Parece un detalle menor. Cuando hay que coger un vuelo de un día para otro en agosto, no lo es.

Póliza redactada en tu idioma

Firmar un contrato de seguro en un idioma que no dominas es firmar a ciegas. Existen pólizas para propietarios extranjeros redactadas íntegramente en inglés, con la gestión de siniestros también en inglés. Para un propietario británico, alemán o neerlandés, esto cambia la relación con su seguro de principio a fin.

Un caso real de nuestra correduría, cotizado esta misma semana: vivienda de 250 m² en la costa, propietario no residente, 600.000 € de capital de edificio, 66.000 € de contenido con obras de arte incluidas, daños accidentales, responsabilidad civil de 7,5 millones y cobertura de viaje de emergencia. Prima anual: por debajo de 1.000 €. Con la póliza redactada en inglés.

Tenemos una página específica con todos los detalles de este tipo de seguro: seguro de hogar para extranjeros con segunda residencia en España.

¿Puedo asegurar mi casa en España si vivo en otro país?

Sí. Ni la nacionalidad ni el país de residencia impiden asegurar una vivienda en España. Lo que cambia es la operativa.

Un propietario no residente necesita tres cosas que una póliza convencional no siempre resuelve:

  • Contratación a distancia con documentación de cualquier país. Pasaporte o documento de identidad del país de origen, sin necesidad de NIE en muchos casos.
  • Gestión de siniestros sin estar presente. Alguien tiene que abrir la puerta al perito, coordinar al fontanero y enviar las fotos. Ese alguien no puedes ser tú desde Mánchester.
  • Comunicación en su idioma. Desde la póliza hasta el parte de siniestro.

Aquí es donde una correduría marca la diferencia frente a contratar directamente: nosotros estamos en España, hablamos con la aseguradora, coordinamos la reparación y te contamos el resultado. Tú no tienes que viajar.

Si además alquilas la vivienda parte del año (cada vez más propietarios lo hacen), el riesgo cambia otra vez y necesitas otra cosa: te lo explicamos en nuestra página del seguro de alquiler vacacional.

Siete preguntas que deberías poder responder hoy

Esta es la lista que repasamos con cualquier propietario extranjero que nos trae su póliza. Funciona igual de bien como autodiagnóstico:

  1. ¿Cuántos meses al año pasa tu vivienda sin ocupar?
  2. ¿Tu póliza mantiene la cobertura de robo con la casa vacía? ¿Hasta cuántos días?
  3. ¿Qué medidas de protección exige tu póliza? ¿Las tienes todas instaladas?
  4. ¿El capital de contenido refleja lo que de verdad hay dentro de la casa?
  5. ¿Tienes obras de arte, antigüedades o mobiliario de valor? ¿Están declarados?
  6. ¿Sabes a quién llamar si hay un siniestro y estás a 2.000 kilómetros?
  7. ¿Entiendes la póliza que firmaste? ¿Está en tu idioma?

Si has dudado en más de dos, tu seguro merece una revisión. No porque sea malo. Porque probablemente está protegiendo una casa que no es la tuya: una en la que vive alguien todo el año.

Una revisión a tiempo cuesta cero

Cuando una vivienda se usa como segunda residencia, sus necesidades de aseguramiento son distintas de las de una vivienda habitual. No mayores ni menores: distintas. El error más caro que vemos no es contratar mal. Es no revisar nunca.

En Sure Service llevamos desde 1985 asesorando a particulares sobre su seguro de hogar, y cada vez más a propietarios que viven fuera de España. La revisión de tu póliza actual es gratuita, se hace a distancia y te la entregamos por escrito en tu idioma.

¿Tu casa en España pasa más tiempo vacía que ocupada?

Revisamos tu póliza actual y te decimos qué cubre, qué no cubre y qué debería cubrir. Gratis, sin compromiso y en tu idioma.

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Preguntas frecuentes

¿El seguro de casa vacía cubre el robo?

Depende de la póliza. Muchas reducen o excluyen la cobertura de robo a partir de 30, 60 o 72 días consecutivos de desocupación. Un seguro de casa vacía pensado para propietarios internacionales mantiene la cobertura de robo sin restricción por desocupación.

¿Puedo contratar un seguro de hogar en España si no soy residente?

Sí. Puedes asegurar tu vivienda en España con independencia de tu nacionalidad y de tu país de residencia. Necesitas el documento de identidad de tu país, los datos de la vivienda y una dirección de contacto. La contratación puede hacerse íntegramente a distancia.

¿Qué ocurre si tengo un siniestro y estoy en mi país?

El siniestro se comunica por teléfono, email o plataforma online, y la correduría coordina peritos y reparadores sin que tengas que viajar. Algunas pólizas especializadas cubren incluso los gastos de viaje de emergencia si tu presencia es imprescindible.

¿La póliza puede estar redactada en inglés?

Sí. Existen pólizas de hogar para propietarios extranjeros redactadas íntegramente en inglés, con atención al cliente y gestión de siniestros en ese idioma. Para quien no domina el español, es la diferencia entre entender lo que firma y no entenderlo.

¿Las obras de arte están cubiertas por el seguro de hogar?

En las pólizas estándar suelen estar sublimitadas o excluidas. Las pólizas para propietarios internacionales acostumbran a incluirlas dentro del capital de contenido sin límite por pieza. Las joyas, en cambio, quedan excluidas en la mayoría de los casos y requieren una solución aparte.

¿Es más caro asegurar una segunda residencia que una vivienda habitual?

No necesariamente. La prima depende del capital asegurado, de la ubicación y de las coberturas elegidas, más que del uso. Lo que sí cambia es el tipo de póliza que conviene contratar: una pensada para viviendas que pasan meses sin ocupar.

Paula Modroño Rodríguez
Paula Modroño Rodríguez
Responsable de la actividad de Distribución de Seguros — Correduría Sure Service · Las Rozas y Palencia
Llevamos años asegurando viviendas de clientes que viven fuera de España, y la duda siempre es la misma: ¿quién se ocupa de mi casa cuando yo no estoy? Si quieres que revisemos tu póliza actual, o que te preparemos una propuesta en tu idioma, escríbeme a info@sureservice.es o llama al +34 916 304 285. La revisión es gratuita y sin compromiso. Actualizado: 2 de junio de 2026.
Qué seguros desgravan en la Renta 2025 (y cuáles no)

Qué seguros desgravan en la Renta 2025 (y cuáles no)

La Renta 2025 se cierra el 30 de junio. Y hay autónomos que llevan años dejando 500 € sin deducir

¿Qué seguros desgravan en la Renta 2025? Menos de los que la gente cree. Desgravan el seguro de salud del autónomo (hasta 500 € por persona y año), los seguros ligados a una actividad profesional, los seguros de un inmueble alquilado y los seguros de vida y hogar vinculados a hipotecas firmadas antes de 2013. No desgravan, en cambio, el seguro de hogar de tu vivienda habitual, el del coche ni el seguro de vida de una hipoteca posterior a 2013. La campaña se cierra el 30 de junio y conviene tener esto claro antes de presentar la declaración.

LA DEDUCCIÓN QUE MÁS SE OLVIDA
500 €

por persona y año puede deducirse un autónomo en estimación directa por su seguro de salud. La cifra cubre también al cónyuge y a los hijos menores de 25 años que convivan con él, y sube a 1.500 € por persona con discapacidad. Lo dice el artículo 30 de la Ley del IRPF.

30 juniofecha límite para presentar la Renta 2025
2.000 €deducción máxima en salud para una familia autónoma de 4 miembros
15%deducción por seguros vinculados a hipotecas anteriores a 2013

La campaña de la Renta 2025 empezó el 8 de abril y termina el 30 de junio de 2026. Si el resultado sale a ingresar y quieres domiciliar el pago, el plazo se acorta hasta el 25 de junio. Desde el 1 de junio, además, la Agencia Tributaria atiende presencialmente en oficinas con cita previa.

En estas semanas todo el mundo revisa lo mismo: nóminas, retenciones, planes de pensiones, la casilla de la vivienda. Los seguros casi nunca entran en esa lista. Y deberían.

Lo vemos cada año en la correduría. Autónomos que llevan tres o cuatro ejercicios pagando un seguro de salud sin deducírselo. Propietarios que alquilan un piso y no saben que la prima del hogar de ese piso es un gasto deducible. Dinero que se queda en el camino por no saber que estaba ahí.

Vamos a ponerlo en orden: qué seguros desgravan en la Renta, cuáles no, y dónde están los errores más caros.

Los seguros que sí desgravan en la Renta 2025

No hay una regla única. Lo que marca la diferencia no es el tipo de seguro, sino tu situación: ser autónomo, tener un piso alquilado o arrastrar una hipoteca antigua. Son tres escenarios distintos y conviene mirarlos por separado.

Si eres autónomo: salud, responsabilidad civil y seguros de la actividad

El caso más claro y el que más se desaprovecha. Un autónomo en estimación directa (normal o simplificada) puede deducirse como gasto de la actividad:

  • El seguro de salud propio, hasta 500 € por persona y año. La deducción alcanza también al cónyuge y a los hijos menores de 25 años que convivan en casa. Si alguno tiene una discapacidad reconocida, el límite sube a 1.500 € por esa persona.
  • La responsabilidad civil profesional, al 100%. Si tu actividad exige RC (sanitarios, abogados, arquitectos, asesores), la prima completa es gasto deducible.
  • Los seguros del local, la maquinaria, las mercancías o el vehículo afecto a la actividad, en la proporción en que lo estén.

Las cuentas salen rápido. Una familia de cuatro miembros puede llegar a deducirse hasta 2.000 € al año solo en seguro de salud. A un tipo medio del 30%, son unos 600 € menos de factura fiscal. Cada año.

El requisito que lo tumba todo: estar en módulos. La deducción del seguro de salud solo aplica en estimación directa.

Si trabajas por cuenta propia y no tienes claro qué pólizas encajan con tu actividad, en seguros para autónomos lo explicamos por sectores. Y si estás valorando contratar salud, este análisis de qué cubre un seguro de salud y cómo elegirlo te ahorra los errores típicos.

Si tienes una vivienda alquilada: el seguro del piso es gasto deducible

Todos los seguros que protegen un inmueble alquilado se restan de los ingresos del alquiler antes de calcular el rendimiento: el seguro de hogar, el de responsabilidad civil, el de incendio, el de robo y también el seguro de impago de alquiler.

Hacienda los considera gastos necesarios para obtener el rendimiento, igual que el IBI, la comunidad o las reparaciones (artículo 23 de la Ley del IRPF). Se declaran en el apartado de rendimientos del capital inmobiliario.

Un patrón frecuente: entre el seguro de hogar y el de impago, un propietario suma entre 500 y 700 € anuales de primas que se deducen íntegras de los ingresos del alquiler. Sin límite por persona ni porcentaje: gasto completo.

Tenemos una guía completa del seguro de impago de alquiler para propietarios con lo que cubre, lo que no y lo que cuesta.

Si tu hipoteca es anterior a 2013: los seguros vinculados también cuentan

La deducción por inversión en vivienda habitual desapareció en 2013, pero quien compró su casa antes del 1 de enero de 2013 y venía deduciéndosela la mantiene. Es el régimen transitorio.

Esa deducción es del 15% sobre un máximo de 9.040 € anuales. Y aquí viene lo que casi nadie aplica: en esa base no solo entran las cuotas de la hipoteca. También entran los seguros de vida y de hogar que el banco exigió contratar junto al préstamo.

En hipotecas medias, sumar los seguros vinculados a la base de deducción puede suponer entre 50 y 100 € más de devolución al año. La condición: que los seguros formen parte de las condiciones del préstamo y que la vivienda siga siendo la habitual.

Los que no desgravan, aunque mucha gente cree que sí

Aquí está la otra mitad de la historia, la que evita sustos si Hacienda revisa la declaración.

  • El seguro de hogar de tu vivienda habitual. Si no tienes hipoteca anterior a 2013, no desgrava. Da igual que el banco lo exija con la hipoteca actual: no existe deducción estatal.
  • El seguro de vida de una hipoteca firmada después de 2013. El más confundido de todos. El banco lo exige, el cliente asume que desgrava, y no.
  • El seguro del coche particular. Solo es deducible si el vehículo está afecto a una actividad económica, y en la proporción de uso profesional que puedas justificar.
  • El seguro de salud que pagas de tu bolsillo siendo asalariado. No hay deducción estatal. La excepción: si tu empresa te lo paga como retribución flexible, está exento como retribución en especie hasta 500 € por persona y año.

Algunas comunidades autónomas mantienen deducciones propias para casos concretos, pero son la excepción y cambian cada ejercicio. Antes de darlo por perdido, revisa el tramo autonómico de tu declaración o pregunta a tu asesor.

Qué seguros desgravan en la Renta y cuáles no: tabla resumen

Seguro ¿Desgrava? Condición Dónde se declara
Salud (autónomo) Estimación directa. Hasta 500 €/persona y año (1.500 € con discapacidad) Gastos de la actividad
RC profesional (autónomo) Afecto a la actividad, sin límite Gastos de la actividad
Local, maquinaria, vehículo profesional En proporción a la afectación Gastos de la actividad
Hogar, RC e impago (vivienda alquilada) El inmueble genera ingresos por alquiler Capital inmobiliario
Vida y hogar vinculados a hipoteca Solo hipotecas anteriores a 2013 (régimen transitorio) Deducción vivienda habitual
Hogar (vivienda habitual) No Sin deducción estatal desde 2013 No aplica
Vida de hipoteca posterior a 2013 No Sin deducción estatal No aplica
Coche particular No Solo si está afecto a actividad económica No aplica
Salud pagada por un asalariado No Exenta solo si la paga la empresa, hasta 500 €/año No aplica
Calculadora, recibos y llaves sobre una mesa: revisión de qué seguros desgravan en la Renta 2025
La campaña de la Renta es el único momento del año en que la mayoría repasa sus gastos uno a uno. Buen momento para incluir las pólizas.

El error que más se repite: creer que el seguro de vida de la hipoteca desgrava

De todas las dudas fiscales que nos llegan en mayo y junio, esta gana por goleada. Alguien firmó una hipoteca en 2017, el banco le exigió un seguro de vida, y desde entonces lo declara convencido de que desgrava.

No desgrava. La deducción por vivienda habitual se eliminó para todas las compras posteriores al 1 de enero de 2013. El seguro de vida vinculado a esas hipotecas es un gasto más, sin efecto alguno en la Renta.

La confusión tiene su explicación: durante años sí desgravó.

El boca a boca fiscal va siempre una década por detrás de la normativa.

Lo que sí puedes hacer con ese seguro de vida es pagar menos por él. La mayoría de seguros de vida contratados con el banco cuestan el doble o el triple que el mismo capital contratado fuera. Lo explicamos con cifras en seguro de vida hipoteca: por qué estás pagando de más.

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Esta guía es información general, no asesoramiento fiscal. Cada situación tiene matices (comunidad autónoma, tipo de actividad, porcentaje de afectación) y la última palabra la tienen tu asesor fiscal y la Agencia Tributaria. Lo que hacemos nosotros es revisar que tus seguros estén bien planteados para que tu asesor pueda aprovecharlos.

La revisión que merece la pena, desgrave o no

La Renta tiene una utilidad colateral: es la única época del año en que la mayoría de la gente repasa sus gastos uno a uno. Ya que estás ahí, dedica diez minutos más a las pólizas.

  • ¿Pagas dos veces por lo mismo? Las duplicidades entre el seguro de hogar y el de comunidad, o entre la tarjeta bancaria y el seguro de viaje, aparecen en casi todas las revisiones que hacemos.
  • ¿Los capitales siguen teniendo sentido? Una vivienda reformada o un negocio que ha crecido suelen estar infraasegurados.
  • ¿El seguro vinculado al banco tiene alternativa? Casi siempre la hay. Y casi siempre es más barata.
  • ¿Tu situación ha cambiado? Si has pasado de asalariado a autónomo, o has empezado a alquilar un piso, tus seguros tienen ahora un tratamiento fiscal distinto al del año pasado.

En seguros para particulares tienes el detalle de las coberturas que solemos revisar en familias y hogares.

¿Revisamos tus pólizas antes del 30 de junio?

Repasamos contigo qué seguros tienes, cuáles encajan con tu situación fiscal y cuáles puedes mejorar. Sin coste y sin compromiso de cambiar nada. Si está todo bien, te lo decimos también.

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Preguntas frecuentes

¿Qué seguros desgravan en la Renta 2025?

Desgravan los seguros vinculados a una actividad económica (salud del autónomo hasta 500 € por persona y año, responsabilidad civil profesional, seguros del local o negocio), los seguros de inmuebles alquilados y los seguros de vida y hogar vinculados a hipotecas anteriores a 2013. El resto de seguros personales no tienen deducción estatal.

¿El seguro de hogar desgrava en la Renta 2025?

Como norma general, no. Solo desgrava en dos casos: si está vinculado a una hipoteca de tu vivienda habitual anterior a 2013 (régimen transitorio) o si la vivienda asegurada está alquilada y genera ingresos, donde la prima es gasto deducible del alquiler.

¿Puedo deducir el seguro de vida de mi hipoteca?

Solo si la hipoteca es anterior al 1 de enero de 2013 y mantienes la deducción por vivienda habitual. En ese caso, la prima entra en la base de deducción del 15% con límite de 9.040 € anuales, junto con las cuotas del préstamo. Para hipotecas posteriores no existe deducción.

¿Qué seguros puede deducir un autónomo en la Renta?

El seguro de salud (hasta 500 € por persona y año, 1.500 € con discapacidad, incluyendo cónyuge e hijos menores de 25 años que convivan), la responsabilidad civil profesional y los seguros de bienes afectos a la actividad: local, maquinaria, mercancías o vehículo profesional. Requisito: tributar en estimación directa.

¿El seguro de salud que paga mi empresa tributa como salario?

Está exento como retribución en especie hasta 500 € por persona y año (1.500 € en caso de discapacidad). El exceso sobre ese límite sí tributa como rendimiento del trabajo. Es una de las fórmulas de retribución flexible más eficientes que existen.

¿Dónde se declaran los seguros de una vivienda alquilada?

En el apartado de rendimientos del capital inmobiliario, como gasto deducible de los ingresos del alquiler. Entran el seguro de hogar, el de responsabilidad civil, el de impago de alquiler y cualquier otro que proteja el inmueble arrendado.

¿Hasta cuándo se puede presentar la Renta 2025?

El plazo termina el 30 de junio de 2026. Si el resultado sale a ingresar y quieres domiciliar el pago en cuenta, el límite es el 25 de junio. La atención presencial en oficinas de la Agencia Tributaria funciona desde el 1 de junio con cita previa.

Paula Modroño Rodríguez
Paula Modroño Rodríguez
Responsable de la actividad de Distribución de Seguros — Correduría Sure Service · Las Rozas y Palencia
Cada campaña de Renta veo lo mismo en la oficina: gente que lleva años pagando seguros sin saber qué papel juegan en su declaración. Autónomos que no se deducen la salud, propietarios que no declaran el seguro del piso alquilado. Si quieres que revisemos cómo encajan tus pólizas con tu situación fiscal, escríbeme a info@sureservice.es o llama al 916 304 285. La revisión es gratuita y sin compromiso. Actualizado: 1 de junio de 2026.

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